- OTOSCLEROSIS CIRUGÍA

- TEMA
16 – OTOSCLEROSIS
-
-
-
-
Dr.
Jesús Gª Ruiz.
-
-
-
16.10
TRATAMIENTO QUIRÚRGICO.
-
-
El tratamiento de la
otosclerosis es esencialmente quirúrgico y no existe actualmente ninguna
otra posibilidad terapéutica que la pueda sustituir garantizando el éxito de
la misma forma, si bien es electivo.
-
-
La cirugía del
estribo en la otosclerosis tiene por finalidad restablecer la transmisión
del sonido por vía aérea, consistiendo en la sustitución del estribo por una
prótesis, si bien existen técnicas sin prótesis que se encuandran bajo el
nombre genérico de estapedoplastias.
-
-
El tratamiento quirúrgico de la otosclerosis,
después que los últimos avances en esta cirugía han dado resultados
positivos y consistentes en el tiempo, ha llegado a ser uniforme en todo el
mundo, siendo la estapedectomía la técnica utilizada, habiendo quedado
relegadas para la historia de la O.R.L. la fenestración del conducto
semicircular y las movilizaciones del estribo.
-
-
La estapedectomía es
el procedimiento universal básico para efectuar la cirugía del estribo,
practicándose hoy con un 90% de éxito. Existen diversas variantes técnicas
de la misma, consiguiendo todas ellas una ganancia funcional espectacular y
que además parece que relentizan o interrumpen la repercusión coclear del
proceso. Las principales variaciones de la técnica se relacionan con la
diferente forma de eliminar el estribo, diferentes formas de abrir la
ventana (estapedotomía, láser), el tipo de material empleado para cubrir la
ventana oval y la elección del tipo de prótesis incudoestapedial que
conectará el yunque con la ventana.
-
El paciente ha de
estar bien informado de los riesgos y posibles consecuencias nocivas de la
intervención, pues los fracasos y complicaciones pueden ocurrir hasta en las
manos más expertas. Las posibilidades de ganancia auditiva vienen limitadas
por el gap entre las dos vías.
-
-
Indicaciones.-
-
Los pacientes deben
de ser elegidos correctamente. La otosclerosis es muy raro que llegue a
producir a una sordera total y el paciente que se beneficia con la
estapedectomía también lo puede hacer con un audífono. Siendo un
procedimiento electivo, que entraña riesgos mínimos pero reales, no se debe
presionar a ningún paciente para que se opere si no lo desea. A la hora de
dar el consentimiento informado, el paciente debe de conocer perfectamente
los riesgos y los beneficios de la intervención, siendo informado de los
resultados propios del equipo que lo va a intervenir.
-
-
Parámetros
funcionales a considerar:
-
-
Existencia de una
hipoacusia socialmente incómoda: la sordera ha de ser superior en el
audiograma a 30 dB con un Rinne suficiente como para justificar la
intervención, el cual se estima en 25-30 dB.
-
-
Otosclerosis avanzadas
con importante pérdida neurosensorial. Cada vez son más los datos que
indican los beneficios de la estapedectomía en estos casos, ya que la
pequeña mejoría que pueden experimentar, al corregir el componente
conductivo de la hipoacusia, es muy estimable para la colocación de un
audífono. Hoy se considera que este es el criterio puede ser aplicado de
forma general, pudiendo plantearse la indicación de la intervención incluso
en casos de otosclerosis evolutivamente muy avanzadas, con gaps aérea-ósea
muy pequeños, incluso de 10 dB, en los que una pequeña ganancia supone
mucho, p.e. para ponerse una prótesis.
-
En casos de que
exista alguna reserva electrofisiológica es preferible realizar una
estapedectomía que un implante coclear.
-
-
Otosclerosis unilateral:
se debe de decidir individualmente sopesando la incapacidad que supone la
hipoacusia. Es una decisión difícil cuando el otro oído oye perfectamente, o
cuando la ganancia máxima a conseguir con la cirugía no puede superar un
umbral de 30 dB.
-
-
Intervención del 2º
oído: tras la cirugía con éxito de un oído, es lo prudente, dejar el lapso
de un año entre ambas intervenciones, pues es el tiempo que se considera
oportuno para descartar posibles complicaciones.
