SISTEMA NERVIOSO AUTÓNOMO

     
 

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  Tema 03.2ª NEUROANATOMÍA PARA ORL
     
Dr. Jesús García Ruiz    
     
03.2ª.07   SISTEMA NERVIOSO AUTÓNOMO
 
 
   Generalidades.
   Simpático cefálico
   Simpático cervical.
 
 
   GENERALIDADES.
   El sistema nervioso autónomo está constituido por la parte del sistema nervioso que controla y regula la homeostasis, siendo inconsciente y automático.
   Su organización es muy similar a la del sistema somático, recibe señales mediante neuronas sensoriales que son conducidas a los órganos centrales de la médula espinal y otros más superiores del encéfalo, encargados de elaborar una respuesta que es transportada mediante neuronas motoras a los efectores. Las respuestas pueden ser de dos tipos: contracción de músculos involuntarios o secreción glandular.
   Las mayores diferencias entre el sistema somático y el SNA están en sus componentes motores.
   Los efectores somáticos están inervados por una sola neurona, mientras que los efectores autónomos, como pueden ser el músculo cardíaco, cc secretoras, etc., lo están por dos: neuronas motoras simpáticas y parasimpáticas.
   Las neuronas somáticas se proyectan directamente sobre sus efectores, sin embargo las neuronas automáticas forman cadenas de dos neuronas. Neuronas preganglionares cuyo cuerpo reside en el SNA y neuronas posganglionares cuyos cuerpos están en los ganglios autonómicos.
   En el SNA, una neurona preganglionar hace sinapsis con un gran número de neuronas posganglionares, permitiendo así que un pequeño número de neuronas centrales influyan sobre grandes áreas corporales, es el denominado principio de divergencia del estímulo. Una neurona preganglionar puede hacer sinapsis posganglionares tanto excitadoras como inhibidoras, permitiendo la inhibición o excitación de numerosas cc blando, lográndose un mayor grado de coordinación funcional. Los  axones eferentes transcurren por los ganglios autónomos, una gran parte de la integración sensorio-motora ocurren en estos ganglios, teniendo de esta forma un cierto grado de autonomía con respecto al SNC. Las neuronas somáticas activan únicamente fibras musculares esqueléticas, mientras que las neuronas motoras autónomas tienen actuación sobre una mayor diversidad de blancos: músculos lisos, músculo cardíaco, endotelios y glándulas de secreción.
   Por su anatomía y fisiológica el sistema nervioso autónomo se divide en dos partes: simpático y parasimpático.
 
-    El simpático produce la movilización de las reservas corporales durante una emergencia o crisis emocional. Las pupilas se dilatan, la respiración se hace más profunda y aumenta el ritmo y la fuerza de las contracciones cardíacas. Los vasos sanguíneos de la piel y las vísceras, bajo su estímulo, se contraen, la presión sanguínea aumenta y hay mayor irrigación de los músculos esqueléticos, corazón, pulmones y cerebro.
-    Parasimpático. Se relaciona principalmente con las actividades anabólicas relacionadas con la restauración y conservación de la energía corporal y el reposo de los órganos vitales. Así estrecha la pupila para proteger a la retina de la luz excesiva, disminuye el ritmo cardíaco, dando al músculo cardíaco periodos más prolongados de descanso. Es fundamental para la digestión de los nutrientes, ya estimula la secreción salivar y de los jugos gastrointestinales y estimula el peristaltismo digestivo.
 
   Los dos sistemas tienen un funcionamiento recíproco y sus actividades están integradas en respuestas coordinadas que aseguran el mantenimiento de un medio interno adecuado para afrontar las exigencias de una situación determinada.
 
   La información sensitiva que llega al SNA tiene tres orígenes: vísceras, sensibilidad visceral, superficie corporal, sensibilidad somática y el medio exterior, sensibilidad especial.
   La información es recibida por las fibras aferentes primarias, cuyos cuerpos neuronales están localizados en los ganglios anexos a la raíz dorsal y en los ganglios sensitivos de los pares cranéales. La prolongación central, o axon central, lleva esta información al SNC.
   La mayoría de las señales sensoriales viscerales que recibe el SNC no son percibidas de manera consciente. La función de estas señales es la de efectuar ciertos cambios en el comportamiento dirigidos a responder de la forma más adecuada al estímulo.
   La densidad de terminaciones sensitivas en las vísceras es muy baja en comparación con la densidad de estos receptores en la piel. Todos los nervios simpáticos y parasimpáticos incluyen fibras eferentes viscerales, sin embargo, los nervios parasimpáticos tienen de promedio el triple de axones sensitivos que sus homólogos simpáticos. La mayoría de estas fibras eferentes viscerales son amielínicas.
   Salvo algunas excepciones el dolor visceral está mediado por axones aferentes de los nervios simpáticos. En tanto que la información proveniente de las víscera necesaria para su regulación está mediada por axones aferentes que transcurren por nervios parasimpáticos.
 
