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26.1ª.04 MUCOSA, VASCULARIZACIÓN E INERVACIÓN DE LAS FOSAS NASALES. PDF Imprimir E-mail
Escrito por Dr. Jesús García Ruiz   

 

                                                                                                                                                    

  • Mucosa de las fosas nasales.
  • Mucosa de los senos paranasales.
  • Vascularización de la pirámide nasal.
  • Vascularización de las fosas nasales.
  • Inervación de las fosas nasales.

                                                                 

                                                                                                                                                

   MUCOSA DE LAS FOSAS NASALES.

   La mucosa de las fosas nasales, también conocida como pituitaria o membrana de Schneider, está intimamente unida por su cara interna al pericondrio y periostio de sus paredes a las que recubre atenuando sus relieves y pasando en puente sobre los orificios óseos vasculares y nerviosos.

   Se continúa con la mucosa de los senos y con la del canal lácrimo-nasal.

   Estructuralmente consta de un corion y un epitelio. Su aspecto varía según las diferentes regiones nasales pudiendo diferenciarla en tres regiones:

                                                                                                                                             

     Región vestibular.

   Se trata de una zona de transición entre la piel externa y la mucosa respiratoria interna. Esta zona que comienza en las narinas progresa hacia el interior de las fosas llegando justo hasta la cabeza de los cornetes medios e inferiores.

   Este epitelio es estratificado escamoso caracterizado por que la epidermis ha perdido su cubierta cornea y no tiene glándulas.

                                                                                                                                             

   Región olfatoria.

   Es una mucosa delgada, pobre en glándulas de moco y caracterizada por la presencia de elementos olfato-sensoriales. Es de coloración amarilla parda y se denomina locus luteus.

   Está situada en el área olfatoria recubriendo la fosa olfatoria. Comprende toda la parte superior de la fosa nasal situada por encima de la hendidura olfatoria.

   La hendidura olfatoria es el espacio de las fosas nasales que está delimitado por el borde inferior del cornete medio por fuera y el tubérculo del tabique por dentro.

   El área olfatoria comprende la parte media de la bóveda de las fosas nasales, la mayor parte del cornete superior y su parte correspondiente del tabique, suponiendo una superficie en torno a los 2´5 cm en cada fosa nasal. Su espesor es de 1´5 mm.

 

   Histológicamente está formada por un epitelio de tipo cilíndrico estratificado y el corion

   El epitelio  posee tres tipos de cc:

-  Células olfatorias u olfato-sensoriales, también denominadas cc de Schultze, que son unas cc fusiformes y bipolares con una prolongación periférica que aflora a la superficie y termina en un cilindro hemisférico recubierto de cilios olfatorios, rígidos y cortos. Otra prolongación central que atraviesa el corion para alcanzar el bulbo olfatorio. Se forman grupos de 10 a 100 axones que penetran la lámina cribiforme etmoidal y terminan en el bulbo olfatorio.

-  Células de sostén. Ocupan todo el espesor de epitelio y sirven de soporte a las cc sensoriales a las que rodean. Tienen un citoplasma granuloso que contiene el pigmento amarillo.

-  Células basales, son pequeñas e irregulares, estrelladas, forman una cubierta única en la cara profunda del epitelio sobre el corion.

La mucosa nasal presenta además algunas cc melánicas pertenecientes al sistema endocrino difuso y linfocitos.

 

   En esta región no existe membrana basal que separe las cc del corión. El corion se caracteriza por la presencia de unas glándulas voluminosas túbuloacinosas, denominadas gonadas de Bowman, abiertas a la superficie por minúsculos tubos. Estas glándulas, de naturaleza discutida, contienen un pigmento amarillo que da a esta mucosa su color característico.

 

                                                                                                                                           

      Región respiratoria.

   La mucosa respiratoria, o mucosa de Schneider, ocupa la mayor parte de la superficie nasal. Su transición con la mucosa vestibular es progresiva y con la mucosa olfatoria es brusca.

   Su coloración es rojo vivo, su espesor es de 2 a 3 mm. engrosándose mucho en las regiones cavernosas.

    Microscópicamente consta de epitelio y corion.

