Inicio Glosario Eo-Ez 27.07 FISIOLOGIA RESPIRATORIA NASAL: FUNCION DE ACONDICIONAMIENTO Y DEFENSA.
27.07 FISIOLOGIA RESPIRATORIA NASAL: FUNCION DE ACONDICIONAMIENTO Y DEFENSA. PDF Imprimir E-mail
Escrito por Dr. Jesús García Ruiz   

 

                                           

  • Humidificación.
  • Función de depuración y mecanismos defensivos de la mucosa nasal.

 

                                 

    La mucosa respiratoria, y por tanto la mucosa nasal como parte integrante de la misma, constituye una de las barreras superficiales de defensa del organismo con el ambiente exterior. Continuamente se encuentra expuesta y confrontada a los agentes externos y para luchar contras estas agresiones está equipada con un complejo sistema de defensa local y general.

                           

    Los mecanimso locales de defensa son:

   -  la barrera anatómica formada por la propia mucosa nsal. 

   - el sistema ciliar.

   - la secreccion mucosa y su transporte.

   - la flora saporfita.                                   

 

   Los mecanismos generales son:

   - la inmuinidad humoral,

   - la inmunidad celular.

                                                      

   Humidificación y calentamiento.

   Las fosas recalientan el aire inspirado y lo humidifican. Estas dos funciones están íntimamente relacionadas pues la saturación del aire inspirado no podría alcanzar porcentajes de humedad relativa cercanos al 100% si el aire inspirado no es recalentado.

   La humidificación del aire inspirado es fundamental para la actividad ciliar a todo lo largo del árbol respiratorio y es igualmente necesaria para el epitelio alveolar, que no podría realizar los intercambios gaseosos si no estuviese recubierto por una película líquida. Esta película líquida se forma a partir de la evaporización del agua de la cubierta de moco. Esta función no es exclusiva de la mucosa nasal, pues la humidificación del aire inspirado es casi normal por ejemplo en los laringuectomizados. La contribución de las fosas nasales a la humidificación del aire inspirado no es más que del 10%, el resto lo realiza el conjunto del árbol respiratorio, por esto la principal función del acondicionamiento del aire inspirado por parte de las fosas nasales no es la humidificación sino el reacalentamiento.

   La capacidad de humidificación es regulada activamente por la producción de secreciones y pasivamente por la condensación de vapor de agua sobre la mucosa durante la espiración y evaporación en la inspiración siguiente debida a la diferencia de tempratura. Este mecanismo de recuperación de humedad y calor es lo que Sven Ingelstedt describió y denomino cambio regenerativo humedad-calor: durante la espiración el aire húmedo y caliente pierde parte de su humedad y calor en la mucosa nasal, que son recuperados durante la inspiración. La humedad en el interior de las fosas en buenas condiciones se halla próxima al 100%. Para alcanzar entre el 80-100% de humedad relativa en el aire inspirado. Dado que cada dia respiramos unos 10.000 litros de aire, el equilibrio hidroelectrolítico quedaría roto si no existiese el descrito cambio regenerativo.

   El recalentamiento esta producido por la red arterio-capilar superficial. La vasomotricidad actúa de manera que permite el recalentamiento óptimo de un aire frío y seco mediante la vasodilatación. La vasodilatación aumenta el flujo arteriolar y la congestión del tejido cavernoso lo que relentiza el flujo aéreo e incrementa los intercambios térmicos entre el aire y la mucosa. En realidad, los procesos de ajuste de la temperatura y humedad del aire inspirado van unidos, ya que en cada incremento de la temperatura se requiere vapor de aguda adicional para alcanzar la saturación completa. Sólo la nariz es capaz de llevar a cabo este proceso, gracias a su especial configuración y a activos mecanismos vasomotores y secretores.

   La eficacia de la función de acondicionamiento por parte de las fosas nasales es tal que durante el breve paso que realiza por ellas el aire inspirado alcanza una temperatura en torno a los 37ºC. A una temperatura ambiente de 23ºC, hacia la mitad de las fosas la temperatura del aire es de 30ºC y en la nasofaringe de 33ºC, en la traquea es sólo ligeramente superior. En estudios realizados en temperaturas extremas, entre - 20ºC y + 55ºC, el paso de aire por la nariz en estas condiciones es suficiente para que la temperatura del ire de la nasofaringe se encuentre entre 10ºC y 37ºC, con un ajuste mejor para las tmperaturas superiores a los 23ºC.  