-
-
Parámetros
clínicos:
-
-
Edad: en las formas
infantojuveniles se aconseja esperar. Los paciente con estas formas no son
buenos candidatos debido a la mayor incidencia de disfunciones recurrentes
de la trompa y a la comprobación de que antes de los 20 años hay una mayor
incidencia en el cierre de la ventana oval por la actividad persistente de
los focos y su rápida evolución. Esto no quiere decir que la intervención
acelere la evolución.
-
La edad avanzada no
constituye contraindicación, los ancianos en general responden muy bien a la
intervención, incluso se puede realizar en pacientes con un cierto mal
estado general.
-
-
Profesión: en
determinadas profesiones de riesgo que requieren un excelente funcionamiento
del equilibrio corporal, se ha de tener en cuenta la posibilidad de que
puede quedar un cierto desequilibrio posquirúrgico. Lo mismo diremos de las
profesiones en ambiente ruidoso.
-
-
También se ha de valorar
la posible coexistencia de otras patologías asociadas.
-
-
Selección del oído.-
-
- El oído
funcionalmente peor se ha de operar primero y en hipoacusias simétricas el
candidato será el oído con más zumbido y Weber lateralizado.
-
- En igualdad de
condiciones en cuanto a la discriminación, se selecciona el oído con mayor
pérdida de umbral.
-
-
Contraindicaciones.-
-
-
Discrasias sanguíneas o
paciente anticoagulados. Puede ser absoluta o temporal y exige siempre la
colaboración del hematólogo.
-
-
Oído único: estos casos
son en principio excluidos de esta cirugía, pero se ha de valorar
individualmente cada caso, informado muy bien al paciente ante la
responsabilidad que supone una posible cofosis.
-
-
CAE extremadamente
estrecho o tortuoso que puede exigir una intervención previa. Igualmente, un
mal estado de la piel del CAE o del tímpano pueden exigir un tratamiento
previo.
-
-
Infecciones otológicas.
-
-
En período de crisis de
vértigo, se aconseja esperar a que se calme. En general la presencia de
vértigos con demostración Rx de lesiones otosclerosas intravestibulares
aconsejan la intervención con grandes reservas.
-
-
-
Estudio preoperatorio.
-
-
Se ha de realizar un
estudio preoperatorio: EEC, Rx tórax y analítica general con pruebas de
coagulación.
-
-
Si se prevé tener que
realizar una hipotensión controlada, es necesario hacer un examen exhaustivo
cardiovascular y renal previo.
-
-
Anestesia.
-
La realización con
anestesia local simple, local potenciada, o general, es un tema
controvertido.
-
-
Anestesia local:
exige una buena colaboración por parte del paciente. Se realiza mediante
infiltración anestésica del conducto. Ver en <tema 14> "abordaje quirúrgico
del oído". Cuando el estado general del paciente no es bueno, es de desear
siempre la presencia de un anestesista. Tiene la ventaja de poder dialogar
con el paciente, quién nos comunicará si tiene sensación vertiginosa y como
oye en cada momento de la intervención.
-
-
Anestesia local
potenciada: consiste en la administración de un cóctel neuroleptoanalgésico
previo a la intervención. Se reserva para pacientes pusilánimes o muy
nerviosos. Se han propuesto la utilización de diversos cócteles:
-
Benzodiazepina (valium)
+ neuroléptico (haloperidol) + analgésico central (fenopiridina).
-
Benzodiazepina (midazolan)
+ mórfico (dolantina).
-
Neuroléptico (haloperidol)
+ mórfico (dolantina) + antihistamínico (prometacina).
-
-
Anestesia general:
viene indicada por la necesidad de una buena inmovilidad operatoria. Hay
datos a favor y en contra sobre un aumento o disminución de la hemorragia
peroperatoria. La infiltración del CAE es siempre aconsejable pues puede
ayudar durante la intervención al control del sangrado.
-
-
Anestesia general con
hipotensión controlada para disminuir la hemorragia, se ha utilizado hace
una década, pero hoy está en desuso por sus contraindicaciones.
-
-
Cirugía sin ingreso.
