|
Esta enfermedad se caracteriza histológicamente por ser una discrasia ósea que puede adquirir un gran polimorfismo histológico, afectando exclusivamente al hueso temporal. RECUERDO EMBRIOLÓGICO. Expuesto en el tema 1.2ª-Embriología del oído. La cápsula ótica en sus comienzos embrionarios es cartilaginosa, sufriendo un proceso de osificación durante la vida intrauterina, siendo ya totalmente ósea al nacer. En el feto a término, el laberinto ha adquirido ya sus dimensiones definitivas, mientras que el resto de los huesos del organismo, comprendiendo el peñasco, continúan su crecimiento y osificación. Tras el nacimiento la cápsula se agranda y se robustece paulatinamente por adición de hueso perióstico en sus superficies exteriores. Una vez osificada, la cápsula ótica consta de tres capas histológicas: - Interna o endostio, que es como una fina túnica, densa, constituida por hueso lamelar y que se mantiene así para toda la vida. - Media o endocondral, durante la osificación se reabsorbe pero no del todo, manteniendo toda la vida características de cartílago embrionario. Es en ella donde se van a originar los focos otosclerosos. - Externa o periostio, robusta y densa en el nacimiento, se va haciendo progresivamente cada vez más fuerte y voluminosa, creciendo a partir del periostio hasta la edad adulta. 
HISTOLOGÍA DE LA CÁPSULA LABERÍNTICA.
Para seguir visualizando este capítulo descargar tema completo
|