Inicio Glosario Am-Aq 26.2ª.05 ANATOMIA DEL HUESO MAXILAR SUPERIOR.
26.2ª.05 ANATOMIA DEL HUESO MAXILAR SUPERIOR. PDF Imprimir E-mail
Escrito por Dr. Jesús García Ruiz   

 

 

 

 

   Hueso bilateral, situado encima de la cavidad bucal, debajo de la cavidad orbitaria y por fuera de las fosas nasales. Toma parte en la formación de las paredes de estas tres cavidades.

   Articulándose con el del lado opuesto forma la mayor parte de la mandíbula superior. Es un hueso voluminoso, sin embargo, es ligero, debido a la existencia de una cavidad, el seno maxilar, que ocupa los dos tercios superiores del espesor del hueso. Su configuración exterior es muy irregular.

   En un intento de buscarle una forma se le puede reconocer una forma cuadrilátera y distinguir en él dos caras, una externa y otra interna y cuatro bordes.

                             

 

   Cara externa.

   En su borde inferior presenta unas eminencias verticales que corresponden a las raíces de los dientes. La eminencia que produce la raíz del canino se denomina eminencia canina y es la más señalada. Por dentro de la eminencia canina se encuentra una depresión, la fosita mirtiforme. En la parte inferior de esta fosa se inserta el músculo mirtiforme.

 

   Apófisis piramidal o malar del maxilar superior.

   Por encima de las elevaciones producidas por las raíces de los dientes, la cara externa del maxilar superior sobresale hacia fuera, bajo la forma de una apófisis piramidal triangular, truncada, presentando, por lo tanto, tres caras, tres bordes, una base y un vértice. Algunos autores describen el maxilar superior completo con la forma de una pirámide triangular y describen en él una base y tres caras que corresponden en gran parte a las tres caras de la apófisis piramidal. Poirier describe separadamente la parte subyacente a esta apófisis con el nombre de arcada alveolar. Otros autores describen en el maxilar superior tres caras: interna, externa y superior.

 

   -    Cara superior u orbitaria. Es lisa, triangular, y constituye la mayor parte del suelo de la órbita, está ligeramente inclinada de tal modo que mira hacia arriba, hacia delante y hacia fuera.

   De la parte media del borde posterior parte un canal, el canal infraorbitario, que se dirige hacia delante, hacia abajo y un poco hacia dentro, y se continúa con el conducto infraorbitario. Por el canal, el conducto y el agujero infraorbitario pasan el nervio y los vasos infraorbitarios.

   La pared superior del conducto infraorbitario se va engrosando de atrás a adelante y está formada por la soldadura de dos labios del canal que precede al conducto en su desarrollo. De esta reunión resulta la formación de una sutura de la cual existen a menudo vestigios en el adulto.

   De la pared inferior del conducto infraorbitario y a cinco milímetros por término medio por detrás del agujero infraorbitario, se desprende un conductillo estrecho, el conducto dentario anterior y superior. Este conducto se dirige hacia abajo a través de la pared ósea, y da paso a los vasos y a los nervios dentarios anteriores, destinados al canino y a los incisivos del mismo lado.

 

   -    Cara anterior o geniana, está en relación con las partes blandas de la mejilla. Presenta el agujero infraorbitario donde termina por delante el conducto infraorbitario. Este orificio está situado a cinco o seis milímetros por debajo del reborde inferior de la órbita y, por consiguiente, en la vertical bajada desde la escotadura supraorbitaria.

   Debajo del agujero infraorbitario, la cara anterior de la apófisis piramidal es excavada. Esta depresión, llamada fosa canina, debe su nombre a las relaciones que presenta con el músculo canino.

 

   -    La cara posterior o zigomática de la apófisis forma la pared anterior de la fosa ptérigo-maxilar y de su trasfondo. Es convexa por dentro. Se hace cóncava transversalmente hacia fuera, cerca del hueso malar. La porción interna, convexa, saliente, se llama tuberosidad del maxilar superior. En su parte media se ven los orificios de los conductos dentarios posteriores, en número de dos o tres, en los cuales se introducen los vasos y nervios dentarios posteriores. La parte más interna es referida por algunos, al borde posterior del hueso.

   La cara posterior de la tuberosidad está excavada, por arriba, cerca del borde superior, por un canal transversal cuya profundidad aumenta de dentro a fuera hasta la extremidad posterior del canal infraorbitario. Este canal corresponde al nervio maxilar superior.

