ANATOMÍA DEL TRONCOENCEFALO

     
 

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  Tema 03.2ª NEUROANATOMÍA PARA ORL
     
Dr. Jesús García Ruiz    
     
03.2ª.04   ANATOMÍA DEL TRONCOENCEFALO
  
   ▪    Morfología externa.
    Morfología interna.
    Organización del tronco cerebral.
    Sistemas de asociación y de las vías reflejas en el tronco cerebral.
 
 
   También conocido como tronco cerebral. Es el segmento del neuroeje situado entre el cerebro por arriba y la médula por abajo, por delante del cerebelo y en el centro de la fosa craneal posterior.
   Constituye una dilatación del neuroeje y se pueden distinguir en él tres partes que son de abajo a arriba:
 
-    El bulbo raquídeo o médula oblonga.
-    El punte o protuberancia anular.
-    El mesencéfalo o pedúnculos cerebrales.
 
 
MORFOLOGÍA EXTERNA.
 
   Cara ventral.
   A nivel del bulbo raquídeo existe una fisura media ventral. A cada lado de esta fisura existen dos relieves verticales denominados pirámides del bulbo. Por fuera de las pirámides se encuentra el relieve de un núcleo gris profundo que es la oliva del bulbo.
   A nivel del puente las fibras nerviosas forman un rodete transversal cuyos extremos latero-dorsales forman los pedúnculos cerebelosos medios. Un surco horizontal separa el bulbo del puente y se denomina surco bulbo-protuberancial, de él salen las raíces de algunos pares craneales.
   A nivel mesencefálico hay dos columnas de fibras nerviosas que tienen una dirección ascendente y divergente denominados pedúnculos cerebrales. El espacio que queda entre los dos pedúnculos se denomina espacio interpeduncular y en el se encuentra el relieve de los tubérculos mamilares y el tallo de la glándula hipófisis.
 
   Cara dorsal.
   A nivel del bulbo raquídeo, en su tercio inferior, se encuentra la prolongación de los cordones dorsales de la médula espinal. La parte alta de esta región muestra un relieve denominado cuerpo restiforme y los relieves de los núcleos gracilis y cuneiforme.
   Más arriba los dos cordones dorsales del bulbo se separan el uno del otro para delimitar la cavidad del cuarto ventrículo y constituir los pedúnculos cerebelosos inferiores.
   A nivel del puente esta cara está ocupada por la larga cavidad del IV ventrículo que comunica hacia arriba con el III ventrículo por un conducto muy estrecho denominado acueducto mesencefálico o acueducto de Sylvio.
   La parte alta y la parte baja del IV ventrículo están recubiertas por unos repliegues denominados válvula de Viussens el de arriba y válvula de Tarin el de abajo. Este repliegue inferior presenta un orificio de nominado agujero de Magendie. El fondo de la cavidad del IV ventrículo se denomina suelo del IV ventrículo y presenta varios relieves que corresponden a los núcleos de los pares cranéales. En los ángulos laterales del IV ventrículo se encuentras los plexos coroideos que son unas estructuras glomerulares responsables de la secreción del LCR a este nivel.
   En la cara dorsal del mesencéfalo hay un segmento estrecho, denominado techo del mesencéfalo, o lámina cuadrigémina, que presenta los relieves de los cuatro tubérculos cuadrigéminos, también denominados colliculus superior y colliculus inferior, y que son centros sensoriales reflejos para la visión y la audición.
 
 
MORFOLOGÍA INTERNA.
   Posee sustancia gris y sustancia blanca.
 
Sustancia gris.
   La sustancia gris a este nivel presenta importantes modificaciones si se la compara con la del cerebro y que en parte son debidas a la disposición de la cavidad del IV ventrículo. Se presenta fragmentada en numerosos núcleos situados en el suelo del IV ventrículo. Si se compara con la de la médula pierde la disposición en forma de mariposa que presenta en ella. Estos núcleos pueden subdividirse en dos grupos:
 
-    Núcleos o centros segmentarios. Son los núcleos originales de los pares craneales situados bajo el suelo del IV ventrículo.
 