   El epitelio es de tipo cilíndrico estratificado y ciliado y posee tres tipos de cc:

-  Células ciliadas: son cc prismáticas, alargadas que reposan sobre la membrana basal y cuyo extremo libre está recubierto de cilios vibrátiles. Su disposición es en forma de epitelio pseudoestratificado.

-  Células mucíparas, situadas entre las cc ciliadas. Son cc caliciformes cuyo número varía según las regiones. Son más numerosas en las zonas más expuestas a la corriente de aire como la cabeza de los cornetes. En algunas regiones se agrupan en pequeños apelotonamientos llegando a constituir pequeñas glándulas intraepiteliales. Proceden de la transformación de las cc ciliadas siendo un fenómeno reversible.

-  Células basales de reemplazamiento, son pequeñas, triangulares, reposan en una cubierta sobre la membrana basal.

                                           

   La membrana basal separa el epitelio del corion y es una membrana hialina muy resistente.

   La densidad del corion varía según las zonas, dependiendo de la cantidad de tejido conjuntivo-elástico siendo generalmente muy gruso. A nivel de los cornetes predominan los elementos elásticos. El corion de esta mucosa se caracteriza por poseer considerables elementos vasculares, sobre todo venosos y anastomosis arteriovenosas con esfínteres musculares que permiten regular la cantidad de sangre de la mucosa nasal según las necesidades fisiológicas. Posee glándulas compuestas, situadas sobre todo en la parte media del corion. Estas cc glandulares están dispuestas en una sola capa que contiene cc mucosas y cc seorsas. Los ostium de estas glandulas tuboacinares emergen a la luz nasal entre las cc del epitelio.                                              

                                                                                                                                                                  

   MUCOSA DE LOS SENOS PARANASALES.

   La mucosa de los senos paranasales es del mismo tipo histológico que la de las fosas, pues es una continuación de la misma. Se diferencia de la nasal por estar mucho menos vascularizada y ser más delgada y frágil.

   El epitelio es de tipo cilíndrico estratificado y ciliado con cc mucíparas.

   El corion contiene vasos, nervios y glándulas sero-mucosas. En profundidad el tejido conjuntivo se condensa  existiendo una continuidad entre el corion y el periostio.

 

                                                                                                                                             

     VASCULARIZACIÓN DE LA PIRAMIDE NASAL.

   La pirámide nasal es un órgano bien vascularizado. La irrigación de la nariz proviene del sistema carotídeo: de la carótida interna y de la carótida externa.

                                                                                                                                                  

       Arterias.

   El aporte sanguíneo arterial para la pirámide nasal proviene de ramas de la arteria facial, fudamentalmente, y de la oftálmica por su rama del dorso de la nariz. El número y origen de las distintas ramas arteriales varía de forma sustancial de unos individuos a otros.

   El origen fundamental de la red arterial está en la arteria facial. Esta asciende por el surco nasogeniano y da:

   -  Por encima de la comisura de los labios envía una primera rama que es la arteria de las coronarias labiales que se divide a su vez en una para el labio superior y otra para el inferior. Ambas se desprenden de la arteria facial a nivel de las comisuras labiales. Son muy flexuosas, circulan por debajo del orbicular y se anastomosa cada una con la del lado opuesto. La coronaria del labio superior, a nivel de su anastomosis con su homóloga da una rama ascendente, o rama septal anteroinferior, o arteria del subtabique, que irriga la columela.

   -   Según asciende en la cara da las ramas alares, inferior y superior, que establecen anastomosis en el dorso nasal con la arteria nasal dorsal (rama de la oftálmica) y en profundidad con ramos terminales de la arteria etmoidal anterior.-  Arteria angular: tras dar las ramas alares la arteria facial se denomina arteria angular. Esta asciende primero a lo largo del surco nasogeniano, y después, del surco naso-palpebral, y se anastomosa hacia el ángulo interno del ojo, con la arteria nasal, rama de la oftálmica. La arteria angular da varias ramas al ala nasal y la transversa nasal.

    De la arteria oftálmica sale:

 -  La arteria del dorso nasal. Al ser una rama externa de arteria oftálmica, dependiente por tanto del sistema de la carótida interna, que perfora el septo orbitario, discurre lateral a la pirámide nasal en dirección caudal y se anastomosa con arteria angular.

