Inicio Glosario D 34.1ª.02 RINITIS VIRICA AGUDA – CATARRO COMÚN.
34.1ª.02 RINITIS VIRICA AGUDA – CATARRO COMÚN. PDF Imprimir E-mail
Escrito por Dr. Jesús García Ruiz   

                         

                             

       Etiopatogenía.

       Anatomía patológica.

       Clínica.

       Pronóstico y complicaciones.

       Diagnóstico diferencial.

       Tratamiento.

       Profilaxis.

                                                            

   Este cuadro es la rinitis más frecuente y tiene diversas denominaciones, tales como resfriado común, catarro nasal común, catarro nasal vírico, coriza agudo banal, o common cold de los anglosajones.

   La rinosinusitis aguda de etiología viral es una enfermedad infectocontagiosa del tracto respiratorio, recurrente, leve, que generalmente cursa sin fiebre, es de corta duración y evoluciona casi siempre hacia la curación espontánea, siendo su característica fundamental la inflamación de la mucosa nasal. Sus síntomas pueden afectar a la calidad de vida del paciente de forma considerable, causando importante efectos socio-económicos por las bajas laborales y escolares, que además en edades extremas y en pacientes inmunodeprimidos puede convertirse en un importante y grave patología cuando desencadena complicaciones.

   Es la enfermedad más frecuente en todo el mundo y aunque su evolución es benigna, constituye desde el punto de vista socioeconómico un grave problema de absentismo laboral y de acusado consumo de medicamentos, muchos de ellos innecesarios. En el niño es la enfermedad respiratoria más frecuente, estimándose que cada niño tiene cuatro o cinco episodios de catarro común al año.

                                      

                                                                                                

     ETIOPATOGÉNIA.

   La mucosa nasal actúa como barrera de protección y filtro ante agentes externos, al ser infectada por un agente viral se provoca una reacción tisular inflamatoria.

   La posibilidad  de que un virus filtrable fuera la causa del resfriado común fue sugerida por Kruse en 1914. En 1923, Olitsky y McCarteney, usando filtrados libres de bacterias, transmitieron el resfriado común a chimpancés. Posteriormente Dochez, en 1930, junto con sus colaboradores confirmaron este trabajo. Por tanto, si bien se ha considerado siempre como un proceso de naturaleza infeccioso, no ha sido hasta la mitad del siglo pasado cuando el uso de técnicas de cultivo ha permitido el aislamiento de múltiples virus en personas afectadas de resfriado, estableciéndose los nexos causales de los virus con esta enfermedad.

   Los rinovirus de la familia de los picornavirus son los que con mayor frecuencia producen el coriza agudo, calculándose que son los responsables de una tercera parte de los cuadros. Existen unas cien variedades de rinovirus: virus M, virus H, virus JH/2060, virus ECHO, etc. Los rinovirus se caracterizan por experimentar transformaciones y por su capacidad para duplicarse a un pH de 6,8 y 32º en cultivos derivados de tejidos humanos o de simios. Son acidolábiles, mientras que el resto de los picornavirus son acidoestables. Además de los rinovirus, le siguen en frecuencia los conoravirus, y con menor frecuenta el influenzae A y B, los parainfluenzae 1 a 4 causan un 15-20% de los cuadros cada uno y el virus respiratorio sincitial. Enterovirus y adenovirus entre otros son los causantes del resto de los casos. Al poder existir tal multitud de virus con capacidad de agente causal, éste no se puede filiar en la mayoría de los casos con exactitud.

    Estas rinitis víricas, como puede ocurrir con el resto de las rinitis, muchas veces no son formas etiológicamente puras ya que existe la posibilidad de que factores alergénicos, hongos y sobre todo bacterias actúen conjuntamente con un virus para producir este síndrome.