-
En el momento actual
está muy en boga esta nueva modalidad de oferta quirúrgica, obligados por
las circunstancias sanitarias del mundo occidental. Una de las
intervenciones ORL propuestas para realizar en estos programas es la
estapedectomía, que se está realizando con éxito siguiendo un riguroso
protocolo.
-
-
Técnicas
quirúrgicas.
-
Las diversas técnicas
quirúrgicas siempre tienen unos tiempos previos comunes que constituyen el
procedimiento clásico para exponer el oído medio y la extirpación de la
supraestructura platinar, se diferencian entre ellas por la actuación sobre
la palatina y en la forma de restablecer el efecto collumelar.
-
Para conseguir un
elevado porcentaje de buenos resultados y para que no surjan complicaciones,
debe de prestarse en cada técnica la debida atención a los más pequeños
detalles de cada tiempo operatorio.
-
-
-
Tiempos comunes:
-
-
Extracción y preparación del injerto venoso: como luego veremos, una
de las posibilidades técnicas puede ser realizada mediante la colocación de
un injerto que cierre la apertura laberíntica del espacio perilinfático tras
la platinectomía, si bien existe la alternativa de realizar la
estapedectomía sin la colocación de dicho injerto. Cuando la ventana no se
cierra con vena o fascia, cicatriza casi siempre mediante una capa delgada
de tejido fibroso, que no es la protección ideal contra las infecciones del
oído interno.
-
-
Lógicamente, cuando
la técnica a realizar sea con colocación de injerto, previamente a la
actuación quirúrgica sobre el oído, se ha de extraer y preparar el mismo. El
autoinjerto utilizado puede ser de vena, fascia temporal o pericondrio de
trago.
-
La vena a extraer
puede ser una colateral del miembro superior o del pie (no la safena interna
ni la vena del pliegue del codo, que pueden ser necesarias para otros
menesteres), siendo suficiente con medio cm.
-
La vena se extiende y
se deja secar, des mismo modo que se hace con la fascia temporal en la
miringoplastia.
-
-
-
Apertura de la
caja: el procedimiento básico para la exposición del oído medio es
siempre el mismo, independientemente de la técnica que luego se utilice al
actuar sobre el estribo y no ha sufrido modificaciones con el tiempo.
Siempre que sea posible, se usa la vía transmeatal a través del CAE.
-
Sólo en casos de
especial dificultad por la estrechez del conducto, se puede utilizar la vía
endaural (vía de Shambaugh), mediante incisión de descarga que es más
trabajosa y más difícil de realizar con anestesia local. Esta dificultad
puede llegar a ser incluso motivo de contraindicación.
-
El tímpano se aborda
mediante incisión cutánea en CAE, circular desde las 6 a las 12 horas y
despegamiento del colgajo tímpanomeatal. Desinserción del ánulus del sulcus.
-
Según la habilidad y
costumbre de cada cirujano puede ser necesaria la utilización de un fijador
ortostático de espéculo, hay quién no lo utiliza.
-
-
Rebatimiento del
colgajo cutáneo: este se rebate hacia adelante y hacia abajo con sumo
cuidado para no dislacerarlo. A partir de este momento se aconseja subir los
aumentos del microscopio.
-
-
Despegamiento de la cuerda del tímpano: es rebatida hacia adelante a
partir de su zona libre. Se considera que es preferible seccionarla en su
salida, a rebatirla mediante un gran estiramiento traumático que va a
producir alteraciones del gusto más prolongadas e intensas. Esto hace que la
sección o conservación de la cuerda del tímpano sea un tema controvertido.
-
-
-
Rebaje del muro: se ha de rebajar el muro timpánico, en el espacio
comprendido entre la salida de la cuerda del tímpano por abajo y el
nacimiento del ligamento tímpano maleolar posterior. El rebaje ha de ser
los suficiente para permitir una buena visualización del estribo, de la fosa
oval, el nervio facial y la pirámide. Para esta maniobra según la costumbre
de cada cirujano puede realizarse con cureta de Hause, gubia o micromotor-fresadora.
-
-
Movilidad de la
cadena: se realiza una comprobación de su inmovilidad, en especial para
confirmar el diagnóstico de fijación de la platina y el tipo de la misma.
