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CIRUGÍA SUBLINGUAL

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TEMA 80.2º.-
CIRUGÍA DE LAS GLÁNDULAS
SALIVARES
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- - Dr. Jesús Gª Ruiz.
- 80.2ª.6 CIRUGÍA SUBLINGUAL.
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QUISTES.
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- Es frecuente la aparición
de pequeños quistes traslúcidos que probablemente tienen un origen salivar
pero sin una relación glandular directa. Su exéresis resulta imposible por
la fragilidad de su pared, además la disección de su cara profunda puede ser
hemorrágica. Por ello se realiza una marsupialización de los mismos y si son
muy grandes se sutura la mucosa a los bordes de la bolsa.
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- TUMORES BENIGNOS DE LA
GLANDULA SUBLINGUAL.
- Tanto los tumores benignos
como las litiasis de la sublingual son poco frecuentes. Su diagnóstico a
veces no es fácil.
- Para la cirugía de la
sublingual se aconseja desde su inicio canalizar con una sonda el Wharton,
lo que ayuda a su identificación y referencia para no traumatizarle. Se
aconseja la utilización de lentes-lupa para su disección.
- Se realiza una incisión
lineal o elíptica sobre el dorso de la tumefacción de unos 3-4 cm de
longitud finalizándola a algunos milímetros de la papila del conducto.
- Se realiza el
despegamiento de dos colgajos mucosos, la gandula se coge con una pequeña
pinza y se va despegado con una torunda. El despegamiento suele ser sencillo
teniendo en cuenta que los elementos nobles (vasos y nervios) están bastante
lejos. El único elemento que se puede encontrar a este nivel es la arteria
sublingual, tiendo muchas veces que ligarla.
- No es necesario dejar
drenaje y no suele ser necesario suturar la mucosa realizándose una
cicatrización perfecta en algunos días.
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- CIRUGÍA DEL SUELO
ANTERIOR DE LA BOCA.
- Su indicación fundamental
es el tratamiento quirúrgico de los cánceres de la parte anterior del suelo
de la boca. Se trata de una cirugía compleja indicada en los cánceres
extensos de la región submandibular y sublingual. La pobreza de resultados
explica la divergencia que hay en sus indicaciones.
- Su indicación es para
cánceres en estadio I y II situados en la parte anterior y media del suelo
de la boca. También se ha propuesto para el tratamiento de estas lesiones la
braquiterapia local con vaciamiento ganglionar submental y cervical yugulo-carotídeo.
- Las lesiones
pelvilinguales con invasión ósea y con escasos signos radiológicos y
clínicos no son indicación para radioterapia
- La cirugía compleja de
esta región está indicada fundamentalmente para los estadios III y IV tras
radioterapia y poliquimoterapia (ésta si es posible de forma local por vía
arterial)
- En os estadios II con una
afectación limitada del maxilar, estaría indicada una intervención
monobloque. Si es tumor es lateral, la indicación es intervención monobloque
realizando el tiempo bucal con electrocoagulación.
- Si el tumor es medio o
paramediano la intervención se ha de realizar en dos tiempos: tiempo de
exéresis bucal, resecando el milohioideo y tiempo de vaciamiento de los
ganglios submentales y yugulocarotídeos bilateralmente siendo el vaciamiento
radical en lado de la lesión.
- En los estadios IV el
pronóstico es malo, pero si es posible realizar cirugía este es el único
recurso.
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- Preparación.
- Tratamiento previo
desinfectante con extracción dentales previas si es necesario.
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- Anestesia.
- Se requiere traqueotomía
previa.
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- Incisión.
- La incisión externa en
caso de tumor lateral es submaxilar baja llegando por detrás hasta la punta
d la mastoides y prolongándose por delante por debajo del mentón de forma
incurvada hasta alcanzar la línea media del mismo. Eventualmente se han de
ascender por la línea media del mentón y del labio inferior. Hacia abajo
puede ser necesario hacer una incisión cervical hacia abajo por el borde del
ECM en una incisión para vaciamiento. Cuando se prevé que va a ser necesaria
una importante reconstrucción cutánea la incisión cervical de vaciamiento se
sustituye por un autentico colgajo que luego se va a pedicular.
- Cuando se trata de tumores
de la línea media o paramediales se ha de hacer una gran incisión desde una
mastoides a la otra no siendo necesario subir por la línea media del mentón
y labio inferior.
- La incisión endobucal se
realiza con el bisturí eléctrico en función de la extensión de la lesión. En
la vertiente maxilar debe de sobrepasar el surco gingivoyugal o
gingivolabial para permitir el levantamiento de la tabla externa del hueso.
Sobre la vertiente lingual la incisión se ha sobre la masa muscular
lingual-.
- Exéresis.
- Primero se realiza el
vaciamiento yugulo-carotídea de abajo hacia arriba y luego el vaciamiento
submaxilar. En caso de tumores en línea media se ha de intentar respetar la
yugular interna del lado menos afectado. Se practica la sección ósea con una
sierra batiente eléctrica. La pieza ha de comprender el hueso, el reborde
alveolar, el tumor y los tejidos peritumorales todo junto en un solo bloque.
