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SIGNOS Y SÍNTOMAS GENERALES RELACIONADOS CON LA OTOLOGIA. La patología del oído ofrece una sintomatología especial y muy variada. Actitud.
La actitud del paciente puede ser reveladora de determinadas enfermedades otológicas: que un niño pequeño se lleve la mano al oído puede ser un gesto indicador de padecer una otitis, la posición inmóvil en la que permanece acostado un paciente en una crisis vertiginosa aguda es muy indicadora, la marcha tambaleante ampliando la base de sustentación en algunos vértigos es indicativa de trastornos de origen cerebeloso, la forma en que un sordo profundo unilateral presenta el oído sano al interlocutor para percibir el mensaje hablado, o la ausencia de respuestas gestuales a estímulos sonoros en el niño hipoacúsico profundo, denotan un déficit funcional; la postura del enfermo en la cama nos ayuda de entrada a sospechar la existencia de una meningitis otógena. Aspecto de la cara. En determinadas otitis secretoras se puede apreciar un aspecto adenoideo, la presencia de un labio leporino, un paladar hendido o sus secuelas quirúrgicas. Es llamativo el aspecto apagado y decaído en las complicaciones infecciosas de las otitis del niño. Alteraciones en la estética o en la cinética de la mímica facial deben de orientar hacia posible enfermedad otológica con compromiso del VII par. La separación de los pabellones auriculares de la superficie del cráneo, si es bilateral, puede ser singo de malformación del oído externo, si es unilateral, es característica de mastoiditis. Los estigmas de determinados síndromes malformativos complejos pueden orientar hacia una posible participación otológica. Una cara afilada y con una especial palidez, a veces, es indicativa del shock séptico, que puede aparecer en una complicación de la otitis media. Trastornos de la voz, la palabra y el lenguaje. Las alteraciones de la expresión oral deben ser tenidas en cuenta durante el interrogatorio del paciente, ya que ciertas hipoacusia pueden cursar con alteraciones de la entonación, del ritmo de la palabra o de la construcción del leguaje. Una rinolalia observada en el paciente durante la anamnesis, puede implicar una obstrucción rinofaríngea con una eventual afectación ótica. Los sordos profundos postlocutivos poseen una capacidad de expresión aceptable, pero presentan trastornos de la voz, tienen un especial timbre que caracteriza a la voz del sordo; mediante la palabra se manifiestan por una más o menos compleja dislalia audiógena; respecto al leguaje, hablan poco, con frases cortas, son poco comunicativos. Las personas sordas tienen dificultad para modular la intensidad de la expresión sonora propia, es frecuente que hablen excesivamente alto o que se expresen en voz demasiado baja. Otros síntomas relacionados. Una mención especial merece la sintomatología de las otitis en el lactante. A menor edad, las otopatías infecciosas provocan un número más escaso de síntomas otológicos y, sin embargo, presentan una mayor concurrencia de síntomas generales, sobre todo digestivos: vómitos, diarreas, deshidratación, anorexia, etc. Por ello, en los lactantes es preciso descartar enfermedades otológicas ante una sintomatología que, a otra edad, hace pensar en la existencia de enfermedad digestiva/abdominal exclusivamente. Los signos y síntomas neurológicos relacionados con enfermedades del oído deben considerarse con la mayor atención. La existencia de alteraciones en la exploración de los pares craneales V a XII, el edema de papila, los vómitos centrales, la obnubilación y el coma, la cefalea, la aparición de nistagmo, las alteraciones de la marcha y otros datos de la exploración neurológica pueden ser fundamentales para establecer el diagnóstico. SINTOMATOLOGÍA OTOLOGICA. Dolor. Consideramos que es de interés determinar el significado de los términos otodinia y otalgia, ya que con frecuencia no se utilizan bien. Otodinia es el dolor propio del oído que está producido por enfermedad otológica, es decir que tiene su origen en el oído o en sus anexos. Otalgia es un dolor reflejo. El dolor de oído es irradiado y tiene su origen en zonas vecinas, estando el oído indemne. Hay que recordar la inervación del oído para comprender por qué vías se vehiculiza la sensación dolorosa a otras partes distantes del mismo. La inervación sensitiva es compleja y consta fundamentalmente de 4 pares craneales (V, VII, IX y X), plexo cervical superior (C2 y C3) y fibras simpáticas cervicales. Esto puede hacer que un proceso que afecta a uno de esos ramos nerviosos puede manifestarse clínicamente como un dolor del oído pero sin otra sintomatología otológica acompañante. Otodinia. La otodinia presenta siempre una otoscopia positiva y puede estar producida por lesiones del oído externo o del oído medio de tipo inflamatorio, traumático o tumoral. En algunos textos se la denomina otalgia primaria y es importante diferencialo del síntoma otalgia. Las lesiones del oído externo pueden ser del pabellón o del conducto. Pabellón: otohematoma de origen traumático y las pericondritis, originadas casi siempre por pseudomona y cuya causa puede ser traumática o postoperatoria en caso de operaciones que dejan al descubierto el cartílago. La otitis externa puede ser difusa, en la que la presión sobre el trago o la movilización del pabellón aumenta el dolor, o circunscrita, representada por el forúnculo de conducto. Es importante en esta sintomatología obtener información sobre las circunstancias de su inicio, como puede ser la entrada de agua, si el dolor mejora al aplicar calor local y empeora al recibir frío. El zona auricular, con dolores muy intensos, va precedido de discretos signos infecciosos. La erupción vesicular se localiza en la zona de Ramsay Hunt (concha del pabellón y entrada del CAE), a veces en la membrana timpánica y en la cara anterior del lóbulo. La PF sólo aparece dos o tres días después de la erupción. A veces, existe una reacción ganglionar y trastornos del gusto. Se han de investigar los signos de propagación al VIII par (zona ótico total de Sicard) con sordera coclear y vértigo periférico.
La otodinia con origen en el oído medio suele tener una causa inflamatoria en la mayoría de los casos, pero puede ser también de origen tumoral. Otitis agudas supurativas o no supurativas, son siempre dolorosas y la otoscopia permite su diagnóstico. La otitis crónica sólo es dolorosa cuando se complica, en este caso se transforma en otitis crónica agudizada y la otalgia se suele acompañar de una cefalea tipo hemicránea.
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