-
-
Sección del tendón del estribo: ha de ser completa y puede realizarse
con tijera, bisturí o incluso con láser. Algunos autores intentan a toda
costa conservar el tendón, lo que sin duda es beneficioso, pero a veces
supone una dificultad técnica insalvable. Para conservarlo se seccionan las
ramas del estribo, conservando la articulación incudoestapedial.
-
-
Desarticulación
incudoestapedial: se realiza incidiendo la cápsula articular a su
alrededor, hasta estar seguro de haber liberado completamente el estribo.
-
-
Medición de la
distancia yunque-base de estribo: se ha de diferenciar si la medición se
hace por encima o por debajo de la rama larga del yunque. Para seleccionar
la prótesis se suman 0´25 a 0´50 mm, que es la medida del posible grosor de
la platina.
-
-
Realización del agujero de seguridad: se realiza en el centro de la
platina con un micropunzón fino. Es prudente realizar esta microperforación
antes de cualquier tentativa de extracción de la platina, pues una vez
realizado, impide, que al extraer la patina en un sólo bloque, se ejerza un
efecto ventosa con aspiración del líquido laberíntico.
-
-
Fractura de las
ramas del estribo y extracción de las mismas: lo más seguro es fracturar
las ramas mediante microtijeras pero también hay quien prefiere fracturarlas
mediante un golpe seco hacia el promontorio, esto depende de la habilidad de
cada cirujano. Uno de los problemas que puede plantearse es cuan las ramas
no se fracturan con la habitual presión hacia el promontorio.En este tiempo
es importante no realizar movimientos intempestivos que puedan afectar a la
rama descendente del yunque.
-
-
Resección del
mucoperiostio: la resección del mucoperiostio en torno a la ventana es
un tiempo discutible. La reavivación de la superficie sobre la que se va a
aplicar la cara conjuntiva del injerto venoso parece una maniobra lógica
para facilitar la adherencia del mismo, pero llama la atención como este
tiempo es olvidado por muchos autores, siendo ello debido a lo engorroso y
sangrante que resulta. Quien no lo realiza argumenta que el reavivamiento de
los bordes de la ventana oval, que resulta de la extracción de los
fragmentos platinares, es suficiente para que el injerto se adhiera a la
periferia de la ventana.
-
-
A partir de aquí
vienen las diferentes actuaciones sobre la platina según la técnica a
emplear:
-
-
Estapedectomía.
-
-
Platinectomía
total.
-
A partir del agujero
de seguridad, abierto en el centro de la platina, se extirpa la totalidad de
la platina con los ganchos anterior y posterior, en dos fragmentos.
Constituye el momento más importante de la intervención y se ha de prestar
suma atención a estos puntos:
-
-
▪
Evitar profundizar con los
instrumentos, ya que podrían tocar el laberinto membranoso lesionándolo: en
el borde anterior de la platina la distancia entre ésta y el saco
endolinfático es de 1 mm. por lo que nunca los instrumentos pueden penetrar
más de 1 mm en el vestíbulo, distancia que se considera prudente para no
lesionar los órganos membranosos vestibulares.
-
▪
Se ha de evitar que se caiga
dentro, al vestíbulo, algún fragmento.
-
▪
No aspirar líquido laberíntico.
-
▪
Nunca dejar fragmentos movilizados
en oído medio, que posteriormente podrían caer en el laberinto.
-
▪
En cuanto al sangrado, antes de la
apertura platinar la hemostasia debe de ser perfecta.
-
Una vez retirada la
base, se ocluye la ventana colocando el autoinjerto. Si es vena con la cara
endotelial hacia el laberinto. También hay quien utiliza esponja de gelfoam
comprimido, pero puede dar complicaciones. Lo importante es que quede
adecuadamente colocado: sin arrugas para que no pueda ser invaginado por la
prótesis y sin pliegues que podrían permitir la fuga de líquido.
-
-
Platinectomía parcial.
-
Tal y como la define
J.B. Causse, conlleva la extirpación de la mitad posterior de la platina con
la parte correspondiente de ligamento anular, pudiendo cerrarse la ventana
con injerto venoso. Esta técnica se practica cuando la mitad anterior de la
platina está muy fija y es muy gruesa.
-
-
-
-
Estapedotomía.
-
También conocida como
técnica de John Shea, o de pistones transplatinares.
