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TEMA 68.-
RONCOPATÍAS
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Dres. Jesús Gª Ruiz y J.G. Saborido Montaner.
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68.08 TRATAMIENTO.
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- El SAOS
ha de ser tratado siempre habiendo comprobado que los pacientes no tratados
tienen una mortalidad significativamente más alta que los tratados. El
tratamiento del SOAS es multifactorial abordando diversos aspecto no
excluyentes entre sí. Consta de unas medidas generales aplicables todos los
casos y de métodos instrumentales y quirúrgicos.
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MEDIDAS GENERALES.
- Son de
aplicación en todos los casos.
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- Obesidad: el
adelgazamiento es la primera medida que se debe tomar en pacientes obesos con
roncopatias, debiendo hacerlo enérgicamente, si bien pocas veces se consiguen
logros significativos a largo plazo. La simple reducción de un 5-10% del peso
corporal se suele acompañar de una disminución en el número de apneas y una
mejoría de la hipoxia crónica, reduciendo la gravedad del cuadro y mejorando
su mortalidad. Incluso las técnicas quirúrgicas del SAOS tienen un mejor
pronóstico en los sujetos que logran perder peso. Al adelgazar disminuye el
grosor del tejido adiposo del cuello mejorando el calibre de la VAS con el
consiguiente alivio mecánico. También se ha sugerido que una dieta
hipocalórica, pobre en hidratos de carbono, origina un estado de cetosis
suficiente como para estimular el centro respiratorio. La reducción del
sobrepeso se considera tan importante que incluso en determinados casos puede
estar indicado el tratamiento quirúrgico del mismo mediante técnicas de
cirugía bariátrica. Cuando la obesidad es mórbida se requiere tratamiento de
la enfermedad causal.
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- Higiene de sueño:
intentar que el paciente lleve una regularidad en los hábitos de sueño.
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- Se recomienda no
tomar alcohol en las cenas e incluso durante el día, pues aumenta la
somnolencia diurna.
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- Supresión de todo
tipo de fármacos que pueden agravar el cuadro, como son los hipnóticos o
depresores del SNC, particularmente por la tarde noche. Igualmente se
aconsejará no tomar miorrelajantes, diazepán o reserpina. Es frecuente que
pacientes con SOAS tomen este tipo de fármacos que han sido prescritos al
referir insomnio o sueño agitado. Igualmente se han de prohibir los
betabloqueantes y los andrógenos.
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- Se ha de evitar el
tabaco y otros hábitos nocivos. El abandono del hábito tabáquico plantea
muchas veces un problema de sobrepeso secundario.
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- El paciente debe de
ser informado además de las repercusiones del SAOS para su estado general de
los riesgos que supone la somnolencia para sufrir accidentes industriales o de
automovil.
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TRATAMIENTO POSTURAL.
- Se ha
de pretender que el paciente mantenga durante el sueño una postura que evite
una propulsión hacia atrás de las partes blandas de la VAS, teniendo este
tratamiento especial interés en aquellos paciente en los que el cuadro sólo se
produce cuando duermen en decúbito supino. Con el decúbito supino, por acción
de la gravedad, esta zona blanda es propulsada hacia atrás, y en decúbito
prono, cae hacia adelante, por lo que la posición ideal a adoptar será esta
última. La importancia de la postura al dormir es evidente al punto que
algunos pacientes con roncopatía crónica sólo presentan los ronquidos y apneas
en decúbito supino. Si estos pacientes logran descansar boca abajo no sólo
dejarán de roncar sino que mejorarán el cuadro clínico.
- Cuando
se trata de pacientes obesos, al dormir boca abajo con un abdomen voluminoso,
hace que la compresión de éste dificulte la respiración. Los obesos son
pacientes que se someten mal al tratamiento postural, tanto por imposibilidad
física como por falta de motivación.
- La
mejor postura seria dormir boca abajo con la frente apoyada sobre el
antebrazo, de tal manera que la mandíbula inferior, lengua y velo del paladar
caigan hacia delante, con lo que la vía aérea superior queda libre y no se
producirán ronquidos ni apneas, a condición de que las fosas nasales estén
permeables. Esta posición es útil y soportable por algún tiempo, pero no es
posible mantenerla durante toda la noche, entre otros motivos por las
molestias que se producen en el brazo y la espalda. Cuando existe una
obstrucción nasal ésta sigue siendo la mejor posición, pero es peor soportada
que en condiciones de buena permeabilidad nasal.