-    Núcleos o centros suprasegmentarios. Estos son más voluminosos y constituyen la mayor parte de las estaciones de contacto de las vías motoras extrapiramidales. De arriba abajo son:
   El núcleo rojo constituido por dos partes el neorubrum y el plaeorubrum.
   Los núcleos del techo del mesencéfalo cuyo relieve forma los colliculos superior e inferior o tubérculos cuadrigéminos.
   El núcleo olivar del bulbo raquídeo.
   Los núcleos vestibulares colocados en los ángulos laterales de la cavidad del lV ventrículo.
   Los núcleos cuneiformes y gracilis que constituyen el primer relais de las vías sensitivas del sistema lemniscal. En algunos textos pueden parecer como núcleos de Goll y Burdach.
   La sustancia reticular. Es una larga banda de sustancia gris, dispuesta profundamente en tres columnas, medial, paramedial y lateral con relación al eje del tronco cerebral. Está formada por pequeñas neuronas conectadas entre ellas formando una red plexiforme a lo que debe su nombre. Dentro de esta disposición contiene además algunos núcleos propios en situación medial y paramedial en el bulbo, en el puente y en el mesencéfalo. A nivel del bulbo tiene los núcleos del rafe medio y paramedial y los núcleos gigantocelulares o magno celulares. A nivel del puente tiene la continuación de los núcleos del rafe y a nivel del mesencéfalo tiene la sustancia gris periacueductal. En su parte superior, la sustancia reticular alcanza el tálamo, a nivel de los núcleos no-especificados, estando implicada en funciones fisiológicas concernientes a la vida vegetativa, la afectividad, la memoria y la actividad cortical, esta parte de la sustancia reticular constituye el sistema reticular activador ascendente.
 
Sustancia blanca.
   Constituye el cuerpo del tronco cerebral. A este nivel se encuentran los fascículos ascendentes sensitivos y los fascículos descendentes motores que se estudian con la médula.
   Por su importancia en Otoneurología cabe destacar a este nivel el fascículo longitudinal medial o banda longitudinal posterior que es la vía de asociación entre los núcleos de los pares craneales oculomotores y de los pares V, VII y XI. El fascículo recibe además numerosas colaterales de los núcleos vestibulares y se prolonga hacia abajo por el fascículo vestíbulo espinal. La existencia de este fascículo es fundamental para entender los trastornos del equilibrio y el nistagmo.
 
 
ORGANIZACIÓN DEL TRONCO CEREBRAL.
 
Vías de la sensibilidad en el tronco cerebral
   Las  vías de la sensibilidad que atraviesan el troncoencéfalo pueden diferenciarse en tres grandes categorías de sensibilidad:
 
    Sistema lemniscal.
   Constituye un sistema de información especializada. Las vías de este sistema están formadas por axones que perteneces a los receptores especializados de la piel, sensibilidad táctil fina, epicrítica o superficial, y a los receptores de las cápsulas liga mentarías articulares, sensibilidad propioceptiva consciente, o sentido de la posición, o sensibilidad articular, o sensibilidad profunda de los clínicos. Este sistema está compuesto por fibras mielínicas de diámetro medio y de conducción rápida. Ascienden por la médula y penetran en el bulbo, hacen conexión en los núcleos gracilis y cuneiforme. Después, las fibras de cada lado se entrecruzan en la línea media formando la decusación sensitiva y una vez cruzadas forman el lemnisco medial o cinta de Reil que asciende a lo largo del tronco cerebral por detrás del fascículo piramidal para alcanzar el tálamo; que es su última estación antes de su destino final en el cortex del lóbulo parietal.
 
    Sistema extralimniscal.
   Es el transportador de las sensibilidades poco específicas, somatotópica imprecisa, lentas y polisinápticas que forman el sistema de alarma. Estas vías están formadas por axones que parten de las terminaciones libres del dolor y de los cropúsculos de la sensibilidad a los estímulos térmicos y de los cropúsculos de Meisner de la piel (sensibilidad táctil protopática). Son fibras poco o nada mielinizadas de velocidad de conducción lenta.
   Estas fibras hacen un cruzamiento en la médula y luego ascienden por el tronco cerebral en posición lateral con relación al lemnisco medial. Forman el fascículo espino-talámico. Parte de estas fibras alcanzan el tálamo y el resto alcanzan por numerosas colaterales la sustancia reticular mediante el fascículo espino-retículo-talámico.
 