                                                                       

   Función de depuración y mecanismos defensivos de la mucosa nasal.

   Los 10.000 litros de aire que cadia dia respiramos contienen un gran número de partículas en suspensión pululando. Una de las funciones de las fosas nasales es realizar la depuración o filtrado del aire inspirado con el fin de proteger los alvéolos pulmonares contra el depósito de estas partículas en suspensión. Si dichas particulas llegan a los alveolos su proceso de limpieza es muy lento, de 60 a 120 días. Las fosas actúan como filtro que se opone a le entrada en la corriente respiratoria de partículas inhaladas que pueden ser inertes o microbianas.

   El filtro nasal posee diversas barreras contra la penetración de partículas. Las partículas de gran calibre pueden ser detenidas por las vibrisas del vestíbulo nasal que forman una empalizada a la entrada en el ostium internum. La estructura de las fosas hace que la mayor parte de las partículas, según entran en las fosas nasales queden depositadas en la cabeza del cornete inferior y medio.

   La composición química de las partículas y su estado físico no influye en el comportamiento aerodinámico ni en el depósito de las mismas en la vía aérea. La eficacia del filtro nasal depende fundamentalmente del tamaño, densidad y configuración de las partículas inhaladas así como del volumen del aire corriente y velocidad de los flujos. Las fosas nasales retienen en torno al 80% de las partículas de 3 a 5 micras de diámetro y en torno al 60% de las partículas de 2 micras, muchas de menor dimensión pasan. El filtro nasal es poco eficaz para partículas de un diámetro inferior a una micra, sin embargo algunas pueden depositarse a nivel de la zona anterior no ciliada de las fosas nasales. La fuerza de los cilios y las propiedades adhesivas del moco son tales que incluso partículas de 0´5 mm de diámetro son transportadas por el sistema mucociliar.

   Un caso particular lo constituyen las gotitas de Pflugger que miden entre 2 y 4 micras. como son gotas de moco propulsadas por la tos y el estornudo, higroscópicas por tanto, su hidratación durante su paso por le hendidura nasal favorece su aumento de tamaño y su depósito. Las bacterias también son atrapadas y depuradas antes de penetrar y establecerse en el epitelio. La protección frente a virus no parece ser tan eficaz, dado que algunos virus pueden incluso poseer una especial afinidad por los receptores ciliares.

   Las partículas filtradas se depositan en la cubierta del moco nasal al impactar por inercia en la misma, de donde van a ser eliminadas pro dos mecanismos. El moco, mediante la función mucociliar, actúa sobre todo como un agente mecánico de transporte, realizando una emigración de las partículas adheridas hacia la rinofaringe. La moco tiene además una función bactericida pues contiene sustancias capaces de neutralizar agentes infecciosos: lisocima, IgA e interferón. Generalmente estos dos mecanismos son capaces de parar la mayor parte de las partículas inhaladas, limitar el tiempo de contacto de las mismas con la mucosa nasal y eliminarlas enseguida de la vía respiratoria.

   La nariz supone además un filtro protector frente a los gases irritantes. El anhidrido sulfúrico, muy irritante y nocivo para los tejidos, es retenido en más del 99% en la nariz, que actúa como una verdadera máscara de gas. Un comprotamiento similar se observa en otros gases hidrosolubles, en tanto que los poco hidrosolubles atraviesan las fosas nsales en mucha mayor porporción.

   Si la función mucociliar no es capaz de impedir a un elemento infeccioso su penetración en el corion, éste posee una segunda barrera que son los conocidos mecanismos de la inflamación. La inflamación hace que lleguen al corion elementos celulares del torrente circulatorio como polinucleares y macrófagos que van a fagocitar y lisar a los elementos extraños. A la vez los macrófagos van a movilizar agentes de la defensa específica ya que transmiten información inmunológica específica sobre el agente fagocitado a los linfocitos T. Los linfocitos T se transforman rápidamente en una cc inmunocompetente informada que da lugar a dos líneas celulares:

   -  Plasmocitos secretores de Ac específicos contra el agente infeccioso, cuyos Ac secretores van a ser secretados en el moco.

   -  Linfocitos memoria que van a guardar la información antigénica del agente infeccioso y que estarán preparados ante una nueva agresión para participar en la reacción inmunológica.

   Todos estos mecanismos de barrera hacen que las fosas nasales constituyan una gran barrera de defensa contra los agentes infecciosos respiratorios.

Actualizado ( Martes, 27 de Diciembre de 2011 21:25 )
 
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