- Más
útil que la postura anterior suele ser el decúbito lateral, ya que si bien es
menos efectivo que el prono es mejor soportado. Para que el paciente corrija
durante el sueño la posición de decúbito supino se han ideado multitud de
dispositivos, solo en EE.UU. existen más de 300 aparatos patentados, siendo el
más conocido la pelota de tenis en la espalda y los aparatos electrónicos
basados en los reflejos condicionados de Pavlov que obligan a cambiar de
postura cuando el ronquido sube de intensidad sonora. El tratamiento postural
puede ser muy útil en roncopatías simples, en el SAOS suele ser tan solo una
medida coadyuvante a la mejoría.
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DILATADORES NASALES.
- Consisten en unas prótesis de
silicona que abren las narinas mejorando la respiración nasal al suprimir la
resistencia de la válvula nasal, por lo en particular son muy efectivos cuando
hay colapso alar. La misma función tienen las tiritas adhesivas externas
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TRATAMIENTO FARMACOLÓGICO.
- Ningún
fármaco ha demostrado ser totalmente eficaz en el tratamiento de la roncopatía
ni en el SAOS. Se han utilizado varios fármacos para intentar estabilizar la
vía aérea superior, incrementar el impulso ventilatorio y mejorar la actividad
de la musculatura respiratoria, consiguiendo algunos de ellos tan sólo algunos
resultados muy discretos.
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- Proptriptilina:
antidepresivo tricíclico no sedativo. En algunos casos de roncopatías y SOAS
leves puede proporcionar algún beneficio por su efecto estimulante de los
músculos de las VAS y particularmente durante las apneas del sueño REM. Se ha
observado que las fracciones de sueño con caídas de la oxihemoglobina son
menores, disminuyen las apneas y los despertares nocturnos. Se comienza por
dosis de 5 mg, aumentando progresivamente hasta la dosis eficaz sin sobrepasar
los 30 mg. y vigilando posibles efectos secundarios. Se indican para casos de
SAOS leves o en aquellos enfermos que rechazan otros tipos de tratamientos más
agresivos. También se ha utilizado la clomipramina.
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- Azetazolamida:
inhibidor de la anhidrasa carbónica que actúa provocando una acidosis
metabólica a nivel del túbulo renal, estimulando así la respiración. Además
puede aumentar la presión de dióxido de carbono a nivel cerebral por bloqueo
del transporte del dióxido de carbono, pudiendo cesar la formación de
bicarbonato a nivel del LCR, provocando como consecuencia un aumento sostenido
de la ventilación alveolar. Está demostrada su eficacia en las apneas
centrales y puede mejorar parcialmente las apneas obstructivas por su efecto
estimulante respiratorio. Las apneas centrales se desencadenan en medio
alcalino, por lo que este fármaco actúa alterando esta situación metabólica.
Se administra en dosis única nocturna de 250 mg vigilando sus
contraindicaciones. Su utilización es controvertida, así hay estudios que
demuestran tan sólo una mejora de las peculiaridades psicológicas del cuadro
sin afectar al resto de la sintomatología, y en contraposición otros estudios
muestran su utilidad en las apneas centrales y en las que se producen en el
síndrome de Arnol-Chiari.
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- Progesterona y
derivados: en el hombre y en la mujer postmenopáusica estos trastornos son
estadísticamente más frecuentes por lo que se han relacionado con la
disminución de hormonas sexuales. La progesterona aumenta la ventilación
alveolar durante el embarazo y la fase luética del ciclo menstrual. El acetato
de clormanidona diminuye los episodios de apnea e hipoxia mejorando el patrón
de sueño, sin embargo no altera la relación despertares nocturnos – índice de
apneas-hipopnea. En obesos hipercápnicos con SAOS se ha indicado acetato de
medroxiprogesterona, 60 mg/día, siendo controvertida su eficacia. Algunos
autores han indicado la administración conjunta de medroxiprogesterona y
antidepresivos tricíclicos.
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- Nicotina: es un
estimulante respiratorio que no se utiliza por sus numerosos efectos
secundarios, si bien su administración en pacientes con SAOS ha demostrado que
produce una diminución en el número y duración de apneas con un efecto
transitorio ya sólo actúa en las dos primeras horas del sueño. Igualmente se
ha objetivado que aumenta la ventilación-minuto.
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- Almitrina: es un
estimulante central de la respiración sin apenas efectos secundarios. Aumenta
la ventilación, habiéndose comprobado que aumenta la presión arterial de O2
sin modificar la presión arterial de CO2, de la misma forma que se ha
observado un incremento en la relación ventilación-perfusión. Sus resultados
en SAOS no pueden calificarse de positivos.
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- La estricnina: actúa
como bloqueante por inhibición postsináptica.