                                                                                                                                                  

       Venas.

   La red venosa es particularmente rica a nivel del lóbulo, realizando su drenaje hacia las venas faciales y angular mediante: la vena del ala de la nariz y la vena dorsal de la nariz. La vena facial junto con la arteria facial asciende por el surco nasogeniano y recogen el riego de buena parte de la pirámide nasal y también se anastomosa con las ramas terminales de la vena oftálmica. Es conocida la importancia clínica de este evento en los que los procesos infecciosos del ala nasal y surco nasogeniano pueden progresar por esta vía y provocar graves complicaciones orbitarias o del seno cavernoso.

   Arteria, venas y nervios forman plexos que discurren incluidos en los tejidos blandos de la pirámide.

                                                                                                                                                  

 

       Linfáticos.   Se dirigen hacia la cadena yugular con estaciones ganglionares submaxilares y parotídeas.

                                                                              

 

       Inervación pirámide nasal.

   Es de tres tipos: visceral, somática y olfatoria. La inervación sensitiva depende de las ramas oftálmica y maxilar del V par craneal. Se realiza por ramas del nervio nasal. El nervio nasal externo inerva la parte superior de la pirámide y el nervio nasal interno mediante la rama nasolabial destinada a la punta y la región alar.

 

    

    VASCULARIZACIÓN DE LAS FOSAS NASALES.

   Las fosas nasales presentan un sistema vascular muy rico formado por tres tipos de vasos: vasos de resistencia (arterias y arteriolas), vasos de capacitancia (plexos cavernosos y venas) y vasos de intercambio (capilares). Además posee un sistema linfático. Esta rica red vascular se dispone entres circuitos  superpuestos y cooperantes que son únicos a nivel del aparato respiratorio.

   Hay una red arterial superficial que comprende la microcirculación subepitleial y periglandular, un cicuito intermedio formado por los plexos cavernosos y un circuito profundo formado por anastomosis arteriovenosas. La red profunda está formada por ramas de diferentes arterias nasales y está situada sobre el periostio y pericondrio, formando una intrincada red de la que parten ramos para la formación de la red superficial mediante arcadas arteriales entre ambas redes. La red superficial es subepitelial. Los capilares se distribuyen en dos redes principales, una subepitelial y otra periglandular.

    El sistema venoso forma igualmente redes venosas que están más desarrolladas que las arteriales. Como en la red arterial, existe una red subepitelial superficial y otra red profunda yuxtaperióstica e intraósea a nivel de los cornetes.

    Además, la mucosa respiratoria posee elementos vasculares particulares que tienen una función fundamental en la regulación de la circulación local (Ver capítulo 27.2):

   -  Tejido cavernoso, o tejido nasal eréctil, que forma unas áreas eréctiles situadas fundamentalmente a nivel de la cara interna del cornete inferior, en el borde inferior del cornete medio, en la cola del cornete superior y en torno al agujero esfenopalatino. Hay también tejido cavernoso en el tubérculo del tabique nasal.

   En estas zonas el tejido cavernoso se sitúa en el corion en dos capas. La capa superficial formada por una red de mallas estrechas y de pequeño calibre situada entre los islotes glandulares. La capa profunda es más importante y está formada por inmensas lagunas irregulares con dilataciones saciformes.

   Las paredes del tejido cavernoso están constituidas por paredes venosas con una espesa cubierta de fibras musculares lisas.

   -  Esfínteres vasculares. Están formados por engrosamientos de la pared vascular a expensas de la íntima y de la media. Forman como mechones, columnas y lengüetas pediculadas pudiendo abarcar toda o parte de la circunferencia del vaso. Estos esfínteres existen en las arterias y en las venas, sobre todo en las áreas de tejido cavernoso.

   -  Anastomosis arterio-venosas. Unen arteria y venas, bien directamente o mediante un segmento intermedio.

                                                                                                                                                  

 

   Arterias.

   Las fosas nasales están irrigadas por los dos sistemas carotídeos: el de la carótida interna y el de la carótida externa. El sistema de la carótida externa es el más importante en su irrigación y lo hace fundamentalmente por la arteria maxilar interna con su rama terminal, la arteria esfenopalatina, además de la arteria facial que también contribuye. El sistema de la carótida interna  es cuantitativamente menos importante que el de la externa, e irriga las fosas mediante dos ramas de la arteria oftálmica que son las arterias etmoidales anterior y posterior.