 

    -    De los tres bordes de la apófisis piramidal, el anterior separa la cara orbitaria de la cara anterior y forma el tercio interno del reborde inferior de la órbita.

   El borde posterior separa la cara superior de la cara posterior, y constituye el borde inferior de la hendidura esfenomaxilar. Su extremidad externa se eleva en forma de gancho, formando la espina malar, cuya concavidad posterior limita por delante esta misma hendidura.

   El borde inferior cóncavo, grueso y obtuso, separa la cara anterior de la cara cigomática. -    La base de la apófisis piramidal ocupa en altura los tres cuartos de superiores de la cara externa del maxilar superior.

 

   -    El vértice es truncado, triangular y se articula con el hueso malar. Su ángulo anterior, muy alargado se extiende por dentro hasta el nivel del agujero infraorbitario.

                             

 

   Cara interna.

   Esta cara está dividida en dos partes muy desiguales por una ancha apófisis horizontal, la apófisis palatina. Esta apófisis nace de la superficie interna del maxilar superior en la unión de su cuarto inferior con sus tres superiores. Debajo de la apófisis palatina, la superficie interna pertenece a la pared bucal y encima, a la pared externa de las fosas nasales.

  

    Apófisis palatina.

   Es una lámina ósea triangular, aplanada de arriba a abajo. Se articula en la línea media con la del lado opuesto y contribuye a formar el tabique que separa las dos fosas nasales de la cavidad bucal.

   Tiene dos caras y tres bordes.

   La cara superior, lisa, cóncava transversalmente, forma el suelo de las fosas nasales.

   La cara inferior forma parte de la bóveda palatina. Es rugosa, perforada por numerosos agujeros vasculares y casi siempre excavada cerca de su borde exterior por un canal oblicuo hace delante y hacia dentro, por el que pasan la arteria y las venas palatinas superiores, así como el nervio palatino anterior.

   El borde externo, curvilíneo, se une a la cara interna del hueso.

   El borde posterior, transversal, cortado en bisel a expensas de la cara superior, se articula con la porción horizontal del palatino con la que completa el paladar óseo.

   El borde interno, mucho más grueso por delante que por detrás, está estriado verticalmente por rugosidades que se engranan con las de la apófisis palatina del lado opuesto. Sobresale hacia arriba, bajo la forma de una arista, la arista nasal, que corre a lo largo de este borde, por la cara superior de la apófisis. Cuando las dos apófisis palatinas están articuladas, las dos aristas se unen y forman la cresta nasal que sobresale en la línea media del suelo de las fosas nasales. En el tercio anterior de la apófisis, la cresta nasal se eleva bruscamente y se convierte en una lámina alta llamada cresta incisiva. La cresta incisiva se extiende hasta el borde anterior del hueso, donde se proyecta hacia delante bajo la forma de una eminencia triangular aguda, la espina nasal anterior.

   En la cara inferior, la articulación de las dos apófisis palatinas se traduce por una sutura media, la sutura intermaxilar. En la extremidad anterior de esta sutura se encuentra un orificio ovalado, el agujero incisivo, de un centímetro de largo y cinco mm. de ancho. Da acceso al conducto palatino anterior o incisivo que resulta de la unión de dos canales laterales pertenecientes cada uno a la apófisis palatina correspondiente. Es un conducto corto que se bifurca en dos conductos secundarios laterales que desembocan en las fosas nasales, a cada lado de la cresta incisiva. Estos dan paso a los nervios y vasos naso-palatinos.

 

   Porción bucal de la cara interna.

   Situada por debajo de la apófisis palatina, está formada por una superficie estrecha, rugosa, comprendida entre la apófisis y el borde alveolar.

     

 

   Porción nasal de la cara interna.

   Esta parte del maxilar presenta un ancho orificio, irregularmente triangular de base superior, que da acceso al seno maxilar. Del ángulo inferior de este orifico parte una fisura oblicua hacia abajo y un poco hacia atrás, en la cual penetra la apófisis maxilar del palatino: fisura palatina.

   Encima del orificio del seno, la cara interna está excavada por una o dos depresiones generalmente poco profundas. Estas depresiones completan las cavidades correspondientes del etmoides, transformadas así en celdas etmoido-maxilares.

   Delante del orificio del seno desciende el canal lagrimal. Los dos labios del canal son muy pronunciados. El labio anterior es continuación del borde posterior de la apófisis ascendente del maxilar superior. De la extremidad inferior de este labio parte una cresta oblicua hacia dentro y hacia delante y hacia abajo, la cresta turbinal inferior, que se articula con la parte anterior del cornete inferior.

