MUCOSA NASAL: FUNCIÓN VASOMOTORA

TEMA 28.2ª – FISIOLOGÍA DE LAS FOSAS NASALES Y DE LOS SENOS PARANASALES

 

Dra. Arantza Gabilondo Puyol
Dr. Jesús Gª Ruiz.

 

28.2ª.05   FISIOLOGÍA DE LA MUCOSA NASAL: FUNCIÓN VASOMOTORA.

 
 
          El sistema nervioso vegetativo nasal.
          Función del sistema vegetativo.
          Factores de la vasomotricidad.
 
 
   El sistema nervioso vegetativo nasal.
   La mucosa nasal esta provista de una inervación vegetativa doble: parasimpática y simpática.
   El núcleo vegetativo parasimpático de la protoneurona está situado en el tronco cerebral. Es el núcleo lácrimo-muco-nasal del X par. La protoneurona parasimpática sigue el trayecto del VII par, luego el gran nervio petroso superficial, o petroso mayor, después el nervio vidiano para terminar en el ganglio esfenopalatino donde hace sinapsis con la deuteroneurona. Las fibras de la deuteroneurona se distribuyen por la mucosa nasal mediante diferentes ramas nasales del ganglio esfenopalatino.
   La protoneurona simpática nace la médula dorsal de D1 a D3, toma la cadena simpática torácica y hace sinapsis con la deuteroneurona a nivel del ganglio cervical superior. Las fibras postsinápticas alcanzan la mucosa nasal en parte por el nervio vidiano por intermedio del nervio petroso profundo y también en parte por otras vías. Por tanto el nervio vidiano contiene fibras preganglionares parasimpáticas y fibras postganglionares simpáticas.
   El sistema parasimpático se distribuye a la vez por los vasos sanguíneos y por las glándulas de la mucosa nasal donde se encuentra con fibras colinérgicas. Los vasos están provistos de terminaciones vegetativas a nivel de su pared: arterias, venas, anastomosis arterio-venosas y en particular a nivel del tejido cavernoso.
   Las glándulas tienen una inervación puramente colinérgica no poseyendo inervación noradrenérgica simpática. Existe una asimetría entre la inervación vascular que fundamentalmente noradrenérgica y la inervación glandular que es fundamentalmente colinérgica.
 
Función del sistema vegetativo.
   El papel del sistema vegetativo en la función secretora y vasomotora de las fosas nasales se ha conocido a través de las experiencias de estimulación o de sección nerviosa y de los estudios farmacológicos.
   La estimulación el parasimpático conlleva un aumento de la función secretora glandular y una obstrucción nasal por vasodilatación. Los niveles de secreción esta en función del grado y repetición de la estimulación, en estado normal la frecuencia de las descargas de las fibras del sistema nervioso autónomo se estima en 1 ó 2 impulsos por segundo.
   La acción vasodilatadora está en función de la frecuencia de repetición de los estímulos. La vasodilatación es difusa afectando a la vez a todo el sistema vascular de resistencia de la mucosa: capilares y sistema cavernoso.
   La inyección de atropina, al ser un fármaco parasimpaticolítico, inhibe el efecto secretorio de la estimulación parasimpática. Por otra parte la atropina es ineficaz sobre el efecto vasodilatador de la estimulación parasimpática. Existe una diferencia funcional entre los mecanismos de activación de la secreción y de la vasodilatación. En este sentido algunos autores han explicado este efecto vasodilatador del sistema parasimpático resistente a la atropina mediante un mecanismo de acción similar al que había sido incriminado a las glándulas salivares. Este efecto vasodilatador estaría producido por liberación de metabolitos debida a un aumento de la actividad de los tejidos por aumento del flujo sanguíneo. Podría tratarse de quininas (bradiquinina), o enzimas que activan la formación de quininas, de las que es de sobra conocido su efecto vasodilatador.
   Es importante resaltar que la estimulación parasimpática comporta a la vez una respuesta secretora y vasodilatadora a la vez. La respuesta secretora es debida a la activación de receptores colinérgicos. La respuesta vasomotora es debida a la liberación de metabolitos desconocidos.
   Experimentalmente la estimulación del simpático cervical produce un efecto vasoconstrictor con disminución del flujo nasal y de la resistencia nasal. Este efecto vasoconstrictor es debido a la estimulación de receptores alfa que están uniformemente repartidos por todos los vasos de mucosa nasal. Los receptores alfa son estimulados por la noradrenalina que es liberada por la estimulación simpática.
   En la mucosa nasal existen además receptores beta. La inyección de beta-miméticos, como la isoprenalina, tiene un efecto vasodilatador que puede ser suprimido por la administración previa de un beta-bloqueante como el propanolol. Lo receptores beta se encuentran tanto en los vasos de resistencia como en los de capacidad.
   La acción vasoconstrictora del simpático se acompaña igualmente de una hipersecreción nasal.
 
Factores de la vasomotricidad.
   La mucosa nasal sufre variaciones permanente de su vasomotricidad según el ciclo fisiológico cuyo determinismo es debido a variaciones de preponderancia del tono simpático o parasimpático.
   Además de por el sistema nervioso autónomo, la vasomotricidad de la mucosa nasal puede estar influenciada por numerosos factores como fármacos, hormonas y estados físicos de calor o frío (calor vasoconstricción y frió vasodilatación).
   En cuanto a los factores hormonales las prostaglandinas E son vasoconstrictores; la histamina, quininas, bradiquinina, serotonina, prostaglandina F, hormonas tiroideas y estrógenos son vasodilatadores.

 

                                                             


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