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- En paciente con
bloqueo nasal por rinitis pueden utilizarse descongestivos nasales y
esteroides inhalados.
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DISPOSITIVOS INTRAORALES: PEB.
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Constituyen otra alternativa terapéutica, incruenta, reversible, sencilla de
realizar, que no conlleva complicaciones ni secuelas y cuyo coste es bajo. Se
trata de una serie de dispositivos estomatológicos o prótesis endobucales
diseñadas para aumentar las dimensiones anteroposteriores de la faringe. Se
indican en casos de no tolerancia del CPAP y cuando se rechaza, fracasa o está
contraindicada la cirugía. Existen fundamentalmente tres tipos:
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·
Retenedor de la
lengua (Tongue-Retaining Device o TRD): se adapta a la anatomía del paciente
ajustándose al maxilar y manteniendo la lengua adelantada. Su tolerancia no
sobrepasa el 50% de los casos y precisa de una vía nasal permeable. En la
práctica no es un dispositivo muy eficaz, por lo que prácticamente no se
utilizan.
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·
Prótesis
para elevación del velo palatino. Pacientes con exceso de tejido blando en la
región orofaríngea obstruendo la vía aérea. Uno de estos aparatos tiene un
botón de acrílico que se extiende distalmente hasta un punto en el medio del
paladar que levanta el tejido previniendo la vibración durante la circulación
del aire. Su eficacia no es ampliamente aceptada por los pacientes ya que
induce el reflejo del vómito. Ha sido aprobado solo para roncadores y no para
OSA.
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·
Prótesis mandibulares
de avance: PMA. Estas prótesis propulsoras de la mandíbula son utilizadas para
el tratamiento de las roncopatías desde 1984. Son las más utilizadas. Son
prótesis de ortodoncia construidas según las medidas celafalométricas del
paciente que se utilizan solo por la noche y avanzan la mandíbula cambiando
así la posición de la lengua, además mantienen la boca abierta. Todas ellas
poseen un anclaje dental constituido por un entablillado de resina sintética,
elaborado a partir de un molde de yeso de la arcada dental.
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eficacia de las PMA es evidente haciendo disminuir los valores promedios del
índice de apneas-hipopneas, si bien su mecanismo de acción no se conoce con
exactitud. El avance mandibular modifica poco o nada el espacio retrolingual;
el descenso mandibular conlleva el de la base de la lengua que toma una
posición más inferior sin acercarse a la pared posterior de la faringe; la
apertura bucal y el descenso de la lengua se traducen en un agrandamiento de
la cavidad bucal; la nueva posición de la mandíbula y de la lengua entraña un
cambio de posición del velo del paladar, que se desplaza hacia delante, y
debido a ello, aumenta el espacio retrovelar reduciendo la posible obstrucción
velofaringea; en todos lo estudios efectuados se ha constatado que se produce
una disminución de la distancia que separa el hueso hioides del plano
mandibular. Estos cambios de posición de la mandíbula, la lengua, el velo del
paladar y el hueso hioides modifican las propiedades de la faringe
disminuyendo su capacidad para colapsarse al aumentar la tensión y la rigidez
del velo palatino y de las paredes faríngeas. Además se ha demostrado que el
tono de los músculos genioglosos, que disminuye de manera significativa
durante las apneas obstructivas, aumenta con los movimientos de apertura de la
boca.
- En
general son bien toleradas, pero pueden presentar intolerancias que varios
motivos: no obtener una mejoría clínica, inestabilidad de la prótesis, dolores
dentales o en articulaciones TNM, modificación de la oclusión dental,
incontinencia salival y sequedad bucal.
- Son
contraindicaciones: la no existencia de dientes sólidos para la aplicación de
la prótesis, las disfunciones de la articulación TNM.
- La
prótesis necesita de una revisiones por desgaste.
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Existen tres tipos de aparatos PMA:
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- Aparatos monobloc:
están hechos de una sola pieza por la unión de las tablillas maxilares y
mandibulares. Estos aparatos son a menudo voluminosos e incómodos de colocar
en la boca. La posición de la mandíbula queda bloqueada, con una cuantía de
abertura bucal y de propulsión predeterminada y no ajustable, salvo
remodelación de la prótesis. La ausencia total de movilidad mandibular puede
hacerla incómoda y entorpecer la deglución nocturna de saliva. En caso de que
se desencaje de la mandíbula, puede ser difícil colocarla en su lugar.
