Inicio Glosario Ae-Al 26.2ª.03 ANATOMIA DEL HUESO FRONTAL.
26.2ª.03 ANATOMIA DEL HUESO FRONTAL. PDF Imprimir E-mail
Escrito por Dr. Jesús García Ruiz   

                

                                                             

 

   También llamado hueso coronal. Hueso impar y medio, situado en la parte anterior del cráneo, encima del macizo facial y que contiene en su interior el seno frontal.   Consta de dos partes: una vertical y otra horizontal. Su porción superior, vertical o frontal, forma parte de la bóveda del cráneo. La otra parte, inferior, horizontal u órbito-nasal, se separa casi en ángulo recto del borde inferior de la porción frontal y se dirige horizontalmente hacia atrás.

   Considerado en su totalidad, el frontal presenta dos caras: una posterior, cóncava, es la cara endocraneal o cerebral. La otra cara es anterior, angulosa, saliente hacia delante, es la superficie exocraneal o cutánea. Las dos caras, endocraneal y exocraneal, están separadas por un borde circunferencial.

                                                                                                                                                 

   Cara exocraneal.

   Esta dividida por la cresta órbito-nasal en dos partes, una vertical, frontal o escama y otra horizontal u órbito-nasal.

   Cresta órbito nasal. Se distinguen en ella tres segmentos: uno medio, la escotadura nasal, y dos laterales, los arcos orbitarios. Estos últimos situados a los lados de la escotadura nasal.

   La escotadura nasal tiene la forma de una V ampliamente abierta hacia abajo. Es dentada y se articula con los huesos propios de la nariz, por dentro, y con la apófisis ascendente del maxilar superior, por fuera.

   Los arcos orbitarios forman a cada lado el reborde superior de la cavidad orbitaria. Son obtusos por dentro, cortantes por fuera y presentan a tres centímetros  aproximadamente de la línea media, en la unión de las partes obtusa y cortante, una escotadura o agujero, la escotadura o agujero supraorbitario, que da paso a los vasos y nervios supraorbitarios. Un poco por dentro de la escotadura supraorbitaria, se observa, a veces, una escotadura estrecha y poco profunda, la escotadura frontal interna, recorrida por los vasos del mismo nombre. Externamente, el arco orbitario termina en una eminencia prismática, triangular, la apófisis orbitaria externa, o proceso cigomático que se articula con el ángulo superior del hueso malar.

   En la extremidad interna del arco orbitario se describe otra apófisis llamada apófisis orbitaria interna. Está situada un poco por detrás de la extremidad interna del arco orbitario. Desciende entre la rama ascendente del maxilar superior y el hueso plano del etmoides hasta el borde superior del unguis, que está situado un poco por debajo del borde superior de los dos huesos vecinos.

   Porción vertical o frontal.

   La superficie externa de esta porción del frontal es convexa y corresponde a la frente, con excepción de una pequeña carilla cóncava en parte más externa que mira hacia fuera y pertenece a la fosa temporal. La función de esta parte del hueso es la protección del encéfalo.

   En esta cara se observa, en la línea media, inmediatamente por encima de la escotadura nasal, los vestigios de la sutura metódica o medio-frontal, que une las dos mitades primitivamente distintas del hueso frontal. Por encima, y cerca de la escotadura nasal, hay una eminencia media, ancha y obtusa, arqueada y cóncava hacia arriba, llamada eminencia frontal media o glabela. A los dos lados de la eminencia media hay una elevación roma, el arco superciliar, que prolonga hacia fuera y un poco hacia arriba la extremidad lateral correspondiente de la glabela. Encima del arco superciliar, hay una eminencia redondeada y lisa, la eminencia frontal lateral, ésta es tanto más acentuada cuanto más joven es el individuo. Por la vertiente inferior y externa de las eminencias frontales laterales corre frecuentemente un surco vascular producido por un ramo de la arteria supraorbitaria. Hay una cresta curva de concavidad posterior, llamada cresta lateral del frontal, que asciende por encima de la apófisis orbitaria externa, que forma la porción anterior de la línea curva temporal superior. Hay una superficie triangular pequeña, la carilla lateral o temporal del frontal, situada detrás de la cresta lateral y en la cual se insertan los haces anteriores del músculo temporal.

    Porción horizontal u órbito-nasal.

   Esta porción del frontal presenta en la línea media la escotadura etmoidal, ancha, rectangular y circunscrita por una superficie anfractuosa en forma de herradura, la superficie etmoidal.

   De la parte media de esta superficie se desprende, inmediatamente por detrás de la escotadura nasa, una apófisis larga, la espina nasal del frontal. La espina nasal tiene la forma de una pirámide triangular de base superior y vértice inferior. De las tres caras de la espina, la anterior, rugosa, se articula con la cara posterior de los huesos propios de la nariz. Las dos caras póstero-laterales son lisas, cóncavas y contribuyen a la formación de la pared superior de las fosas nasales. Están separadas una de la otra por una arista media posterior, que se articula con la lámina perpendicular del etmoides.