  -  Sistema de la carótida externa.

   A través de la arteria esfenopalatina y la arteria facial aporta la irrigación más importante a las fosas nasales.

   La arteria maxilar interna, al atravesar el agujero esfenopalatino, reduce su tamaño y toma el nombre de arteria esfenopalatina. Esta se divide en dos ramas, unas veces lo hace en el mismo agujero y otras incluso antes de atravesar el agujero, en la fosa ptérigo-palatina, en cuyo caso las dos ramas salen por agujeros diferenciados pues el agujero esfenopalatino muestra  entonces una división en dos por un tabique fibroso. Excepcionalmente se divide en tres ramas. Ahora bien, lo normal es que se divida en dos ramas a nivel en la parte posterior del meato superior.

   Estas dos ramas se denominan externa e interna.

    La rama externa de la arteria esfenopalatina se denomina arteria de los cornetes, tiene su destino en toda la pared externa de las fosas nasales y termina en dos ramas principales. Una es la arteria del cornete medio, o arteria nasal media y la otra es la arteria del cornete inferior, o arteria nasal inferior. Estas arterias penetran en su cornete correspondiente por la cola y se distribuyen en varias ramas terminales. Caminan hacia delante en los canales óseos estando rodeadas de una rico plexo venoso   La arteria del cornete medio se divide en tres ramas turbinales y otra más que es la arteria superior del meato medio con destino al etmoides anterior. Las tres turbinales son la interna o medial, la externa o lateral y la inferior que discurre a lo largo del borde libre del cornete.

   La arteria del cornete inferior da tres ramas terminas que son dos turbinales y la arteria antral. Las dos turbinales son la interna, o superomedial, que circula por la parte superior de la cara septal del cornete y la externa, o ínfero-lateral, que circula por la parte inferior de la cara meática y da una arteria recurrente para la cola del cornete inferior. La arteria antral circula por la vertiente superior del cornete inferior hacia el desfiladero uncibular y su destino es etmoido-antral.

    La rama interna de la arteria esfenopalatina se denomina también arteria del tabique o arteria nasopalatina. Se dirige hacia arriba, recorriendo hacia adentro el borde inferior del cuerpo del esfenoides y alcanza el tabique un poco por detrás del borde anterior del vomer. Por el tabique desciende oblicuamente por el desfiladero del nervio nasopalatino al que acompaña, descendiendo juntos por detrás de la sutura etmoido-condro-vomeriana dando ramas septales a lo largo de este recorrido que se anastomosan con ramas de las etmoidales. Parte de estas ramas, junto con ramas de la etmoidal anterior, anastomosándose entre ellas forman en la región ántero inferior del tabique, a uno o dos centímetros en sentido cefálico, una red anastomótica de pequeñas arteriolas que constituyen el área vascular de Little, plexo de Kiesselbach o mancha vascular. Esta área es origen de frecuentes epistaxis, sobre todo en pacientes jóvenes. Finalmente alcanza el canal palatino anterior anastomosándose en pleno canal con una rama anterior de la palatina superior o descendente. Esta arteria nasopalatina, antes de hacer su recorrido esfenoidal, da una rama que es la arteria del cornete superior o arteria nasal superior con destino al cornete y meato superiores y a las celdas etmoidales posteriores.

    La arteria facial proporciona vasculación a las fosas desde la arcada coronaria superior. De esta arcada, formada por ramas de la facial, nace la arteria del subtabique. Esta se dirige hacia arriba, hacia la parte antero-inferior del tabique, dando ramas vestibulares y septales.

 

  -  Sistema de la carótida externa.

    A  través de la arteria oftálmica da las arterias etmoidales: anterior y posterior.

    La arteria etmoidal anterior es la más importante. Tiene un corto recorrido en la órbita sobre el músculo oblicuo mayor alcanzando el canal etmoidal anterior. El orificio orbitario de este canal se encuentra situado a 15 mm del reborde orbitario, en la sutura frontoetmoidal. Atraviesa el canal saliendo por la parte anterior de la lámina cribosa y se divide en dos ramos: meníngeo y nasal. El ramo nasal alcanza la fosa nasal por el agujero etmoidal anterior dividiéndose en ramas internas para la región olfativa de tabique y la parte anterior del tabique y ramas externas para las regiones supra y preturbinal, las celdas etmoidales anteriores y el seno frontal.