 
   SISTEMA SIMPÁTICO CEFÁLICO.
   El tronco cervical simpático, o cadena simpática cervical, es una continuación cefálica del tronco simpático torácico. Se encuentra en un espacio fasciculado y limitado; por detrás por la fascia de los músculos paravertebrales y por delante por la vaina de la carótida El simpático cefálico está formado por tres ganglios principales unidos al simpático cervical por el plexo carotídeo y por la arteria meníngea media. Son los ganglios oftálmico, esfenopalatino y ótico.
   Cada uno de estos tres ganglios posee ramas aferentes, periféricas o eferentes y anastomóticas.
 
   Ganglio oftálmico.
   Es pequeño, cuadrilátero, alargado de adelante a atrás. Aplanado transversalmente y situado en la cara externa del nervio óptico, a siete u ocho milímetros por delante del agujero óptico.
   Como ramos aferentes recibe por su extremidad posterior tres raíces.
1) Una raíz motora que va del nervio del oblicuo menor, rama del MOC, al ángulo póstero inferior del ganglio.
2) Una raíz sensitiva que une el nervio nasal al ángulo póstero-superior del ganglio.
3) Una raíz simpática que nace del plexo carotídeo y termina en el borde posterior del ganglio oftálmico entre las dos raíces anteriores.
   Los ramos eferentes nacen del borde anterior del ganglio oftálmico, denominados nervios ciliares cortos, en número de cinco a seis. Se dirigen hacia delante, dividiéndose y perforando la esclerótica alrededor del nervio óptico. Están destinados a la esclerótica de la cornea, a la coroides, al cuerpo ciliar y al iris.
   Hay un ramito nervioso que se desprende de los nervios ciliares por detrás del globo ocular que se le denomina nervio de Tiedemann y que penetra, junto con la arteria central de la retina, en el nervio óptico.
 
   Ganglio esfenopalatino.
   Es un abultamiento que se encuentra en la extremidad anterior del nervio vidiano. Se halla en la pared posterior del transfondo de la fosa ptérigo-maxilar, en la fosita en forma de embudo que continúa el conducto vidiano. El ganglio, de forma cónica, está unido al nervio vidiano por su vértice dirigido hacia atrás.
   El ganglio esfeno-palatino recibe al nervio vidiano. Este nervio está formado por la reunión del nervio petroso superficial mayor, rama del NF, del nervio petroso profundo mayor, rama del glosofaríngeo y de un ramo simpático procedente del plexo pericarotídeo. Desde su emergencia en el hiato de Falopio los nervios petrosos mayores superficial y profundo circulan de atrás a delante por la cara ántero-superior del peñasco, cruzan la cara inferior del ganglio de Gasser o la cara inferior del nervio maxilar inferior y se unen. El tronco nervioso que resulta recibe la raíz simpática unas veces por encima de lámina fibrosa que obtura el agujero rasgado anterior y otras veces en su espesor.
   Los ramos eferentes del ganglio esfeno-palatino terminan en el nervio esfeno-palatino que desciende por fuera o por delante de él y se le adhiere. Estos ramos terminan en la mucosa buco-naso-faríngea. Otras fibras del ganglio, en conexión con el facial por el nervio petroso superficial mayor, se dirigen indirectamente por medio del nervio maxilar superior al ramo orbitario de este nervio y por el nervio lagrimal, con el cual este último se anastomosa, a la glándula lagrimal.
 
   Ganglio ótico.
   Es un ganglio minúsculo de dos o tres mm de diámetro. Está situado por debajo del agujero oval, en la cara interna del nervio maxilar inferior o de la extremidad superior del nervio lingual.
   En este ramo termina un ramo nervioso formado por la reunión del nervio petroso superficial menor, del nervio petroso profundo menor y de un ramo simpático del plexo que rodea la arteria meníngea media. Los ramos que parten del ganglio ótico van a las ramas sensitivas del maxilar inferior, en particular al nervio aurículo-temporal. Estos últimos inervan por medio de él, la glándula parótida. Algunas fibras van también al tronco común de los nervios del periestafilino externo, del pterigoideo interno, del músculo del martillo y a la cuerda del tímpano.
 