-
Desde la aparición de
los micromotores para el fresage preciso de la platina, esta técnica es
quizás la que goza hoy de más predicamento por ser la más simple y suponer
una menor agresión laberíntica.
-
Los primeros tiempos
quirúrgicos de la intervención son los mismos que para la estapedectomía,
hasta retirar toda la estructura superior del estribo.
-
Consiste en realizar
una apertura platinar limitada. Se realiza un orificio circular
-
calibrado en el centro de la platina con una microfresa
adiamantada de unas dimensiones exactas que pueden ir de 0'4 a 0'8 mm, según
el diámetro de la prótesis que se va a colocar. El fresage se ha de
realizarse con suma delicadeza y un tacto ligero para evitar problemas:
fracturas, movilización-hundimiento de la platina. Para evitarlos se ha de
tener en cuenta que el orificio se crea al girar la fresa y no por presión.
El orificio se realiza, siempre que haya espacio para ello, antes de
seccionar el tendón del estribo.
-
-
También puede realizarse el orificio en la mitad posterior de la platina,
como ha propuesto Causse. Tiene la ventaja de reducirse el riesgo de ruptura
de las membranas endolaberínticas, por estar más distantes, ser además una
zona menos sangrante, pues se evitan los neovasos que se han formado
generalmente con el foco anterior y hay tiene menor riesgo de ruptura del
foco anterior, evitando una teórica reactivación enzimática.
-
-
Al igual que en la
estapedectomía, se puede retirar el mucoperiostio perioval y colocar un
injerto venoso sobre el orificio antes de colocar el pistón para realizar un
buen cierre del laberinto, previniendo así un posible hundimiento progresivo
del pistón y la pérdida de líquidos del oído interno.
-
-
Portmann propone colocar un injerto con una incisión en el centro del mismo,
a través de la cual penetra el pistón, quedando el injerto como un collarete
a su al rededor.
-
Otra variante a esta
técnica consiste en hacer la ventana muy pequeña y sellarla con sangre.
-
En caso de platina
flotante, para realizar el agujero platinar y poder utilizar esta técnica,
el único método posible es su realización mediante rayo láser.
-
-
Una eventual fractura
de la platina al realizar el agujero platinar con la microfresa, exige una
platinectomía parcial o total.
-
Diámetro del pistón:
puede tener 0'3 mm de diámetro y la recuperación es más lenta y con peor
ganancia en graves que con los de 0'4 mm. House pone uno de 0'6 mm
ajustándolo perfectamente a un agujero de 0´'7 mm y que es el más utilizado.
-
Esta técnica se
encuentra hoy muy perfeccionada y está considerada como la mejor por muchos
autores al aportar algunas ventajas importantes sobre la estapedectomía:
-
▪
La agresión quirúrgica sobre el
laberinto es mínima, esto se traduce en menos incidencia de vértigo y mareo
postoperatorios.
-
Cuando existen
adherencias entre el laberinto y el ligamento anular, éstas se encuentran en
contacto con el ligamento anular, por lo que con esta técnica se evitan
posibles desgarros laberínticos.
-
-
▪
El
pistón al estar colocado en un orificio óseo calibrado adquiere una
estabilidad que no tienen en la estapedectomía clásica y restaura mejor el
efecto collumelar. La estabilidad de la prótesis es mayor cuanto más gruesa
es la platina.
-
En las estadísticas
publicadas se ha conseguido con esta técnica reducir las complicaciones.
Incluso se puede con ella permitir al paciente volar, realizar deportes
náuticos y submarinismo.
-
Algunos autores
reservan esta técnica tan sólo para platinas muy gruesas.
-
Se ha planteado el
problema de que ocurre al dejar el foco otoscleroso platinar en su sitio,
los seguimientos realizados hasta el momento demuestran que no afecta a una
posible laberintización.
-
En cuanto a las
estadísticas de los resultados audiométricos, éstos son muy similares a los
obtenidos con la estapedectomía.
-
-
Técnicas con láser:
-
El láser ha sido
introducido en la estapedectomía, si bien, debido a su coste, su uso es
restringido a casos determinados que expondremos. Su utilización pretende
que la intervención entrañe menos riego de lesión del oído interno al
mejorar las maniobras más arriesgadas de la misma.