    Como causa predisponente en la aparición del coriza agudo se considera el enfriamiento, existiendo diversas teorías al respecto. El descenso de la temperatura del cuerpo disminuye la temperatura de la mucosa nasal, lo que se traduce en una disminución de la frecuencia en el movimiento de los cilios, afectándose la capacidad de autodepuración de los agentes patógenos. Otro factor que se aduce, aunque no es evidente, se refiere al significado de la sequedad excesiva en la patogenia del resfriado común.

   Recodaremos los mecanismos defensivos de la mucosa nasal: la capa de moco provista de movilidad activa ha de permanecer intacta en sus funciones para ser una barrera eficaz de defensa para la superficie mucosa. Las zonas de sequedad debidas a corrientes de convección nasales anormales, la humedad escasa o un desequilibrio vasomotor, interrumpen el mecanismo ciliar protector y permiten la invasión de la mucosa por microorganismo. La lisocima, enzima bactericida, puede inactivarse a un pH excesivamente bajo.

   Por tanto, pueden favorecer la aparición del coriza todas aquellas causas que alteren la ventilación nasal, la secreción y la actividad ciliar, como las desviaciones de tabique nasal, pólipos nasales, adenoiditis de repetición, sinusitis, etc. Igualmente se han invocado como causas favorecedoras las hipogammaglobulinemias, inmunodeficiencias, déficit de vitaminas A y C, el alcoholismo y ciertas alteraciones endocrinas. Especial consideración requieren los pacientes con patología ciliar congénita. En la práctica nos encontramos con muchos casos en que existe una predisposición evidente sin que pueda determinarse el origen de la misma y estos casos los conocemos como predisposición catarral simple.

 

    La transmisión del coriza se realiza por las gotitas de Flügge, por medio de contactos directos a través de manos piel u otras regiones corporales cercanas a las VRS, y por intercambio de objetos que portan en su superficie restos secretorios nasales de personas enfermas. Tiene un período de incubación de uno a tres días.

   La infección vírica produce un proceso inflamatorio en la mucosa nasal con una activación secretora de las cc epiteliales y la liberación de citocinas.

   La inmunidad generada por la infección vírica, se considera que solamente se prolonga durante días o semanas. No obstante, teniendo en cuenta que la antigenicidad de las diferentes cepas es diferente, existen algunos virus que dejan tras de sí una inmunidad de larga persistencia.

   Al inicio del proceso se produce una liberación de IgA específica e inespecífica acumulada hacia las secreciones nasales. A continuación las cc colonizadas se necrosan y se desprenden acompañadas de seroglobulinas IgG. Es en este momento cuado las partículas virales estimulan la síntesis local de IgG e IgA, lo cual no acelera la curación pero previene la reinfección.

   Tras la descamación del epitelio comienza su fase de recuperación tardando en recuperarse la función ciliar entre dos a seis semanas.

    Esta es la más común de todas las inflamaciones de la mucosa nasal. Es de reseñar que su frecuencia con el tiempo no ha variado, su distribución es mundial, no ha conseguido influenciarse en absoluto de las medidas profilácticas utilizadas a escala mundial, entre otras razones debido a su etiología vírica, facilidad de difusión de la enfermedad y mínima o nula inmunidad adquirida tras la misma, así como por la ausencia de una terapéutica eficaz frente a la misma.

    

                                                                                                       

   ANATOMIA PATOLÓGICA.

    Hay una evidente hiperhemia de la mucosa nasal con edema y alteraciones del epitelio vibrátil. En los días primero y segundo aparece eosinofilia. A continuación hay desprendimiento de las capas superficiales del epitelio hasta las cc basales, con necrosis parciales hasta la lámina propia.

   A partir del tercer día se inicia la regeneración de la cubierta epitelial, que se concluye aproximadamente a las dos semanas.

                                       

                   

     CLINICA.

   Su pico estacional suele abarcar desde mediados de septiembre hasta el comienzo de la primavera en áreas geográficas templadas, decreciendo progresivamente desde el mes de marzo hasta alcanzar las cifras más bajas en la época estival, si bien algunos serotipos de rinovirus poseen su propio patrón temporal.