   Ganglio submaxilar.
   Situado entre el nervio lingual y el borde superior de la glándula submaxilar. Recibe conexiones del nervio lingual, de la cuerda del tímpano y del plexo simpático de la arteria facial. Emite ramos destinados a la glándula submaxilar.
 
Ganglio sublingual.
   Está en el trayecto del nervio sublingual, en la parte posterior o en la cara externa de la glándula sublingual.
   Como el submaxilar, recibe conexiones del nervio lingual, de la cuerda del tímpano y del plexo simpático de la arteria facial. Emite ramos destinados a la glándula sublingual.
 
 
SISTEMA SIMPÁTICO CERVICAL
   Comprende dos o tres ganglios unidos por un cordón intermedio conocidos como cadena simpática cervical. Constituye el centro cérvico-mediastínico anterior, que contribuye a la formación en el tórax de los plexos cardíaco y pulmonar. Está situado detrás del paquete vásculo nervioso y aplicado a la aponeurosis prevertebral por una delgada lámina célulo-fibrosa, que puede ser considerada como una hoja de desdoblamiento de esta aponeurosis. La aponeurosis y los músculos prevertebrales separan el simpático de las apófisis transversas de las vértebras cervicales.
 
   Ganglios cervicales.
   Son tres: superior, medio e inferior.
   El ganglio cervical superior es voluminoso y fusiforme. Su longitud es de unos cuatro cm. Por detrás está en relación con el recto anterior y con la segunda y tercera vértebras cervicales. Por delante se relaciona con el paquete vásculo-nervioso retroestiloideo del espacio máxilo-faríngeo.
   El ganglio cervical medio es inconstante. Cuando existe, es minúsculo. Está situado entre la apófisis transversa de la sexta vértebra cervical por detrás y el paquete vásculo-nervioso por delante.
   El ganglio cervical inferior o ganglio estrellado. Se encuentra situado en la cadena simpática cervical entre el cervical medio y el primer ganglio torácico. Es un poco aplanado de delante a atrás y alargado de arriba abajo. Su longitud es de 8 mm aproximadamente. Su forma es muy variable, unas veces redondeado, otras semilunar, y otras estrellado.
   Está situado entre el cuello de la costilla por delante y la apófisis transversa de la séptima vértebra cervical por detrás. En algunas ocasiones puede estar en situación más baja descendiendo por detrás de la pleura y por delante del primer espacio intercostal, hasta  la primera costilla. Esta situado por encima y por detrás de la cúpula pleural, en una depresión denominada fosita supra-retro pleural, limitada por el ligamento vértebra-pleuro-costal, por encima y por fuera, y por último, por la extremidad posterior de la primera costilla, por detrás. La arteria y la vena vertebrales pasan por delante de él y lo cubren, pero, a menudo, el ganglio desborda la arteria hacia dentro, o más frecuentemente hacia fuera. La arteria subclavia está separada de él por la parte más alta de la cúpula pleural. El tronco cérvico-intercostal cruza su cara externa.
   En la mayoría de los casos este ganglio cervical se compone dos porciones, unidas entre sí por cordones o filetes nerviosos más o menos numerosos. Una de estas porciones ocupa el lugar del ganglio normal, la otra, denominada ganglio intermedio, está situada por encima y por dentro de la precedente sobre el lado interno de la arteria vertebral. Existe habitualmente una relación inversa entre el tamaño de estas dos masas ganglionares. Así cuando una de ellas es pequeña la otra es más voluminosa, y viceversa.
 
Cordón intermedio.
   Los tres ganglios cervicales están unidos entre sí y a la cadena torácica por el cordón intermedio. A nivel del ganglio medio, el cordón se desdobla algunas veces en dos ramos, que abrazan el primer codo de la arteria tiroidea inferior. Se divide después en dos cordones secundarios. Uno continúa el trayecto del cordón principal y va al ganglio cervical inferior. Otro se compone habitualmente de varios filetes nerviosos que se desprenden unas veces del ganglio cervical medio, otras del cordón intermedio por debajo de este ganglio, y otras, que es lo más frecuente, del ganglio estrellado. Estos filetes descienden por delante de la arteria vertebral, pasan después sucesivamente, por las caras anterior, inferior y posterior de la arteria subclavia, y terminan en el ganglio estrellado. De este modo describen alrededor de la arteria subclavia una curva cóncava hacia arriba y hacia atrás, que se conoce con el nombre de asa de Vieussens.
 
