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El moco constituye una barreara permeable entre la mucosa y el aire inspirado y es el centro de todos sus intercambios metabólicos. Desempeña un papel importantísimo en la fisiología nasal por sus propiedades físico-químicas y biológica, constituyendo junto con los cilios el sistema mucociliar de defensa. En ausencia de moco o un equivalente los cilios no pueden transportar material alguno, por tanto en ausencia de moco el sistema falla. El tapiz mucoso esta compuesto fundamentalmente de agua y moco. El moco es un material viscoelástico secretado por las cc caliciformes y las glándulas mucosas. El agua proviene de las glándulas serosas por secreción y de las cc epiteliales por trasudación, pero también se acumula por la condensación del vapor del agua del aire inspirado. La secreción nasal se denomina rinorrea y será un síntoma común de casi toda la patología nasal. La rinorrea procede de las glándulas de la mucosa nasal y del trasudado del suero sanguíneo. FUNCIONES.
La función fisiológica de la secreción nasal es: - Humidificación del aire inspirado a su paso por las fosas y el mantenimiento de la humedad necesaria para el buen funcionamiento de los cilios. Ahora bien, la principal fuente para la humidificación del aire inspirado reside en la red subepitelial de capilares fenestrado. - Calentamiento del inspirado. Ofrece una regulación térmica general, ya que el proceso de evaporación, que calienta el aire inspirado, provoca a su vez el enfriamiento de las sangre presente en los numeroso elementos vasculares de la mucosa nasal, lo que contribuye a regular la temperatura del cuerpo. - Filtrado del aire inspirado. El aclaramiento del árbol traqueobronquial es fundamental para tener una buena salud y esta función comienza en la nariz. en la nariz esta función ser realiza reteniendo las partículas de polvo, bacterias, etcétera, que son arrastradas hacia la faringe por los cilios vibrátiles de la mucosa nasal. La mayor parte de las particular que penetran con el aire inspirado y miden más de una micra de diámetro se depositan en la nariz. Gracias al normal funcionamiento del sistema mucociliar se consigue una superficie húmeda y relativamente limpia de toda la mucosa respiratoria depurando el aire inspirado. la eficiencia del sistema mucociliar para esta función depende de una adecuada y coordinada batida ciliar y de la naturaleza de los fluidos que cubren su superficie. Cuando esta función no puede ser ejercida por deterioro de este sistema es suplida en parte por los macrófagos alveolares, la tos y los estornudos. - Acción bateriostática o bactericida: se ha demostrado un cierto poder bacteriostático o bactericida de la secreción nasal, al comprobar que las bacterias son muy numerosas en el vestíbulo nasal y desaparecen casi completamente a nivel coanal. Frente a los virus tiene reacciones de atrapamiento, ya que las glicoproteínas contienen ácido siálico que atrapa las hemaglutininas de los virus influenzae A. - Tiene además un función protectora del epitelio frente a las bajs temperaturas, la baja humedad. COMPOSICIÓN DEL MOCO. El 95% es agua, 3% elementos orgánicos y 2% minerales. La cantidad secretada es de 0´1 a 0´3 ml/kg/día. Proetz estima en un individuo normal la cantidad de 1 l. /día. En cuanto a los elementos minerales la composición iónica del moco es muy parecida a la de la secreción lacrimal. En lo que concierne a las concentraciones de iones sodio, cloro y calcio son comparables a las del plasma. La concentración de K, sin embargo, es tres o cuatro veces más elevada que en el plasma. Estos aseguran un pH entre 7´42 y 7´57 Con este pH el moco es ligeramente hipertónico con relación al plasma por su alta concentración de Cl y Na y tiene una presión osmótica de unos 0´314 osmoles y su composición iónica no experimenta cambios temporales. El moco contiene como elementos orgánicos numerosas proteínas de origen sérico y secretorio, en particular mucina, albúmina, Ig, lípidos, encimas, aminoácidos