-
Se han utilizado
equipos del invisible láser CO2 y los visibles de Argón y KTP-532, Diodo 819
nm, habiéndose establecido ya los parámetros de energía necesarios para esta
técnica con cada uno de ellos con el fin de no producir efectos térmicos
sobre la perilinfa vestibular o daños en el utrículo, sáculo o cóclea. No
existen diferencias significativas en los resultados obtenidos cuando se
utiliza uno u otro sistema de láser, cada tipo tiene ventajas e
inconveniente lo que genera preferencias por unos o por otros.
-
El láser permite
vaporizar un agujero en la platina con exactitud, facilita la fractura de
las ramas del estribo evitando posibles movilizaciones innecesarias de la
cadena osicular, permite preservar con más facilidad el tendón del estribo,
disminuye el riesgo de lesión del nervio facial y de las estructuras del
oído interno y mejora mucho las técnicas de hemostasia. Sin embargo en
estudios comparativos entre la técnica con láser y con microfresa no se han
observado diferencias significativas en los resultados.
-
El laser CO2 posee
unas características ideales, en tanto que el laser visible se ha de
utilizar con más cuidado por la posibilidad de producir daño en oído
interno, particularmente en las revisiones de estapedectomía.
- Al analizar
estadísticamente series largas no se ha observado que su utilización mejore
significativamente los resultados de la intervención.
-
La utilización del
laser en la estapedectomía se considera indicada en los siguientes casos:
-
-
Casos en que se
presentan determinadas peculiaridades anatómicas que dificultan la cirugía
instrumental: platina flotante y obliterativa. Es por ello aconsejable
disponer de una aparato de láser en los quirófanos en que se realiza cirugía
estapedial.
-
-
Revisiones de
estapedectomía, ya que ofrece una técnica más segura.
-
-
Es útil en el
aprendizaje de esta intervención.
-
-
Movilización simple del
estribo.
-
Sólo estaría indicada
en casos excepcionales de platina móvil espontánea. Tiene la ventaja de
estar exenta de riesgos, pero es desaconsejable por la posible refijación
platinar.
-
-
Crurotomía anterior.
-
Esta técnica tiene
sus partidarios, indicándola para aquellos pacientes que precisan estar
expuestos a ruidos, ya que preserva la articulación incudoestapedial y el
tendón del músculo del estribo. El efecto columellar lo realiza la rama
posterior.
-
-
-
Tiempos comunes finales.
-
-
Prótesis: éstas han ido cambiando según se han introducido mejoras en
los materiales de fabricación de las mismas siendo cada vez de mejor
calidad: prótesis de alambre de asa única, pistón de teflón y alambre tipo
Schuknecht, prótesis en asa de cubeta tipo McGee, pistón de fluroplastic
tipo Causse, pistón de platino y teflón, etc. Una de las condiciones de las
mismas es que estén fabricadas con materiales de buena tolerancia, pues
siempre existe el temor a las reacciones de cuerpo extraño. Es importante
elegir bien su diámetro y longitud.
-
-
La colocación correcta de la prótesis es fundamental. Esta debe de quedar
perfectamente acoplada a su enganche en la rama larga del yunque, ni
demasiado cerrada, ni demasiado abierta. La apertura en exceso puede no
transmitir bien el sonido y corre el riego de desengancharse. Un cierre
excesivamente violento puede fracturar la rama larga del yunque.
-
-
El lugar correcto de
colocación es lo más cerca posible de la apófisis lenticular para que la
transmisión sea más fisiológica. Si se coloca autoinjerto, ha de invaginarlo
hacia el laberinto muy ligeramente, pero sin desplazarlo. Debe introducirse
0´5 mm en profundidad con respecto a la superficie superior de la platina.
Es opinión generalizada que la prótesis ha de introducirse hacia la mitad
posterior de la ventana, con el fin de que no quede apoyada en el laberinto
membranoso.
-
-
Cierre timpánico:
el colgajo es cuidadosamente rebatido sobre el marco timpanal y sellado con
gelfoan. El CAE es cerrado con una gasa mechada impregnada en crema
antibiótica.