   La arteria etmoidal posterior es de menor calibre y más larga. Cruza por encima de del músculo oblicuo mayor y alcanza el canal etmoidal posterior. Da dos ramos meníngeos y ramos nasales destinados a la región olfativa y a las celdas etmoidales posteriores.

    En conclusión la vascularización arteria de las fosas nasales está proporcionada por:

   -  A nivel de la pared externa: las regiones supra y preturbinales por las arterias etmoidales; las regiones de los cornetes y los meatos, por las arterias de los cornetes, ramas de la arteria esfenopalatina.

   -  A nivel del tabique: el área respiratoria está irrigada por la arteria del tabique, rama de la arteria esfenopalatina; la región olfativa por las arterias etmoidales; la zona de la narina por la arteria del subtabique rama de la facial.

                                                                                                                                                  

    Venas.

   Las venas siguen tres vías diferentes: anterior, posterior y superior, desembocando en dos territorios el de la oftámica y el de la esfenopalatina.

   -  Venas anteriores: desembocan en la vena angular que es una prolongación de la vena oftálmica superior y se continua, bajo el ala de la nariz, con la vena facial.

  -  Venas posteriores: atraviesan el agujero esfenopalatino y desembocan en el plexo venoso maxilar interno o pterigoideo.

  -  Venas superiores: siguen en sentido inverso el trayecto de las arterias etmoidales desembocando en la vena oftálmica.

                                                                                                                                                  

 

   Linfáticos.

   Las redes linfáticas intramucosas se disponen en dos capas o estratos, uno superficial o subepitelial y otro profundo yuxtaperióstico.

   En cuanto a las vías de drenaje linfático:

   -  Los colectores de la pirámide nasal y de la parte anterior de las fosas nasales se dirigen hacia los ganglios parotídeos y subdigástricos.

   -  Los colectores de la parte posterosuperior de las fosas nasales alcanzan directamente los ganglios retrofaríngeos laterales.

   -  Los colectores de la mayor parte de los dos tercios posteriores de las fosas nasales se dirigen hacia un plexo perilinfático pretubárico que es un autentico punto de encuentro regional. Desde este punto alcanzan los ganglios linfáticos por dos vías, una externa hacia los ganglios subdigástricos y otra posterior hacia los ganglios retrofaríngeos laterales.

                                                                                                                                                  

 

  INERVACION DE LAS FOSAS NASALES.

                                

   La nariz posee tres tipos de inervación: inervación de la sensibilidad general (cerebro-espinal), inervación visceral o  vegetativa (orto o parasimpático) e inervación sensorial.

   La inervación de la sensibilidad general y la vegetativa se realiza a través de nervios comunes para los dos tipos, por lo que se estudian ambas en conjunto. La inervación sensorial se estudia en el Tema 29 que trata sobre el sentido del olfato.

 

    Inervación de la sensibilidad general y vegetativa.

   Se realiza mediante nervios tributarios del V par a través de dos troncos distintos: el nervio oftálmico y el nervio maxilar superior.

   El nervio oftálmico interviene en la inervación nasal mediante su rama nasal y el nervio maxilar superior interviene mediante el nervio esfenopalatino proporcionando la mayor parte de la inervación de las fosas.

                                                                                                                                                  

    Nervio nasal.

   Recordar que el nervio oftálmico en la extremidad anterior del seno cavernoso se divide en tres ramas terminales: una interna o nervio nasal, otra media o nervio frontal y una tercera, externa, o nervio lagrimal. A través de su rama terminal interna, el nervio nasal, inerva la nariz. Ver capítulo 03.1ª.04.

   Nace un poco por detrás de la hendidura esfenoidal. Atraviesa el anillo de Zinn. Desde este punto es acompañado de la arteria oftálmica y pasa por encima del nervio óptico de fuera a adentro, alcanzando el ángulo súpero-interno de la órbita por debajo del músculo oblicuo mayor.