   El comienzo es generalmente brusco, con sensación de enfermedad, malestar general, astenia, escalofríos. Estos síntomas preceden a las manifestaciones nasales caracterizadas por una sensación de quemazón o sequedad en las fosas nasales y nasofaringe.

   A continuación, el paciente comienza con estornudos, hipersecreción nasal acuosa y obstrucción uni o bilateral.

   El coriza alcanza su acné en el espacio de 48-72  horas, pudiendo acompañarse de voz ronca, hiponasalidad, congestión ocular, secreción nasal acuosa, disminución o abolición del gusto y olfato y cefalea frontoocular y en mejillas en relación con la turgescencia de la mucosa nasal y sinusal. La exploración muestra una mucosa nasal turgescente de coloración rojo oscura y con cornetes edematosos. Poco a poco se espesan las secreciones y mejora la sintomatología local y general.

   Su evolución es variable, pudiendo remitir en el espacio de tres o cuatro días, pero con frecuencia aparecen una sobreinfección bacteriana que prolongan la enfermedad de seis a ocho días más. En este caso las secreciones nasales se tornan purulentas o mucopurulentas, apreciándose con frecuencia enrojecimiento y excoriaciones en el vestíbulo nasal. En ocasiones aparece acompañando a un proceso de gripe.

    Las tasas de crisis oscilan entre los 2-3 episodios/persona/año en adultos hasta loa 6-8 episodios en niños. En los niños es más frecuente en los que acuden a guarderías o escuelas infantiles. Los adultos que conviven con niños, fundamentalmente del sexo femenino, presentan picos de incidencia superiores, lo que se achaca a la exposición mantenida frente a niños, que por otra parte constituyen el reservorio principal de los virus respiratorios. Reinfecciones o segundas infecciones ocurren con asiduidad en el ambiente familiar, siendo particularmente frecuentes con algunos virus específicos como por ejemplo el coronavirus OC43.

                            

                                      

   PRONÓSTICO Y COMPLICACIONES.

   En los adultos el coriza es generalmente un proceso banal, pero la sobreinfección bacteriana puede dar lugar a una serie de complicaciones:

   Otitis media supurada o no, debido a la prolongación infecciosa desde la rinofaringe, vía trompa al oído medio. Es más frecuente en el niño.

   - Rinitis aguda bacteriana: puede apaerer en su evolución una sobreinfección bacteriana dando lugar a una rinitis bacterian aguda producida casi siempre por Hemophilus o por neumococo. Este cuadro requerira de tratamiento antibiótico.

   - Foliculitis vestibular aguda. Se puede producir una infección aguda de los folículos pilosos del vestíbulo nasal por estafilococos: su importancia clínica radica en la posibilidad de complicaciones hacia una tromboflebitis del seno cavernoso, a través de la vena yugular interna.

   Complicaciones sinusales. En principio casi siempre estamos ante una rinosinusitis viral. Esta puede complicarse con una RSA por bloqueo del ostium de drenaje sinusal pudiendo no pasar de una reacción sinusal o llegar a una autentica sinusitis aguda. El origen mas frecuente de la RSA está en el catarro común.

   Adenopatías cervicales altas: es frecuente su aparición, incluso en situación retrofaríngea. Pueden ser dolorosas y exigen su vigilancia.

   Traqueobronquitis descendentes.

   Convulsiones: la fiebre alta en el niño puede ser convulsiva debido a la inmadurez de los centros hipotalámicos. Se impone la vigilancia térmica.

   Alteraciones digestivas: vómitos y diarrea. Su patogenia es discutida. Podría ser debida por a la mucopiofagia continua y a la estimulación de las placas de Peyer reactivas a la inflamación linfoidea.

                                    

                

   DIAGNOSTICO DIFERENCIAL.

   El diagnóstico se establece por criterios clínicos y por lo común no existe indicación de practicar exámenes microbiológicos.

   El dolor de garganta no es un síntoma común de catarro viral, y cualquier dolor significativo debe de orientar al medico hacia la posibilidad de una complicación.