    Sistema espino-cerebeloso.
   Es el transportador de la sensibilidad propioceptiva inconsciente de las vías espino-cerebelosas. Estas atraviesan el bulbo para pasar al cerebelo por lo pedúnculos cerebelosos y son dos fascículos:
 
-    Fascículo espino-cerebeloso directo, o fascículo de Fleichsig, que transporta la sensibilidad propioceptiva inconsciente del tronco y de los miembros inferiores. Alcanza el cerebelo por el pedúnculo cerebeloso inferior.
-    Fascículo espino-cerebeloso cruzado, o fascículo de Gowers. Transporta la sensibilidad propioceptiva inconsciente de los miembros superiores y alcanza el cerebelo por los pedúnculos cerebelosos superiores.
 
 
   Vías de la motricidad en el tronco cerebral.
 
    Trayecto del fascículo piramidal en el tronco cerebral.
   Tras atravesar la cápsula interna del cerebro desciende por el pedúnculo cerebral.
   En la protuberancia se disocia dando fibras horizontales con destino al cerebelo son las fibras ponto-cerebelosas.
   En el bulbo se reagrupa y forma los relieves de las pirámides del bulbo raquídeo. A nivel del tercio inferior del bulbo ambos fascículos se entrecruzan  en la línea media formando la decusación piramidal.
   El 90% de las fibras motoras cruzan la línea media por la decusación piramidal y descienden a la médula por el denominado fascículo piramidal cruzado, pero un 10% no realizan decusación y descienden a la médula en el denominando fascículo piramidal directo.
 
    Fascículo geniculado.
   Es una parte de la vía piramidal. Está formado por axones de las neuronas motoras centrales. Desciende por el pedúnculo cerebral y abandona sus fibras, que cruzan todas la línea media, repartiéndolas a los núcleos motores de los pares craneales. Estos núcleos están formados por las motoneuronas periféricas destinadas a los músculos de la cabeza y el cuello.
 
    Vías extrapiramidales.
   Son numerosas y polisinápticas. Se han de diferenciar en ellas:
 
-    Vías extrapiramidales que provienen de las áreas extrapiramidales corticales del cerebro.
   Constituyen los fascículos córtico-pontinos que son tres, el fronto-pontino, el parieto-pontino y el témporo-pontino, que circulan por el pedúnculo cerebral. Estas vías se articulan en la protuberancia con las neuronas ponto-cerebelosas que disocian las fibras del fascículo piramidal.
 
-    Vías extrapiramidales que provienen de los núcleos de la sustancia gris del tronco cerebral, es decir de los núcleos suprasegmentarios. Estos fascículos son:
   El fascículo rubor-espinal que procede del paleo-rubrum y el fascículo central de la calota que procede del neo-rubrum.
   El fascículo olivo-espinal, que procede del núcleo olivar del bulbo.
   El fascículo vestíbulo-espinal que procede de los núcleos vestibulares.
   El fascículo tecto-espinal que procede de los núcleos del techo del mesencéfalo.
   El fascículo retículo-espinal medial y el fascículo retículo-espinal lateral, que provienen de la sustancia reticular. Proyectan sus fibras sobre las motoneuronas gamma para regular el tono muscular de los músculos axiales y proximales.
 
   La formación reticular.
   La sustancia reticular, especialmente abundante en el trono cerebral, es solo un segmento del sistema de la formación reticular que se extiende desde la médula espinal y el troncoencéfalo hasta alcanzar el tálamo, proyectando sus prolongaciones más altas sobre la cara profunda de la corteza cerebral. Esta última parte forma el denominado sistema reticular activador ascendente.
   A nivel de la médula espinal la sustancia reticular esta representada por la lámina VII de Resed o lamina de las interneuronas y a este nivel se la denomina sustancia intermediaria central.
 