   En su recorrido da: una raíz sensitiva para el ganglio oftálmico, los nervios ciliares largos y el filete nervioso esfeno-etmoidal de Luschka que es inconstante. Este filete nervioso de Luschka penetra en el conducto etmoidal posterior y va acompañando a la arteria etmoidal posterior, distribuyéndose por la mucosa del seno esfenoidal y por las celdas etmoidales posteriores.

   En nervio nasal termina, un poco por detrás del conducto etmoidal anterior, dividiéndose en dos ramas que son el nervio nasal externo e interno.

   El nervio nasal externo continúa la dirección del nervio nasal e inerva los tegumentos de la raíz y de la parte superior de la pirámide nasal.

    El nervio nasal interno, o etmoidal anterior, está destinado a la fosa nasal, penetrando en ella por el conducto etmoidal anterior acompañado de la arteria etmoidal anterior; después se torna intracraneal, reposando sobre la lámina cribosa, bajo la dura madre, dando en este segmento un filete meníngeo. De nuevo se hace intranasal atravesando para ello la lámina cribosa, saliendo por el agujero etmoidal y desemboca en la parte antero-superior de la fosa nasal. Se divide en dos filetes terminales el interno y el externo. La rama terminal interna va destinada a la parte anterior del tabique nasal por el que se ramifica y al seno frontal. La rama terminal externa, o nervio nasolobular, desciende por la cara posterior de los huesos propios y termina en la piel del ala de la nariz, inervando la mucosa de la región preturbinal de la pared externa de la fosa nasal y la cabeza del cornete medio e inferior y un territorio cutáneo que es la región del ala y la punta de la nariz.

                                                                                                                                                  

    El nervio esfenopalatino.

   El nervio maxilar superior interviene en la inervación nasal mediante el nervio esfenopalatino proporcionando la mayor parte de la inervación de las fosas. Por tanto el nervio esfenopalatino nace del maxilar superior pote tres o cuatro raíces plexiformes en el trasfondo de la fosa pterigomaxilar, muy cerca de la emergencia craneal por el agujero redondo mayor. Ver capítulo 03.1ª.05. Se dirige hacia abajo y hacia adentro pasando por fuera y por delante del ganglio esfenopalatino al que se adhiere. Debajo del ganglio esfenopalatino se divide en numerosas ramas:

   -  Nervios nasales superiores y nervio nasopalatino que salen por el agujero esfenopalatino. Estos dos nervios son nasales directos.

   -  Nervios palatino que circulan por los canales palatinos, es de especial interés el nervio palatino anterior que circula por el canal palatino anterior. De estos nervios palatinos, especialmente del anterior, nacen el nervio nasal inferior y el nervio del tabique. El nervio para el cornete inferior, o nervio nasal inferior, nace en el canal palatino. El nervio para el tabique es rama terminal del nervio palatino anterior que circula por el canal palatino anterior.

   -  Ramos orbilales.

 

   Ganglio esfenopalatino.

   Constituye una encrucijada nerviosa muy importante por sus conexiones con el nervio esfenopalatino y el nervio vidiano,

  Está situado en la pared póstero-superior del trasfondo de la fosa pterigomaxilar, a 4-5 mm. por dentro del nervio maxilar superior rodeado por abundante tejido celular graso.

     En su parte póstero superior alcanza la parte anterior del canal vidiano donde recibe a este nervio.

    La inervación autónoma parasimpática llega a la mucosa nasal desde el ganglio esfenopalatino por medio del nervio vidiano. El nervio vidiano está formado por la reunión del gran nervio petroso superficial, rama del VII (parasimpático), el nervio petroso profundo, rama del IX (sensibilidad cerebro-espinal) y de un ramo simpático que proviene del plexo pericarotídeo interno (simpático). Este ramo simpático pericarotídeo proviene a su vez del ganglio cervical superior.

 

 

                                                                                                                                                

 

    ANATOMIA TOPOGRÁFICA DE LA INERVACION NASAL.

                                                                                                                                              

   Nervios de la pared externa de las fosas nasales.

 

       Territorio del esfenopalatino.

   Es el más extenso.

   -    Nervios del cornete y del meato inferior, son dos:   Un nervio inferior, o nervio nasal inferior, que generalmente nace del nervio palatino anterior e inerva la cara externa del cornete inferior y del meato inferior.