-
-
-
Cuidados
postoperatorios.-
-
▪
En el postoperatorio inmediato se
aconseja control de la audición casi cotidiano, mediante el interrogatorio y
con la ayuda de los diapasones, para estar seguros de que la vía ósea está
conservada. Una vez retirada la mecha, a los 7 días, se ha de hacer
audiometría. El paciente debe ser vigilado en cuanto a su audición durante
el primer semestre.
-
▪
Reposo: absoluto 24-48 horas y
relativo durante el período que dura la cicatrización. Reposo profesional un
mes, según el riesgo de la misma.
-
▪
Ante la posibilidad de un
barotrauma, deben de ser prohibidos los viajes aéreos y el buceo durante un
tiempo (2 semanas?); deben de ser prohibidos para siempre los deportes
violentos. Pero en cuestión de cuidados postoperatorios no hay un consenso
entre los otólogos.
-
▪
Se ha propuesto como tratamiento
postquirúrgico (Causse) la aireación del oído medio para evitar la formación
de adherencias fibrosas debidas a restos sanguíneos.
-
▪
La información sobre la exposición
a los ruidos es contradictoria, si bien está claro, que durante el
postoperatorio inmediato se ha de evitar el ruido.
-
▪
Medicación: antibioterapia durante
8 días. Antivertiginosos, si es necesario.
-
En caso de intensos
acúfenos, caída de audición o vértigos intensos: soluciones hipertónicas +
corticoides.
-
Algunos autores
franceses dan vasodilatadores el primer mes.
-
-
-
Clasificación
postquirúrgica del caso.
-
Consideramos que es
de interés en el protocolo operatorio reflejar la descripción del foco,
según el grado de otosclerosis platinar que se haya encontrado. La
clasificación más utilizada es la de Portmann:
-
-
-
-
-
▪
Tipo I: platina fija de aspecto
normal. El estribo se extrae fácilmente.
-
▪
Tipo II: lesión en un polo de la
platina, normalmente el anterior. El ligamento anular puede desaparecer en
las zonas invadidas.
-
▪
Tipo III: invasión uniforme e
importante de todo el contorno de la platina, aunque no completa.
-
▪
Tipo IV: invasión completa.
-
▪
Tipo V: será la forma obliterante
completa de toda la fosa oval. La platina ha de ser perforada para su
extracción.
-
-
-
Dificultades
quirúrgicas-anatómicas.
-
-
CAE demasiado estrecho
que no permite la introducción de un espéculo de 4 mm. Esta circunstancia
anatómica puede exigir una incisión de descarga endaural, o incluso el
fresage de la pared ósea, para poder tener acceso suficiente a la caja.
-
-
-
Exóstosis de CAE: exige
intervención previa de la misma.
-
-
-
Platina flotante: es
aquella que espontáneamente, o nada más tocarla, presenta una desinserción
total del ligamento anular corriendo alto riesgo de que se hunda en el
laberinto. Si se ha realizado orificio de seguridad en la platina antes de
retirar la supraestructura del estribo, puede extraerse la platina. Si la
situación es delicada y no se dispone de técnica de láser lo indicado es
desistir y reintervenir con laser. Aparece en el 1% de los casos.
-
-
-
El
canal de Falopio deiscente, una ventana oval muy estrecha o hundida, una
platina muy gruesa etc., son otros factores que hacen más incomoda la
intervención y pueden influir sobre una pobreza en los resultados.
-
-
-
Platina obliterativa:
ver Otosclerosis obliterativa.
-
-
-
-
Incidencias
quirúrgicas.-
-
▪
Fractura de la apófisis larga del
yunque: puede ocurrir por alguna maniobra intempestiva mientras se rebaja el
muro o al fijar la prótesis por una compresión excesiva. Para solucionarlo
hay prótesis adecuadas.
-
-
▪
Aparición de vértigo durante la
intervención: casi siempre es debida a lesión del vestíbulo por irritación
mecánica o química.
-
-
▪
Pueden obligar a desistir en la
intervención: aparición de un bulbo yugular alto y dehiscente; arterial
estapedial persistente entre las ramas del estribo; obliteración de la
ventana redonda; nervio facial muy prominente y deiscente; gusher
perilinfático; inundación hemorrágica brusca.