   El labio superior del canal lagrimal está constituido por la parte más elevada del borde anterior del orificio del seno maxilar. A este nivel, el borde anterior del seno se encorva hacia adentro y hacia delante en una laminilla ósea delgada que se denomina concha lagrimal. la cara cóncava de esta laminilla forma la vertiente posterior del canal.

   Los dos labios del canal lagrimal se articulan con los bordes del otro canal excavado en la cara externa del unguis. Así es como se forma la mayor parte del conducto lacrimonasal.

   Detrás del orificio del seno, la superficie ósea está dividida en dos zonas rugosas, una ánterosuperior y otra pósteroinferior, por un canal oblicuo hacia abajo y hacia delante. El palatino se articula con estas dos zonas rugosas y cubre el canal que queda así transformado en conducto palatino posterior.

                          

 

 

   Bordes.

   Se consideran un borde superior, inferior, anterior y posterior.

   Borde superior.

   Dirigido de adelante a atrás, es delgado e irregular. Se articula de delante a atrás con el unguis y con la lámina papirácea del etmoides. En frente del unguis presenta una escotadura cóncava hacia dentro, que se articula con el hamulus lacrimales del unguis y forma con él el borde externo del orificio de entrada del conducto lácrimo-nasal.

   En la extremidad anterior del borde superior del maxilar se eleva la apófisis ascendente del maxilar.

   Apófisis ascendente.

   También conocida como apófisis frontal. Es una lámina ósea, cuadrilátera, aplanada transversalmente.

   La cara externa esta dividida por una cresta vertical llamada cresta lagrimal anterior en dos partes, una anterior y otra posterior. La parte anterior es casi lisa. La parte posterior está ocupada por un canal que contribuye a formar el canal del saco lagrimal.

   La cara interna de la apófisis forma parte de la pared externa de las fosas nasales. Sobre esta cara se ven, por arriba y atrás, algunas rugosidades articulares, entre las cuales está a veces excavada una semicelda. Estas rugosidades y semiceldas corresponden a la cara anterior de las masas laterales del etmoides. La cara interna de la apófisis presenta también, hacia su parte media, una cresta oblicua hacia delante y hacia abajo, llamada cresta turbinal superior, que se articula con el cornete medio.

   De los cuatro bordes de la rama ascendente, el anterior se articula con el hueso propio de la nariz; el posterior, delgado y cortante, casi vertical, se une al borde anterior del unguis y se continúa por abajo con el labio anterior del canal lagrimal de la cara interna del maxilar; el superior, estrecho, dentado, corresponde a la parte lateral de la escotadura nasal del frontal.

 

   Borde inferior o alveolar.

   El borde inferior del maxilar es cóncavo hacia dentro y hacia atrás, forma con el del lado opuesto un arco de concavidad posterior. Está compuesto por unas cavidades llamadas alvéolos, donde se implantan las raíces de los dientes.

   Borde anterior.

   Este borde está escotado en su parte media, y está escotadura nasal limita con la del maxilar opuesto al orificio anterior de las fosas nasales óseas.

    Borde posterior.   Es ancho y grueso, corresponde a la tuberosidad del maxilar y es casi vertical. En sus dos extremidades se observa una superficie rugosa. La superficie rugosa superior, triangular, llamada trígono palatino, se articula con la apófisis orbitaria del palatino. La superficie rugosa inferior corresponde a la apófisis piramidal de este hueso. Entre las dos superficies articulares, el borde posterior del maxilar contribuye a limitar por delante el transfondo de la fosa ptérigo-maxilar. Se puede también, como lo hacen algunos autores, describir con la cara posterior de la apófisis piramidal del maxilar.

                                           

 

   Configuración del hueso maxilar superior.

   En cuanto a su constitución el hueso maxilar superior está formado principalmente por tejido compacto, generalmente sólo existe tejido esponjoso en el espesor del borde alveolar, en la apófisis palatina y en el vértice truncado de la apófisis malar.

   Su osificación se realiza por dos centros de osificación principales: el postmaxilar y el premaxilar o intermaxilar. Estos centros se desarrollan en el tejido membranoso que recubre la cápsula nasal cartilaginosa. La separación entre el postmaxilar y el premaxilar está delimitada por la sutura incisiva, visible en la bóveda palatina hasta los doce años aproximadamente.

Actualizado ( Lunes, 27 de Diciembre de 2010 21:37 )
 
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