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- Rinitis del lactante.
- Rinitis estafilocócica.
- Rinitis gonocócica.
- Rinitis luética.
- Rinitis diftérica.
- Rinitis micóticas.
Las rinitis específicas sulen ser crónicas correspondiendo a enfermedades normalmente sistémicas y graves que pueden manifestarse en las fosas nasales. Muchas veces los paciente presentan factores predisponenhtes de estas enfermedades. Vaqn a requerir de tratamientos específicos para cada una de ellas o, incluso, tratamiento quirúrgico. A veces pueden plantear problemas de diagnóstico diferencial con neoplasias de las fosas nasales, así como con los granulomas malignos mediofaciales. RINITIS DEL LACTANTE. Dentro del coriza, consideramos que la Rinitis del Lactante puede considerar como una entidad específica, ya que en el lactante, a diferencia del adulto, una rinitis siempre es una enfermedad seria, y en ocasiones, extremadamente grave. El factor más importante en marcar la gravedad de este proceso es la baja tasa inmunitaria del lactante, que favorece la progresión rápida de la enfermedad. También influyen otras peculiaridades del lactante, en este caso anatómicas, fosas nasales estrechas, incapacidad de respiración oral y ubicación alta de la laringe que hace que la oclusión de las fosas nasales, aunque sólo sea parcialmente, provoque considerables trastornos respiratorios, polipnea que además interfieren con la alimentación. Los trastornos en la respiración y en la ingestión de alimentos, unidos a la inquietud condicionada por ellos, conduce a pérdida de peso y distrofia, estableciéndose en este caso un círculo vicioso. En el recién nacido está producida por el contagio de la madre al hijo. Clínica. En el lactante, la coriza se acompaña de fiebre que puede llegar a ser productora de convulsiones, vómitos, trastornos gastrointestinales y, a veces, cuadros de meningitis, que hacen de él un cuadro espectacular y grave. En los casos benignos, la duración del proceso es de cuatro a seis días, prolongándose durante varias semanas en los cuadros graves. Se aconseja realizar bacteriología. Diagnóstico diferencial. Se a de diferenciar con otras rinitis específicas propias del lactante: - Coriza estafilocócico: suele aparecer al tercer día del nacimiento, acompañándose de secreción nasal muy amarillenta. En ocasiones se acompaña de neumonía. - Rinitis gonocócica: se caracteriza por su aparición inmediata tras el nacimiento, se acompaña de secreción nasal verdosa-sanguinolenta, con ulceraciones en el vestíbulo nasal. - Rinitis luética: aparece en la tercera semana después del nacimiento, caracterizándose por costras, ulceraciones y abundante secreción fétida. Suele acompañarse de infarto ganglionar. - Rinitis diftérica: aparece alrededor del sexto mes, con una secreción hemorrágica y purulenta, pueden existir membranas típicas, aunque en ocasiones faltan. - Rinitis por cuerpo extraño: es unilateral, con secreción espesa, amarillenta o verdosa. La exploración objetiva el cuerpo extraño. - Rinitis de las enfermedades exantemáticas: en muchas ocasiones son el primer signos de esta enfermedades: sarampión, escarlatina, varicela, etc. Tratamiento. El tratamiento de la rinitis del lactante exige la vigilancia pediátrica, intentando mantener desde su comienzo la respiración nasal correcta mediante la aspiración constante de secreciones. Tratamiento sintomático unido al antibiótico adecuado tras la identificación del germen. Los vasoconstrictores locales pueden ser aplicados pero con mucha prudencia y siempre en solución acuosa, ya que lo contrario puede ser motivo de complicaciones bronconeumónicas. RINITIS ESTAFILOCOCICA. Se la conoce también como coriza purulento citrino por el tipo de secreción que produce o como rinitis impetiginosa. El agente productor es el estafilococo dorado. Aparece hacia los tres días después del nacimiento y se considera que puede estar contagiada por la madre al amamantar. Se caracteriza por la presencia de una secreción nasal ocre o amarillo limón. La complicación más frecuente y temida es la neumonía presentado en tal caso un curso tempestuoso y de letalidad elevada. El tratamiento es siempre antibiótico aconsejando antibiograma. RINITIS GONOCOCICA. También conocida como rinitis blenorrágica. Puede aparecer ya en el recién nacido por contaminación directa en el parto con la mucosa vaginal de la madre afecta de blenorragia. Se manifiesta por una secreción purulenta de color verdoso, a veces con estrías sanguinolentas. Aparición de irritación, costras y ulceraciones en el vestíbulo nasal. Se suele acompañar de conjuntivitis. La clínica y la bacteriología dan el diagnóstico. Tratamiento: tópico local y general con penicilina. La antigua profilaxis de Credé ha sido superada por la instilación de penicilina. RINITIS LUETICA. Se presenta, generalmente, a la tercera semana después del nacimiento y se caracteriza por una destilación intensa y bilateral, a menudo fétida, así como por la aparición de costras adheridas, ulceraciones y fisuras en el vestíbulo nasal. Pequeñas epístaxis. Adenopatias cervicales. Tratamiento: limpieza y aspiración de fosas nasales y administración del antibiótico adecuado tras la demostración del germen. RINITIS DIFTERICA. Hoy es un cuadro que prácticamente ha desaparecido. El momento de aparición solía ser hacia el sexto mes manifestándose por una secreción nasal hemorrágica y purulenta con costras y fisuras en el vestíbulo. El tratamiento es el propio de la difteria: suero específico y antibióticos. RINITIS MICÓTICAS. Se las dedica un amplio estudio con la Rinosinusitis. Fundamentalmente son: - Mucormicosis rinocerebral. - Aspergiliosis.
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