y ácidso nucleícos. La cantidad de proteínas es de 400 a 800 mg/dl, es decir como el 10% de la tasa sérica. La mucina representa el elemento orgánico más importante, como el 60% de la cantidad total de las proteínas del moco. Es una glucoproteína es ligeramente ácida y es segregada pro las cc caliciformes. Está formada por la combinación de una proteína y de un complejo polisacárido conteniendo ácido sulfúrico (ácido mucoitín sulfúrico). Esta proteína deriva del mucígeno que se encuentra en los gránulos secretorios de las cc epiteliales. La concentración en mucina del moco esta en función exponencial negativa con el débito secretor. De la cantidad de mucina del moco va a depender la viscosidad del moco nasal. La albúmina es la principal proteína plasmática presente en el moco. Su tasa media es de 170 mg/100 ml de moco. Esta tasa se eleva en todos los procesos inflamatorios de la mucosa nasal ya que en tal circunstancia aumenta la trasudación plasmática. El análisis inmuno-eletroforético del moco muestra que contiene Ig A y E. La tasa media de IgA es de 35 mg/100 ml, La de IgG es de 30 mg/100 ml. La IgA secretora es la principal Ig del moco nasal. Las proteínas del moco nasal siguen una variación circadiana muy acusada, siendo cuatro veces más elevadas por la noche que durante el día. En el moco nasal se encuentran una serie de encimas: la lisocima, la calicreína, la láctico-deshidrogenasa y proteasas. Contiene también numerosos aminoácidos siendo su tasa entre 0´4 y 1’3 micromoles/ml. Se han encontrado unos 15: lisina, histidina, arginina, ácido aspártico, treonina, serina, ácido glutámico, prolina, glicina, alanina, valina, isoleucina, leucina, tirosina y fenilalanina. El moco nasal es más rico que el plasma en ácido aspártico y ácido glutámico, y menos rico en alanina y valina. Contiene una cantidad de prolina más elevada que otros tipos de moco. ORIGEN Y ORGANIZACION DEL MOCO. - Agua y las sales minerales. La hidratación del moco es indispensable para el funcionamiento ciliar. Una gran parte del agua que contiene el moco se evapora con la inspiración y solo se recupera parcialmente con la expiración por condensación. La mucosa debe compensar esta pérdida a partir del líquido intersticial. Los intercambios líquidos entre el moco y la mucosa están íntimamente ligados a los cambios iónicos. Los cambios hidro-iónicos se hacen generalmente a través de la membrana basal que separa la superficie mucosa del corion que está bañado por el líquido intersticial. El líquido intersticial es producido por el segmento arterial de los capilares, cuya pared relativamente permeable deja pasar el agua y las sustancias disueltas por difusión a causa de las diferencias de presión hidrostática y osmótica. Las cc del epitelio van a extraer de aquí los elementos necesarios para su metabolismo. Los intercambios hidro-iónicos entre el moco y el epitelio se realizan al existir una permeabilidad iónica selectiva de las membranas celulares del epitelio. El ión Na (+) difunde pasivamente desde el moco al líquido intracelular, después experimenta un trasporte activo hacia el corion a través de la membrana celular. La permeabilidad al Cl (-) por el lado de la cara mucosa de las cc es muy grande y los iones de cloro difunden pasivamente desde el moco hacia el corion. A la inversa, el ión K (+) es transportado activamente desde la cara serosa a la cara mucosa. El epitelio puede así desplazar el sodio y el cloro de la cubierta de moco hacia el corion y el potasio en dirección contraria así intercambio de agua hacia el moco lo que contribuye a disminuir su concentración secundaria a la evaporación. Ciertos capilares atraviesan la membrana basal y forman bucles entre las cc epiteliales. En esta situación pueden producirse intercambios directos de agua entre los capilares y la superficie mucosa por trasudación, lo que explica la rápida dilución del moco en casos de hiperconcentración. La hipersecreción liquida se denomina hidrorrea serosa. La