Inicio Glosario B 10.2ª.01 INTRODUCCIÓN.
10.2ª.01 INTRODUCCIÓN. PDF Imprimir E-mail

 

 

                                          

  • Definición.
  • Epidemiología.

                                            

                                                               

   DEFINICIÓN.

   Proceso inflamatorio crónico mucoperióstico del oído medio que cursa con la producción autóctona y persistente de líquido no purulento, generalmente seromucoso, ocupando la cavidad del oído medio e incluso la mastoides. No asocia signos o síntomas de infección.

   Este derrame puede ser de consistencia variable, desde un trasudado claro a un líquido espeso y gelatinoso y produce una hipoacusia de transmisión.

   Es importante recalcar a los pacientes y especialmente a sus padres cuando se trata de niños que OMS no es lo mismo que OMA.

   Existen 3 formas de otitis con efusión:

       Aguda: de menos de 3 semanas de evolución. También llamada efusión postotítica, pues aparece después de una otitis media aguda. No requiere tratamiento.

       Subaguda: la evolución es entre 3 semanas y 3 meses. Sólo se diferencia de la forma crónica en su duración. Puede resolverse espontáneamente o evolucionar a una crónica.

       Crónica. Se define como OMS crónica a la presencia de exudado bilateral más de 3 meses o unilateral más de 6 meses.

                                                          

   Conocida desde el siglo XVI (Eustaquio), se señala a Polittzer como el primero en describir en 1869 el cuadro clínico como una afección específica, que él denominó “otitis media catarral”: existe secreción que puede ser de líquido claro, seroso, o secreción mucosa, viscosa o pegajosa dentro de la cavidad timpánica. Además señaló que el origen del proceso está en una disfunción tubárica, teoría que denominó ex vacuo. Luego no se la menciona apenas en la literatura hasta 1931 en que Proetz encuentra una relación entre los pacientes con alergia y la OMS.

   Tras esta primera denominación, con el tiempo, diferentes autores fueron dándola otros nombre para referirse al mismo proceso: hidropesía timpánica, hidrotubotímpano, tubotimpanitis, otitis catarral recidivante, otitis media exudativa, otitis media con efusión; otitis media alérgica, otitis media secretora, otitis media crónica no supurativa, otitis catarral recidivante, catarro tubotimpánico, otitis media serosa, otopatía secretora, oído mucoide, otitis media secundaria y otitis no supurativa.

   En la gran mayoría de los casos, su evolución es favorable, pero su diagnóstico y tratamiento son importantes por la pérdida auditiva que puede producir en una etapa en la que la audición es esencial para el progreso del aprendizaje.

   Hasta que no se instauraron métodos de cribado de la hipoacusia y mejoraron las pruebas impedanciométricas en los años sesenta, no se tomó conciencia de la verdadera importancia de esta enfermedad en los primeros años de vida.

                                       

                                        

   EPIDEMIOLOGIA.

   La incidencia real se desconoce pero se sabe que es elevada. Al igual que la OMA es más frecuente en el niño que en el adulto incluso se ha señalado que es la patología ORL más frecuente de la edad pediátrica, disminuyendo a partir de los 4 años y aproximadamente a los 8 años su incidencia es similar a la del adulto.

   Se ha señalado igualmente como la primera causa de hipoacusia infantil.

   Esta mayor incidencia de la OMS en niños y jóvenes está relacionada con la inmadurez estructural y fisiológica de la trompa de Eustaquio y con la inmadurez de su sistema inmune. En el siguiente capítulo se ampliaran estas cuestiones.

   En los últimos 20 años se viene observando un aumento de la incidencia global de esta entidad, pero hay que ser cautos con esta afirmación, pues entran en juego factores como: un diagnóstico más temprano por la mayor experiencia de los observadores, una mejora de las pruebas complementarias y de cribado auditivo y los cambios en los sistemas de salud (posiblemente ha aumentado a expensas del incremento del diagnóstico de cuadros leves de otitis media en edades más tempranas).

   Según Paradise y Rockete, en una serie de 2.253 niños entre 2 meses y 2 años, el 91,1 % habían padecido un episodio de otitis con efusión.

   En todos los estudios epidemiológicos realizados se encuentran más casos en las estaciones frías, relacionando este dato con la facilidad del infante para sufrir infecciones respiratorias.

Actualizado ( Martes, 28 de Diciembre de 2010 20:40 )
 
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