-
-
▪
Uno de los accidentes más
imprevisible (0'1%) y dramático que puede ocurrir en el transcurso de la
intervención es la salida masiva de LCR al perforar la palatina en forma de
surtidor, fenómeno conocido como "gusher perilinfático". El líquido inunda
todo el campo operatorio y el CAE en cuestión de segundos, sin que ello
suponga ningún fallo técnico por parte del cirujano. El motivo de que esto
ocurra es la existencia de una comunicación anómala congénita entre los
espacios perilinfáticos con los espacios subaratnoideos, siendo el líquido
que escapa LCR. La cantidad de perilinfa que existe es pequeña para ser la
causante de una salida masiva. La localización de esta comunicación anómala
puede estar en el acueducto del vestíbulo, en el acueducto del caracol o en
el CAI. La presión del LCR, si no es controlada de inmediato, es capaz de
desgarrar y arrastrar al laberinto membranoso hacia la ventana,
produciéndose una cofosis secundaria.
-
En estos casos se ha
de colocar la cabeza elevada y es preceptivo cerrar la ventana oval con vena
o tejido conjuntivo. Se ha propuesto hacer una punción lumbar manteniendo un
drenaje. El resultado funcional cuando esto ocurre puede ser variable, desde
el éxito al fracaso. Su frecuencia de aparición se estima en un 0'1%, y es
más frecuente en platinas fijas congénitas que en la otosclerosis verdadera.
Posteriormente se puede realizar estudio de imagen para esclarecer la
anomalía de comunicación subaratnoidea.
-
En caso de caída de
fragmento óseos en el vestíbulo, o hundimiento de la platina, es preferible
dejarlos, ya que la mayoría de los métodos para recuperarlos, conllevan un
grave riesgo de hipoacusia neurosensorial. Según Schuknecht estos fragmentos
se comportan como cuerpos inertes y se van desvitalizando.
-
-
-
Resultados.
-
-
-
Auditivos: la valoración del
resultado funcional auditivo de la cirugía del estribo viene determinada por
el Rinne residual medio de todas las frecuencias. En general, en las series
de resultados publicadas, son inmejorables en el 70%, satisfactorios en el
90% y malos en un 5%. Las frecuencias más beneficiadas son las graves. Sólo
en casos excepcionales, se consigue anular completamente el componente de
transmisión, pudiendo considerarse como satisfactorio cuando este queda
reducido a 10 dB en todas las frecuencias.
-
Estadio audiométrico:
los mejores resultados se obtienen cuanto menor es el componente de
transmisión, este hecho es el que aconseja la realización precoz de la
intervención, ya que el resultado será peor cuanto más avanzado sea el
estadio.
-
Es muy frecuente una
pequeña caída de los umbrales en las frecuencias superiores a 4000 Hz.
-
Edad: los resultados
auditivos declinan con la edad. Para explicar este fenómeno comprobado se ha
sugerido: la mayor sensibilidad coclear de los ancianos, la curación
espontánea en ciertos sujetos jóvenes, las variaciones de presión de los
líquidos y la vascularización coclear diferente entre el joven y el anciano.
-
Según la técnica: la
mayor parte de los análisis de resultado no observan diferencias
significativas con las diversas técnicas hoy utilizadas: platinectomía
total, parcial y estapedotomía.
-
Algunos autores
indican menos ganancia en los tonos graves con la estapedotomía y una peor
ganancia de los agudos con la estapedectomía.
-
-
-
Acúfenos: una de las interrogantes
de más interés es conocer que puede suceder con los acúfenos tras la cirugía
del estribo.
-
Se admite que puede
ocurrir una posible mejoría, estabilización o empeoramiento.
-
Estadísticamente: 68%
mejoría, 27% sin cambios, 5% empeoramiento.
-
La mejoría es tanto
más importante cuanto menos intensos son y cuando la otosclerosis no tiene
afectación coclear. Parece que igualmente hay más posibilidades de mejoría
cuando se realiza estapedectomía parcial o estapedotomía.
-
-
-
Alteraciones del equilibrio: la
intervención unas veces las mejora y otras veces resulta perjudicial.
-
-
La evolución con el
tiempo es hacía la pérdida auditiva, debido a la progresiva evolución del
defecto coclear.
Índice del tema
| |
|