   La escotadura etmoidal está limitada lateralmente por dos superficies anfractuosas, alargadas de adelante a atrás, llenas de cavidades separadas por delgadas laminillas óseas. Estas cavidades son semiceldas frontales que completan las semiceldas etmoidales.

   Se observan también en estas superficies anfractuosas dos canales ligeramente oblicuos hacia dentro y hacia delante, casi transversales. Estos canales se transforman en conductos al unirse y con los canales correspondientes que presenta la cara superior de las masas laterales del etmoides. Se denominan conductos etmoidales u orbitarios internos.

   A los lados de la zona etmoidal se encuentran dos superficies cóncavas, lisas, triangulares, llamadas fosas orbitarias. La superficie cóncava de las fosas orbitarias no es regular, estando más acentuada hacia fuera, donde se observa una depresión llamada fosa lagrimal que se corresponde con la glándula lagrimal, y por dentro, donde existe una pequeña excavación denominada fosita troclear, en la que se inserta la polea de reflexión del músculo oblicuo mayor. La fosita troclear está reemplazada algunas veces por una espina o por una simple rugosidad.

                                                                                                                                                 

   Cara endocraneal.

   Esta cara, en conjunto, es cóncava. A nivel de la línea según la cual se continúan una con otra las dos porciones vertical y horizontal, el frontal está notablemente engrosado, de modo que el ángulo abierto hacia atrás, formado por la unión de las dos porciones del frontal, aparece menos profundo de lo que corresponde.

   En la línea media se observa inmediatamente por encima de la escotadura etmoidal un orificio, el agujero ciego, que conduce a un conducto muy corto, cerrado en fondo de saco. Muchas veces, el agujero ciego está reemplazado por un surco que puede estar transformado en conducto por el borde anterior de la apófisis crista galli. Encima del agujero se ve una arista aguda, media, de dos a tres centímetros de longitud, que es la cresta frontal. La cresta frontal, más arriba, se bifurca y las dos ramas de bifurcación limitan el canal del seno longitudinal superior. A cada lado de este canal se ven frecuentemente unas depresiones de forma y dimensiones variables; se llaman fositas de Pacchioni y son producidas por unas vegetaciones de tejido subaracnoideo.

   A los lados se ven, abajo, a una y otra parte de la escotadura etmoidal, dos superficies convexas mamelonadas, las eminencias orbitarias. Las eminencias orbitarias corresponden a la porción horizontal del frontal; están recubiertas de depresiones irregulares, las impresiones digitales, que corresponden a las circunvoluciones del lóbulo frontal, y de elevaciones alargadas que las separan, conocidas con el nombre de eminencias mamilares. Encima de las eminencias orbitarias se encuentran las fosas frontales, que corresponden a las eminencias frontales laterales de la superficie exocraneal.

                                                                                                                                                

   Borde circunferencial.

   El borde frontal comprende dos segmentos: uno superior semicircular; otro inferior horizontal.   El segmento semicircular, dentado, está cortado en bisel, a expensas de la tabla interna del hueso, por arriba, y a expensas de la tabla externa, por abajo. Se articula con los parietales, por arriba, y con las alas mayores del esfenoides, por abajo.

   El segmento horizontal, interrumpido en la línea media por la escotadura etmoidal, limita por detrás las eminencias orbitarias. Se articula en casi toda su extensión con el ala menor correspondiente del esfenoides. Sin embargo, un poco antes de alcanzar su extremidad externa, el segmento horizontal del borde circunferencial es libre y liso en algunos milímetros de longitud y forma a este nivel el límite superior de la extremidad externa de la hendidura esfenoidal.

   En la unión de los dos segmentos, semicircular y horizontal, el borde circunferencial se ensancha en una superficie triangular que se une a una superficie semejante del ala mayor del esfenoides.

                                                                                                                                                 

   Configuración del hueso frontal.

   La porción vertical del frontal está constituida como todos los huesos de la bóveda del cráneo, por dos láminas de tejido compacto, las tablas interna y externa, con interposición entre las dos tablas de una capa de tejido esponjoso, que lleva el nombre de diploe. La porción horizontal es muy delgada. En casi toda la extensión de la bóveda orbitaria falta el tejido esponjoso.

   Osificación: con excepción de la espina nasal, el frontal se forma directamente en el tejido conjuntivo embrionario y proviene solamente de dos puntos de osificación laterales. Está formado, por consiguiente, de dos piezas laterales primitivamente independiente, separadas por la sutura frontal media o metópica por abajo, y por el ángulo inferior de la fontanela anterior por arriba. La espina nasal del frontal, de osificación endocraneal, se desarrolla por dos puntos de osificación que se forman en la parte anterosuperior del cartílago que da origen a la lámina perpendicular del etmoides.

Actualizado ( Lunes, 27 de Diciembre de 2010 21:35 )
 
Banner
Banner