posibilidad de intercambios en doble sentido entre el moco y el corion explica que el epitelio además de su acción secretora, tenga un poder de absorción que puede ser muy rápido para ciertas sustancias. Esto es así para el agua, los iones, los aminoácidos y las proteínas de peso molecular inferior a 72.000. - La mucina. Es una glucoproteína característica del moco, derivado del mucígeno, elaborado en los gránulos secretorios de las cc glandulares. Las cc glandulares tienen una secreción de tipo merocrino, es decir sin descamación celular y a través del conducto excretor, presentando un ciclo secretor en tres fases: i. Fase anabólica, es la fase de elaboración de los gránulos secretores. Estos gránulos se forman en el aparato de Golgi por concentración de sustancias proteicas elaboradas por los ribosomas del retículo endoplásmico. Se trata de pequeñas vesículas con una fina membrana y que están rellenas de mucígeno. ii. Fase de secreción. Los gránulos secretores se acumulan en el polo apical y son drenados en el moco por rotura de la membrana celular. iii. Fase de agotamiento. La cc extrae los aminoácidos necesarios para la síntesis proteica y comienza un nuevo ciclo. - Las proteínas. En parte derivan del plasma por trasudación y en pare son sintetizadas in situ en la mucosa nasal. La albúmina proviene en su totalidad del suero plasmático por trasudación. Las tasas de albúmina en las secreciones nasales es pues el reflejo de la trasudación plasmática. Las IgA son sintetizadas a nivel de los plasmocitos periglandulares de la mucosa nasal. La Ig A secretora difiere de su homóloga sérica por su peso molecular de 390 000 en lugar de 170 000, su constante de sedimentación de 12 s en lugar de 7 s y su resistencia a los encimas proteolíticos. La IgA secretora está formada por la reunión de dos IgA mediante una pieza de trasporte. La síntesis de la pieza de trasporte es independiente de las de la IgA. Las IgA secretadas por los plasmocitos de las formaciones linfoideas del corion son trasportadas activamente a través de las cc epiteliales por las que ellas se unen a la pieza secretora. Son secretadas en el moco nasal bajo una forma combinada. La IgG, por el contrario, tiene principalmente un origen plasmático por trasudación y una pequeña parte es secretada in situ por los plasmocitos del corion. El moco está organizado en dos capas distintas. Una lámina superficial y viscosa o capa de gel y otra capa subyacente de liquido periciliar seroso o capa de sol, de unas 6-8 micras de espesor. La capa de gel o superficial actúa como una banda transportadora que se mueve a lo largo de los extremos de los cilios. esta capa es la que atrapa las partículas inhaladas y resulta tan adherente que estas partículas quedan se quedan pegadas con un mínimo contacto. Tiende a formar una capa continua, aunque en muchas áreas es discotinua. Los cilios están rodeados por una capa de líquido periciliar más fluido o capa de sol que permite la movilidad ciliar. es espesor de esta capa se aproxima a la longitud de los cilios y se mantiene dentro de unos límites estrechos merced a la formación de la capa de gel. PROPIEDADES DEL MOCO. - Propiedades físicas. El moco nasal tiene una viscosidad y elasticidad que cambia con el grado de hidratación, el contenido en mucina y de IgA secretora. Posee igualmente propiedades de adherencia y de filancia, por su capacidad de formar filamentos. Su pH experimenta variaciones nictamerales. Su propiedad física más característica es su poder tampón: las soluciones ácidas o alcalinas son normalizadas a un pH de 7 en pocos minutos. - Propiedades biológicas. El moco nasal tiene dos propiedades biológicas esenciales. Constituye un importante reservorio de agua que asegura una doble protección de la mucosa respiratoria local y a distancia por el aire inspirado. Participa en la defensa contra los agentes infecciosos por su acción antimicrobiana. Dispone de medios de defensa: uno específico que son los Ac y otro no específico que son las encimas