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- Tablillas
independientes: se colocan por separado entre sí y se solidarizan mediante un
sistema de fijación que determina la cuantía de propulsión y de apertura
bucal. Aunque son más prácticas para colocarlas en la boca, adolecen de los
mismos inconvenientes que las monobloc por lo que respecta a la pérdida de los
movimientos mandibulares.
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- Activadores
mandibulares: utilizan las bielas de Herbst para articular las dos tablillas.
Su acción propulsora no se efectúa más que con los movimientos de cierre de la
boca (deglución). Para obtener una propulsión mandibular nocturna en el
tratamiento del SAOS, es absolutamente necesario, por tanto, lograr un cierre
bucal pasivo mediante la adición de un dispositivo de bloqueo intermaxilar con
elementos elásticos, aunque existe el riesgo de desinserción de la prótesis a
causa de los mismos. La amplitud de la propulsión puede regularse fácilmente
por medio de las bielas.
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OXIGENOTERAPIA.
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Basándose en que la hipoxemia es en parte causante de la sintomatología del
SAOS, comenzó a utilizarse para su tratamiento. Se demostró que no es un
tratamiento eficaz para el mismo, ya que no tiene ningún efecto sobre la
hipersomnia y provoca, en ocasiones, una hipercapnia significativa.
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Unicamente se encuentra indicada en el síndrome overlap. En algunos
laboratorios de polisomnografía y para algunos casos, se incluye una prueba de
utilización de oxigenoterapia para valorar su efecto durante el sueño
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PRESIÓN POSITIVA CONTINUA EN LA VÍA AÉREA: CPAP.
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Consisten en la aplicación durante la noche de aire a presión positiva
continua a la vía aérea superior a través de la nariz. Este tratamiento se
comenzó a utilizar a partir de 1981 por Sullivan, si bien su uso no se
popularizó hasta la aparición de modelos comerciales en la década pasada.
- El
aparato consta de un compresor que proporciona a la VAS aire a una presión
predeterminada durante las dos fases del ciclo respiratorio mediante una
mascarilla que ajusta herméticamente sobre la nariz del paciente.
- El
efecto del CPAP nasal es neumático-dilatador, creando una presión positiva en
la vía aérea superior que contrarresta la presión negativa generadora de la
oclusión faríngea al comienzo de la inspiración, es decir, que actúa como una
férula neumática que impide el colapso faríngeo durante el sueño. El paladar
blando durante su aplicación realiza un efecto de sellado o cierre de la
cavidad faríngea que impide la fuga de aire hacia la boca. La presión
necesaria para vencer la oclusión y evitar las apneas e hipopneas oscila entre
5 y 15 cm de agua, por lo que el riesgo de barotrauma o hipotensión por
descenso del retorno venoso es despreciable. Para conseguir que la presión se
mantenga constante a lo largo del ciclo respiratorio, los compresores reducen
el flujo de aire suministrado durante la espiración al detectar que la presión
aumenta debido al espirar el paciente y lo incrementan durante inspiración
cuando esta disminuye, siendo las variaciones muy pequeñas como de 2 cm de
agua. Posee además un dispositivo o válvula en la mascarilla nasal que evita
la reinhalación del aire espirado, o bien simplemente de unos orificios de
fuga.
- El
aparato se instala en la casa del paciente y consta de un generador de flujo
que transmite el aire a través de un tubo a la mascarilla nasal que ha de
colocarse el paciente.
- El
tratamiento exige de un control-seguimiento de su eficacia y tolerancia,
siendo necesario ajustar bien la presión necesaria. Para conocer cual es la
presión necesaria que ha de generar el aparato en cada paciente, se ha de ir
ajustando ésta progresivamente durante un registro polisomnográfico nocturno
hasta conseguir una presión que logre en todos lo estadios del sueño impedir
las apneas y los ronquidos. A esto se denomina conseguir una CPAP óptima, que
es la que se ha de mantener constante durante la respiración nocturna. Como
esto es muy costoso, frente a este procedimiento, se ha diseñado otras
estrategias, como es realizar sólo estudios de media noche, cálculos mediante
registros cardiorespiratorios, fórmulas de predicción a partir del índice de
masa corporal, IAH, y circunferencia del cuello. También se puede hacer una
graduación automática en hospital o domicilio con un CPAP inteligente o auto-CPAP,
que puede detectar la obstrucción de las VAS y generar la presión exacta para
prevenir las apneas. Además se ha de hacer un control del cumplimiento y
eficacia a largo plazo.