Una vez extraído queda un gran hueco en el espacio pélvico-bucal.
- Reparación.
- La reparación del suelo de
la boca no es fácil y plantea múltiples problemas para tener éxito.
Ningún colgajo
aporta simultáneamente el tejido óseo ideal para reconstrucción mandibular y
de tejidos blandos para recubrimiento de superficie mucosa que supone el
suelo de la boca. Aunque son muy escasas, cada vez existen más aportaciones
en la bibliografía donde se utilizan dos colgajos para solucionar el
problema de las reconstrucciones oromandibulares complejas.
- La reparación puede
hacerse de dos formas: mediante colgajo cutáneo cervical, musculocutáneo del
cuello o mediante colgajo nasogeniano. La reparación es más difícil en las
lesiones mediales o paramediales ya que la unión de la parte lingual de la
incisión con la parte labial produce una zona de retracción con salida de
saliva y limitación de la movilidad lingual.
- Otro de los problemas que
se plantea es que cuando se producen deshiscencias en el colgajo el hueso
puede quedar desnudo siendo un factor de infecciones que pueden exigir un
sacrificio posterior del mismo en malas condiciones.
- La reconstrucción del
suelo de la boca mediante un colgajo cervical cuando es posible suele dar
buen resultado. El colgajo se realiza con piel bien conservada traslocado
mediante giro a la cavidad bucal suturado sus bordes; el pedículo penetra en
la boca por la parte posterior de la cicatriz y es resecado luego más o
menos a las tres semanas cuando la vitalidad del colgajo lo permita.
- El colgajo nasogeniano se
extrae de la región del surco nasogeniano y puede tener un tamaño de 2x5 cm
de longitud. Lo consideramos un colgajo muy valioso para la reparación de
los defectos anteriores y laterales del suelo de la boca, incluso para
recubrir los alvéolos dentales y hasta el trígono retromolar. Es uno de los
colgajos más antiguos descritos en la historia de la medicina por Sushruta
en el año 600 a.C.
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Corresponde a un patrón de colgajo de los denominados fasciocutáneo tipo C,
recordando que estos colgajos son los que están basados en múltiples
perforantes pequeñas a lo largo de toda su longitud, pero incorporan no solo
el septo por donde circulan sino también una porción del vaso principal del
cual derivan. El colgajo puede ser aponeurótico-cutáneo o musculocutáneo.
Para esta técnica interesa más que sea musculocutáneo basado en la arteria y
vena angulares ya que es más fiable de éxito, si bien aumenta la morbilidad
del área donante dejando siempre mayor defecto estético y en los varones
suele aportar área con pelo al injerto.
- Se
puede utilizar para la reparación de defectos intrabucales y extrabucales.
Tanto realizado unilateralmente como
bilateralmente permiten igualmente una reconstrucción muy satisfactoria del
suelo anterior de la boca. La hemostasia de la zona de exéresis debe de ser
perfecta. Los colgajos se realizan tras el cierre de las incisiones
externas. Puede obtenerse como un colgajo de base inferior o superior. En
esta técnica el colgajo es de base, o pedículo, inferior por lo que su
disección se inicia de abajo hacia arriba, situándose el pedículo
inferior como a un centímetro por debajo de la línea comisural de la boca.
El pliegue nasogeniano dibuja la dirección del colgajo cuya longitud depende
del tamaño de la cara y de la exéresis bucal, siendo su extremo superior la
parte superior del ala de la nariz. Para la formación de los colgajos la
incisión debe de alcanzar el plano suprafascial de los
músculos de la cara, es decir profundizar hasta el plano muscular,
conservando las arterias que provienen del círculo peribucal. Se van a
introducir en la boca a través de un túnel que se realiza en la mejilla a
nivel del pedículo del colgajo. Una vez en la boca el colgajo se coloca
conformado de nuevo el suelo de la misma. El túnel de entrada del colgajo en
la boca debe de ser ancho de forma que éste pase bien y no se produzca
compresión del colgajo. La zona del colgajo que va a quedar inserta en el
túnel debe de ser desepidermizada con el bisturí antes de rotar el colgajo.
Se aconseja dejar Redon en el suelo neoformado. Dentro de la boca no se deja
ningún tipo de apósito.
- El pedículo posteriormente
se secciona y el colgajo se ha moldeado en unas semanas.
- Cuando la resección ósea
ha obligado a resecar el arco anterior de la mandíbula se produce una
mutilación importante y la reconstrucción posterior supondrá siempre un
fracaso si además se tiene en cuenta la posible necesidad de radioterapia
postoperatoria. La reparación inmediata del defecto ósea se realiza mediante
un injerto óseo generalmente de cresta iliaca o de costilla. El injerto óseo
se fija a la mandíbula mediante hilos de acero. Para remplazar el mentón se
puede colocar un bloque de silastic.
- En general los resultados
de la reconstrucción no son casi nunca satisfactorios.
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- Cuidados
postoperatorios.
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Sonda de alimentación.
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Una gran protección antibiótica
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Durante los primeros días vigilancia
constante.
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Desinfección de la cavidad bucal
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Traqueotomía hasta que la alimentación
se realice de forma satisfactoria.
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