   Funcionalmente a través de sus neurotransmisores asegura la fuente y la regulación de la energía sináptica no específica, influyendo sobre los sistemas motores, sensitivos, sensoriales y asociativos.
   A este nivel del tronco cerebral las funciones de la sustancia reticular son especialmente importantes en las actividades somáticas y vegetativas.
   Desde el punto de vista motor la sustancia reticular es un centro regulador de la actividad motora mediante la modulación de la transmisión sináptica.
   Ciertos territorios de la sustancia reticular, especialmente a nivel póntico, tienen una función de facilitación sobre las vías motoras. En otros territorios, como es en el bulbo, tiene una función inhibidora sobre las mismas vías.
   Desde el punto de vista  sensitivo y sensorial, la sustancia reticular es activadora de la percepción. Tiene una función de amplificación. Las sensaciones son amplificadas por ella antes de llegar al tálamo y al cortex.
   Con respecto a la transmisión del dolor, la sustancia reticular contiene varios núcleos que realizan un control suprasegmentario del dolor y realizan una acción antiálgica descendente mediante la secreción de serotonina, son las vías serotoninérgicas descendentes de acción antiálgica. A nivel pontino y bulbar estos núcleos son los núcleos del rafe y paramediales. A nivel mesencefálico son los núcleos de la sustancia gris periacueductal. Estos núcleos en la nomeclatura neuroquirúrgica se numeran de B1 a B9.
   Desde el punto de vista de la psicología, la sustancia reticular asegura la regulación y el control del grado de vigilia y de los mecanismos del sueño. Igualmente es la responsable de los estados comatosos que se producen en los traumatismos craneales.
   Por tanto, en conjunto se puede afirmar, que la sustancia reticular tiene un papel muy importante en la regulación de la vigilia y de las sensaciones dolorosas.
 
 
   Núcleos y fascículos en la sustancia reticular.
 
    El tracto del tegmen central: es un fascículo denso de fibras de asociación que provienen del techo mesencefálico y del núcleo rojo y que alcanza el tálamo por una parte y la oliva por otra parte.
    Fascículo medial del telencéfalo: es una vía reticular polisináptica que une el mesencéfalo al lóbulo límbico y a las áreas prefontrales. Vehicula las fibras noradrenérgicas, dopaminérgicas y serotoninérgicas. Es ergotrópica.
    El locus cerúleus, situado por detrás del tracto del tegmen central. Es un núcleo adrenérgico que se proyecta sobre todo el sistema nervioso. Es especialmente activo en las situaciones de alerta y vigilancia.
      Núcleos del rafe. Son núcleos de de agregación que hay en la sustancia reticular a lo largo de todo su recorrido por el tronco cerebral. Son productores de serotonina. Tienen una función inhibidora en la transmisión del dolor y lo mismo ocurre con los siguientes núcleos.
    Núcleos para-mediales y magnocelulares, a nivel bulbar.
    Sustancia gris periacueductal, a nivel mesencefálico.
 
 
 
 
SISTEMAS DE ASOCIACIÓN Y DE LAS VIAS REFLEJAS EN EL TRONCO CEREBRAL.
   Las vías reflejas son muy numerosas, participan en las actividades somáticas y vegetativas de todos los nervios craneales y sobre todo de los nervios craneales sensoriales.
 
    Estas vías reflejas en relación con la visión son:
 
-    Reflejos de acomodación a la luz: contracción del iris o reflejo fotomotor. La luz que penetra en el ojo es transducida en impulsos nerviosos por los fotorreceptores retinianos. Los impulsos son transportados por el nervio óptico hasta el área pretectal y de aquí al núcleo de Edinger-Westphal en el mesencéfalo. Las fibras de este núcleo parasimpático a través del nervio MOC llegan al ganglio ciliar para hacer sinapsis y son las fibras posganglionares de ese último ganglio las que inervan el músculo liso del iris.
-    Reflejos de acomodación a la distancia: regulación de la curvatura del cristalino. La vía refleja es similar a la anterior acabando en el músculo ciliar.
-    Reflejo de oclusión palpebral a la amenaza.
-    Movimientos conjugados de los ojos.
-    Movimientos conjugados de la cabeza y el cuello.
 
    Reflejos en relación con la audición:
-    Reflejo osicular de los músculos tensor del tímpano y estapedial.
 
    Reflejos en relación con el aparato vestibular:
-    Nistagmo rotatorio.
 
    Reflejos en relación con la olfacción:
-    El fascículo mamillo-tegmental de Gudden: vías olfatorias con sustancia reticular.
 
 
    La participación de los pares craneales en los reflejos es:
   V par en el estornudo.
   VII par en el reflejo de succión del lactante.
   IX par, en el reflejo de deglución.
   X en los reflejos somático-vegetativos, cardio-pulmonares y digestivos.

  

 

 

 

 

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