Ramas anastomóticas de los ganglios cervicales.
   El ganglio cervical superior está anastomosado con:
-    Los ganglios yugular y de Andersch, por un ramo llamado nervio yugular.
-    Directamente con el glosofaríngeo, neumogástrico, hipogloso mayor y las ramas anteriores de los tres o cuatro primeros nervios cervicales.
-    El ganglio cervical superior, mediante el denominado nervio carotídeo, está unido a los ganglios esfeno-palatino y oftálmico, así como a los nervios que caminan por la pared del seno cavernoso y al ganglio de Gasser. Este nervio parte del polo superior del ganglio, asciende por detrás de la carótida interna, penetra con ella en el conducto carotídeo y forma a su alrededor un rico plexo denominado plexo cavernoso de que se van desprendiendo todos estos filetes anastomóticos. El plexo cavernoso contiene además algunos ganglios simpáticos.
-    El ganglio cervical medio está unido por ramos comunicantes con las ramas anteriores de los nervios cervicales quinto y sexto.
-    El ganglio cervical inferior está unido directamente a los séptimo y octavo nervios cervicales, al primero dorsal, al nervio cardiaco medio y al frénico por ramos distintos. Además está unido por el nervio vertebral al cuarto, quinto y sexto nervios cervicales.
 
Ramas periféricas de los ganglios cervicales.
-    Ramas del ganglio cervical superior. Da ramos vasculares, faríngeos, esofágicos, laríngeos y el nervio cardíaco superior.
   Los ramos  vasculares o carotídeos, en número variable, descienden a lo largo de la carótida interna. Se anastomosan con ramos del vago y del glosofaríngeo y forman con ellos, a nivel de  la bifurcación de la carótida primitiva, el plexo intercarotídeo. De este plexo se desprenden numerosos ramitos que constituyen plexos secundarios alrededor de las diferentes ramas colaterales de la carótida externa. El plexo intercarotídeo inerva también el seno carotídeo y la glándula intercarotídea.
   Los ramos faríngeos, numerosos, forman el plexo faríngeo, anastomosándose en la pared lateral de la faringe con ramos del glosofaríngeo y del neumogástrico
   Ramos esofágicos que van a la parte superior del esófago.
   Ramos laríngeos que se anastomosan con ramos de los nervios laríngeos del neumogástrico para formar, por dentro de la carótida primitiva, el plexo laríngeo de Haller. De este plexo salen ramitos destinados a la laringe, tiroides y esófago.
   El nervio cardíaco superior nace también de este ganglio.
 
-    Ramos del ganglio cervical medio. Son ramos vasculares que acompañan a la arteria tiroidea inferior y además al nervio cadíaco medio, que termina en el plexo cardíaco posterior.
 
-    Ramos del ganglio cervical inferior. Da ramos vasculares, el nervio cardíaco inferior y algunos ramitos que van a lo largo del cuello o a la primera vértebra dorsal.
   Los ramos vasculares están destinados a la arteria subclavia y a sus ramas. Uno de ellos, voluminoso, satélite de la arteria vertebral, es conocido con el nombre de nervio vertebral.
   El nervio vertebral nace de este ganglio por dos clases de raíces. Unas anteriores, ascienden por delante de la arteria y se pierden alrededor de ella. Otras raíces, generalmente en número de dos, son posteriores con respecto a la arteria. Unas y otras, se reúnen en un tronco común que es el nervio vertebral, el cual asciende hasta la cuarta vértebra cervical, por detrás de la arteria vertebral que, a su vez, se encuentra por dentro de la vena. Aplicado sobre la arteria, el nervio está situado enfrente del intersticio que separa ambos vasos. Da, al pasar, un ramo comunicante para los nervios cervicales séptimo, sexto y quinto y algunas veces también para el cuarto. El ramo comunicante destinado al cuarto cervical parece ser el terminal del nervio vertebral. Este ramo comunicante da ramos vasculares delgados que rodean la arteria formando un plexo que se prolonga hasta el interior de la cavidad craneal, alrededor del tronco basilar.
   El nervio vertebral da origen, además, a la raíz simpática de los nervios sinuvertebrales correspondientes.
   El nervio cardíaco inferior contribuye a formar el plexo cardíaco posterior.
   Los nervios cardíacos superior, medio e inferior representan los esplácnicos mediastínicos anteriores.

 

 

 

 

 

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