   No es posible diferenciarla en principio de otras afecciones víricas más graves.

   Si el cuadro persiste e plantea diagnóstico diferencial con:

   Rinopatía alérgica.

   Rinopatía vasomotora: al igual que la anterior pueden simular fielmente la clínica inicial de catarro común.

   Gripe: las formas gripales atenuadas se confunden con el coriza agudo y solo la serología podría aclararlo. La gripe típica es más agresiva y fácil de diferenciar.

   Coriza de las fiebres eruptivas: la erupción es la que hace el diagnóstico ya que el inicio es muy similar. Sobre todo en la infancia, muchas enfermedades infecciosas de las vías respiratorias comienzan por una fase o período catarral insidioso, similar a este cuadro que puede persistir durante todo el proceso o estar presente solo en su inicio, como por ejemplo ocurre en la tosferina.

                  

                                 

   TRATAMIENTO.

   Aunque existen algunos antivirales efectivos frente a rinovirus como la enviroxima y el interferon alfa 2b, por diferentes motivos, como dificultad de absorción, efectos colaterales, etc., no tienen utilidad práctica. Por otro lado, dado lo autolimitado del cuadro, el tratamiento es puramente sintomático instaurándose medidas encaminadas a aliviar la sintomatología.

   Reposo, líquidos suficientes y una dieta regular. Debe evitarse el sobrecalentamiento y el enfriamiento. En cuanto al tratamiento sintomático hay que señalar los típicos remedios caseros, como son el aumento de la humedad ambiental, las aspiraciones de vapores, etc. En los niños es importante aspirar las secreciones y someterlos a drenaje postural.

   Para aliviar la congestión nasal y por tanto el edema de la mucosa son útiles los vasoconstrictores orales como la pseudoefedrina y bien tópicos mediante instilaciones nasales con soluciones de oximetazolina, teniendo presente que cualquier medicación endonasal tiene que tener un pH ligeramente ácido para que no interfiera con acción de los cilios y de la lisocima, el tiempo de administración ha de ser muy limitado en el tiempo, tres o cuatro días. También puede utilizarse anticolinérgicos (bromuro de ipatropio) o antihistamínicos de primera generación para reducir la rinorrea.   La administración oral de acido acetil salicílico, paracetamol u otros analgésicos puede aliviar la sensación de malestar general.

   El gluconato de cinc puede reducir la intensidad y acortar la duración de los síntomas. La eficacia de otras sales de cinc como el acetato, varía probablemente en relación con su capacidad para liberar iones de cinc.

   El empleo de antibióticos o sulfamidas no esta indicado para el tratamiento en cuanto al coriza en sí.  Hay estudios que demuestran el beneficio de la administración de antibióticos frente a S pneumoniae y H influenzae. Como en la práctica el estado de colonización bacteriana no puede predecirse basándose en criterios clínicos, el posible beneficio obtenido con los antibióticos es obviamente inferior al riesgo del incremento de las resistencias bacterianas generadas con su empleo. Una actitud alternativa es limitar el tratamiento antibiótico a los pacientes que tengan ya una evidente sobreinfección bacteriana secundaria mostrada en forma de rinorrea purulenta.

 

 

   PROFILAXIS.

   Se ha hablado mucho del uso de vitaminoterapia, vacunoterapia, etc como medios preventivos del coriza pero ninguno tiene bases serias para su uso.   Especialmente se ha recomendado la vitamina C en latas dosis, tanto para prevenir como para curar el resfriado común, pero la mayoría de los estudios controlados no han demostrado efectos beneficiosos sustánciales.

   La vacunoterapia se ha empleado por vía parenteral oral y nasal con resultados dudosos, por el contrario algunos autores señalan buenos resultados con vacunas polivalentes. Las vacunas polivalentes, hasta ahora, han tenido unos resultados poco alentadores, debido a que existen más de 130 serotipos diferente de rinovirus, así como más de 30 Adenovirus.

Actualizado ( Lunes, 21 de Noviembre de 2011 22:09 )
 
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