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Con el tiempo, los equipos que en un principio eran bastante engorrosos se han
ido mejorando, consiguiendo compresores más silenciosos y menos pesados,
mascarillas con mejor adaptación o su sustitución por olivas nasales en los
casos de claustrofobia a las mismas. La modificación más importante ha sido
los sistemas ventiladores de doble presión (BiPAP) que permite suministrar una
presión diferente durante la inspiración y la espiración, lo que hace que el
tratamiento se mejore mucho sobre todo en los pacientes que necesitan
presiones de CPAP altas. Otro de los sistemas introducidos ha sido el sistema
llamado de rampa, que consiste en la elevación progresiva de la presión
administrada hasta llegar a la precisada por el paciente. Otra de las
alternativas presentadas es la adición de oxigeno (especialmente indicada en
el síndrome overlap) y sistemas de humedificación, lo que tiene un especial
interés en paciente con EPOC. La última novedad al respecto es la aplicación
de un microprocesador incorporado a la mascarilla que analiza las necesidades
de presión del paciente, ajustando las cifras de presión a lo largo de la
noche.
- Cuando
el tratamiento de CPAP es tolerado se obtiene de forma inmediata un efecto
beneficioso que va corrigiendo las alteraciones fisiopatológicas del SAOS. Así
se observa una mejoría de la somnolencia diurna, las cefaleas, la astenia y
los trastornos del carácter. Esta mejoría es progresiva durante el primer año
de su utilización. Se corrige la hipoxemia y en consecuencia toda la
sintomatología cardiovascular. Una utilización de al menos cuatro hora por
noche es ya suficiente para reducir la somnolencia. Un solo día sin su uso
provoca la recurrencia de la hipersomnia diurna. Cuando el paciente no refiere
una mejoría subjetiva se ha de cuestionar el diagnóstico. Una reaparición de
los síntomas durante el uso habitual de CPAP sugiere un aumento ponderal, o la
ingesta de alcohol o de drogas miorrelajantes.
- Antes
de colocar un CEPAP se ha de valorar la función nasal, pues su obstrucción
puede ser la causa una intolerancia a la máquina.
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Las indicaciones, como ocurre con el tratamiento quirúrgico, han de
individualizarse a cada caso, en general está indicado en la mayoría de casos
de SAOS grave y moderado. Para valorar la gravedad del cuadro se utilizan
estos criterios:
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- Asociación de
síntomas cardiovasculares y de otras enfermedades respiratorias como el EPOC.
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- Grado y frecuencia de
las desaturaciones arteriales. Si bien nadie se atreve a dar unas cifras
concretas.
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- Número de apneas o
hipoapneas, pudiendo considerarse como límite un índice de 20 apneas/hora o
mayo. Para algunos autores con valorar este índice les basta para plantear la
indicación. Para otros se han de asociar síntomas importantes como somnolencia
en situaciones activas claramente valorable y limitante de las actividades, o
episodios repetitivos de asfixia nocturna, o bien cuando se asocia patología
cardiovascular o cerebrovascular relevante o enfermedades que cursan con
insuficiencia respiratoria. Algunos autores suben este índice para
considerarlo indicación a 30.
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- Indice IAH > 30, sin
sintomatología ni factores de riesgo. Esta indicación es controvertida y así
para muchos autores estos pacientes no se consideran subsidiarios de CPAP
nasal.
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- Pacientes con
síntomas claros de apneas o hipoapneas asociadas a factores de riesgo
cardiovasular relevantes, aunque el índice de IAH sea inferior a 20 m.
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- Cuando falla el
tratamiento quirúrgico.
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- La
tolerancia a corto plazo es buena, superior al 85%, si bien en algunos casos
no se tolera por la sensación de claustrofobia que puede producir la
mascarilla, irritación cutánea local, el ruido del aparato, sequedad nasal,
conjuntivitis, barotrauma ótico, etc. A largo plazo la tolerancia y el uso
continuado disminuye al 70% de los casos prescritos, si bien en principio el
tratamiento es para años, o de por vida.
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- Son
contraindicaciones a la utilización de CPAP:
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- Existencia de
neumotórax o enfisema bulloso. Sólo se utiliza en SAOS muy graves.
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- Infección de vías
respiratorias superiores.
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- Hipovolemia e
insuficiencia cardíaca. El CPAP puede disminuir el gasto cardiaco cuando la
presión es superior a 10 cm de H2O, por lo cual en estos casos la presión ha
de ser inferior.
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- Epiglotis laxa. La
presión positiva puede desplazar la epiglotis y producir una obstrucción
glótica, con el peligro consiguiente.
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- Obstrucción nasal muy
intensa: puede constituir una contraindicación, por la imposibilidad de
soportar el sistema.
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TRATAMIENTO QUIRÚRGICO DE LA RONCOPATIA.
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