   Un nervio superior que es rama directa del nervio esfenoplatino, se acompaña de la arteria del cornete inferior, inerva la cara septal del cornete inferior y da una colateral para la parte inferior del meato medio denominada nervio inferior del metano medio.

    -    Nervio superior del meato medio. Se insinúa bajo la cola del cornete medio y se divide entres ramas: superior, media e inferior.-    Nervio del cornete medio. Tras un trayecto horizontal se divide al llegar a la cola del cornete medio en tres ramas: externa, interna e inferior.

   -    El nervio del cornete superior emite una rama para el meato superior.   Los tres últimos nervios son ramas directas del nervio esfenopalatino.

 

     Territorio del nervio nasal interno. Este nervio mediante su rama de división externa, o nervio nasolobular, inerva la región preturbinal, la cabeza del cornete medio e inferior y todo el ala de la nariz, tanto la piel como la mucosa.

 

   Nervios del tabique.

 

       Territorio del nervio esfenopalatino.

  El nervio nasopalatino es rama directa del esfenopalatino y es que proporciona la mayor parte de la inervación. Acompaña a la arteria del tabique desde el agujero esfenopalatina, desciende sobre el tabique por un desfiladero situado junto por detrás de la sutura vómero-etmoido-condral y alcanza el conducto palatino anterior para atraversarlo.

   El nervio patino anterior atraviesa el paladar de abajo a arriba por el conducto palatino anterior e inerva la parte antero-inferior del tabique.

 

       Territorio del nervio nasal interno.   Por su rama de división interna este nervio inerva la parte antero-superior del tabique.

                                                                                                                                                  

   SISTEMATIZACION DE LA INERVACIÓN NASAL.

   La inervación vegetativa de las fosas nasales es particularmente rica.

   Los filetes nerviosos del sistema vegetativo están, en parte, íntimamente intrincados con ramas nasales del nervio esfenopalatino formando un complejo trigémino-simpático.

                                                                                                                                                  

 

   Inervación sensitiva.

   Proporcionada por el trigémino.

   Los cuerpos celulares de las neuronas periféricas tienen su asiento en el ganglio de Passer. Los cinlindroejes alcanzan el núcleo sensitivo del V par o núcleo gelatinoso. Estos forman la columna de sustancia gris más importante del tronco cerebral, produciéndose numerosas conexiones centrales, lo que explica en gran parte la importancia de los reflejos endonasales.

                                                                                                                                                 

 

    Inervación simpática.

   Es la responsable de la vasocronsticción en la mucosa nasal. Los cuerpos celulares de las protoneuronas asientan en el tracto lateral intermedio de la médula, entre C6 y D2. las fibras alcanzan la cadena simpática torácica mediante ramos comunicantes. Los cuerpos celulares de las deuteroneuronas asientan en el ganglio cervical superior. Las fibras postganglionares alcanzan la mucosa nasal por tres vías principales.

   La mayor parte de las fibras pasan por el plexo que rodea a la carótida interna y alcanzan el ramo carotídeo del nervio vidiano atravesando el ganglio esfenopalatino sin hacer conexión en él.

   Otras fibras simpáticas alcanzan el nervio maxilar superior por medio de la anastomosis carótido-gaseriana de François Frank.

   Otras fibras siguen a la carótida externa, después a la maxilar interna y a la esfenopalatina.

                                                                                                                                                  

 

   Inervación parasimpática.

   Las protoneuronas asientan en el núcleo muco-lácrimo-nasal del nervio facial, situado por detrás y por dentro del núcleo del V par.

   Luego las vías parasimpáticas para la nariz son tres:

   -    Fibras que siguen el VII, el ganglio geniculado, el nervio petroso mayor superficial y el nervio vidiano. Los cuerpos celulares de las deuteroneuronas asienten en el ganglio esfenopalatino.

   -    Fibras posganglionares que se mezclan con los filetes nasales del V.

   -    Existe otra vía parasimpático del IX par, el nervio de Jacobson, el gran nervio petroso profundo y el nervio vidiano.

Actualizado ( Viernes, 26 de Agosto de 2011 09:38 )
 
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