de acción lítica. Las inmunoglobulinas representan el medio más eficaz. Constituyen una doble línea a nivel de la mucosa nasal. La primera línea de defensa lo constituye la IgA secretora que recubre la superficie de la mucosa nasal. Constituye una barrera dinámica a la penetración de microorganismos a través de la mucosa, limitando mucho la agresión microbiana. Pueden actuar sobre las bacterias facilitando su fagocitosis y sobre los virus neutralizándolos. La segunda línea de defensa está constituida por la IgG cuyo nivel aumenta cuando hay una reacción inflamatoria local. La inflamación aumenta la permeabilidad vascular y del epitelio lo que hace que aumente la cantidad de IgG por trasudación a la superficie del epitelio. Además algunos enzimas proteolíticos pueden aportar apoyo a este sistema de defensa específico. La lisocima es una hidrolasa de poco peso molecular (14.000), que se absorbe fácilmente sobre la superficie de las bacterias produciendo en algunas la hidrólisis de los mucopolisacáridos de su pared. Sin embargo, su actividad lítica solo se ejerce sobre un número muy reducido de especies bacterianas. Otras proteínas de acción enzimática como la lactoferrina, la LDH y ciertas proteasas tienen una acción mal definida. CONTROL DE LA SECRECIÓN NASAL. En 1898 Prevost demostró por primera vez que la secrección nsal está controlada por el sistema nervioso mostrando como la estimulación eléctrica del ganglio esfenopalatino en el perro causaba un abundante flujo de secreción nasal y un aumento de la temperatura de la correspondiente fosa nasal. Hoy está plenamente demostrado que la estimulación del sistema parasimpático promueve la secreción nasal a través de las fibras procedenes del nervio vidiano. La producción del moco nasal y del resto de las secreciones es una función autónoma que está regulada por el sistema neurovegetativo. Las fibras parasímpaticas son excitosecretoras proceden del ganglio esfenopalatino. Este efecto es mediado por neurotransmisores colinérgicos, fundamentalmente y es bloqueado por la aptropina. Exten ademas fibras nerviosas alrededor d elas glándulas submucosas que contiene VIP y calicreina, lo cual indicaria que pueden existir mecanismos parasimpáticos no colinérgicos. Los agonistas colinérgicos, como la pilocarpina y la metacolina, son poderosos secretogogos nasales. Estos mecanismos controlan la secreción del arbol traqueobronquial aunque las cc caliciformes funcinan independientemente. La función del sistema simpático en la secreción nasal es más controvertida. Se admite que las fibras simpáticas son freno-secretoras, pero pueden evidenciarse ciertos efectos paradógicos como que la estimulación del nervio vidiano en presencia de atropina produce un aumento de la secreción de lo que las fibras adrenérgicas parecen ser responsables. Otro echo comprobado es que la estimulación de los troncos nerviosos simpáticos cervicales producen secreción nasal, de igual manera que la inyección del alfa-agonista fenilefrina y estos efectos son inhibidos por los alfa-antagonistas como la fenoxibenzamina. En el momento actual se piensa que el efecto adrenérgico no se realiza de forma directa a través de la inervación glandular, dado que tanto los elementos secretorios como contráctiles (mioepiteliales) de las glándulas nasales se encuentran bajo control parasimpático, sino que se realiza a través de la irrigación glandular, en la que si interviene de forma decisiva el simpático. Diferentes sustancia producen aumento de la secreción nasal: histamina, 5-hidroxitriptamina (serotonina), bradiquinina (péptido vasodilatador) y sustancia P (péptido neurotransmisor). La inahalación de gases irritantes y aerosoles promueven la hipersecreción. Con la edad de forma fisiológica las secrecciones son más densas por fenómenono de desecación, consecuencia de la pérdida generalizada del contenido de agua corporal. El espesamiento de las sececiones dificulta el transporte mucociliar.
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