ANATOMÍA DE LOS NERVIOS OCULARES

     
 

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  Tema 03.1ª NEUROANATOMÍA PARA ORL
     
Dr. Jesús García Ruiz    
     
03..02   ANATOMÍA DE LOS NERVIOS OCULARES
 
 
    Segundo par craneal: nervio óptico.
    Tercer par craneal: nervio motor ocular común.
    Cuarto par craneal: nervio patético.
    Sexto par: nervio motor ocular externo.
 
 
   La anatomía de las órbitas óseas y de su contenido se trata en el tema 27, junto con la anatomía de las fosas nasales y de los senos paranasales.
 
 
   SEGUNDO PAR CRANEAL: NERVIO ÓPTICO.
 
   Origen.
   Se constituye por fibras nacidas de las cc ganglionares de la retina. Estas fibras convergen hacia la papila óptica, atraviesan la coroides y la esclerótica y constituyen en el punto de su emergencia del globo ocular un voluminoso cordón redondeado, que es el NO.
   Ambos NO forman junto con el quiasma, las cintillas, las radiaciones, los núcleos visuales y la corteza occipital, la vía óptica que es la estructura encargada de transmitir los impulsos nerviosos originados en la retina hasta el córtex occipital, donde tiene lugar la visión.
 
   Trayecto.
   Su longitud total de 35-55 mm, y diámetro entre 3 y 7 mm  y está envuelto por las tres meninges.
   El nervio tiene una primera porción intraocular, sale del globo ocular a tres mm por dentro y a un mm por debajo del polo posterior del mismo. Desde ahí comienza su porción intraorbitaria, se dirige hacia atrás y hacia adentro, atravesando la cavidad orbitaria. A continuación comienza la porción canalicular del nervio, al entrar en el conducto o agujero óptico acompañado de la arteria oftálmica. La parte final de su recorrido es la porción intracraneal al penetrar en la cavidad craneal, donde sigue un trayecto hacia atrás y hacia dentro, hasta llegar al quiasma. Termina en el ángulo ántero-externo correspondiente del quiasma óptico.
   El NO, en la cavidad orbitaria, ocupa el eje del cono músculo-aponeurótico formado por los músculos rectos del ojo y sus expansiones aponeuróticas. No es recto, sino que describe dos sinusoides de radio muy grande, una anterior de concavidad externa y otra posterior de concavidad hacia dentro. Estas sinuosidades previenen al nervio de posibles estiramientos durante los movimientos del globo ocular.
   El NO se relaciona en la órbita con:
-    La grasa de la órbita.
-    Con la arteria oftálmica, la cual, cerca del vértice de la cavidad orbitaria, cruza su cara externa y después su cara superior.
-    Con las venas oftálmicas que pasan una por encima y otra por debajo del nervio.
-    Con los nervios nasal, motores oculares, común y externo.
-    Con el ganglio oftálmico, situado en su cara externa.
-    Con los vasos y nervios ciliares.
 
Relaciones.
   El NO está rodeado por los orígenes de los músculos rectos del ojo. Después penetra en el conducto óptico. En el conducto óptico se adhiere a las paredes del mismo por medio de la vaina dural. En este conducto se relaciona con la arteria oftálmica, que discurre a lo largo de la parte externa de su cara inferior.
   En la cavidad craneal, el NO se aplana poco a poco, de arriba abajo, hasta el quiasma. Esta porción intracraneal del NO, de un cm de largo, se relaciona por abajo con la tienda de la hipófisis y por arriba con el espacio perforado anterior, la arteria cerebral anterior y la raíz olfatoria interna. Por fuera se relaciona con la extremidad terminal de la carótida interna y el origen de sus ramas terminales. La arteria oftálmica nace de la carótida por fuera y por debajo del NO.
   Embriológicamente, los NO derivan de la transformación de los pedículos ópticos que unen las vesículas oculares al cerebro. Son, por tanto, divertículos del cerebro y están rodeados, como todas las otras partes del neuroeje por vainas meníngeas.
   Las meninges forman alrededor del NO tres vainas concéntricas, que se extienden hasta el globo ocular. La vaina dependiente de la piamadre está separada de la aracnoides por el tejido subaracnoideo. La aracnoides limita con la vaina de la duramadre una prolongación del espacio supraaracnoideo. Al llegar al globo ocular, la duramadre, la aracnoides y la piamadre se continúan con la esclerótica. Los espacios supra y subaracnoideos se detienen en el espesor mismo de la pared ocular, a lo largo de la línea de unión de las meninges con la membrana fibrosa del ojo.
 
   Quiasma óptico.
   Ambos nervios ópticos se cruzan formando una X. El quiasma es además la unión entre los nervios ópticos y las cintillas ópticas. Por su cara inferior se relaciona con el esfenoides, sobre el que está situado, y con la hipófisis. Por su cara inferior está en contacto con el suelo del III ventrículo y se relaciona con las arterias cerebrales anteriores y comunicante anterior. Sus relaciones posteriores se establecen con la fosa interpeduncular, el III par, los tubérculos mamilares y el infundíbulo de la hipófisis. Por ambos lados está flanqueado por las carótidas internas.
 
   Cintillas ópticas.
   Van desde el quiasma hacia atrás y hacia fuera y terminan en los cuerpos geniculados laterales.
 
Centros visuales.
   El cuerpo geniculado lateral está situado en la cara posterior del tálamo. A su superficie anterior llegan el 80% de las fibras de la cintilla óptica y de su superficie posterior parten las radiaciones ópticas. Está constituido por neuronas de relevo que unen las cintillas a las radiaciones, y por neuronas de axón corto que conectan las cc entre ellas y que intervienen en mecanismos de inhibición postsinápticos. El cuerpo geniculado lateral establece conexiones con otros núcleos del tálamo y a su vez recibe fibras procedentes del córtex occipital, es decir, que constituye una estación de relevo de la vía óptica principal.
 
Radiaciones ópticas.
   Salen de la cara posterior del cuerpo geniculado lateral del tálamo, se dirigen hacia atrás y hacia fuera, rodean el brazo posterior de la cápsula interna, se dividen en fascículos: dorsal, central y ventral. Los dos primeros discurren a través de los lóbulos temporal y parietal, encima del asta postro-inferior del ventrículo lateral, hasta alcanzar la corteza occipital del mismo lado. El fascículo ventral describe un trayecto arciforme en el lóbulo temporal, rodeando el asta inferior del ventrículo lateral, para terminar en la corteza occipital homolateral.
   Las fibras de las radiaciones en el lóbulo occipital ocupan la zona comprendida entre la base del lóbulo y la cisura de Silvio.
   Las fibras de los fascículos dorsal y ventral llegan a la porción anterior de la cisura calcarina, mientras que las fibras del fascículo dorsal alcanzan su porción posterior.
 
Corteza visual.
   El área estriada o 17 de Brodmann ocupa una zona que se extiende por la cara medial, polo posterior, y una pequeña porción de la cara lateral del lóbulo occipital. La cara medial del lóbulo está atravesada por la cisura calcarina, por cuyo interior circula la arteria calcarina, rama de la cerebral posterior, relacionándose por delante con el asta posterior del ventrículo lateral.
   La función visual precisa, además, de un sistema de coordinación e integración con otras funciones del SNC, es el sistema preextraído, integrado por las áreas visuales de asociación, el Tálamo, la sustancia reticular y los elementos contiguos del sistema visual.
   Las áreas visuales de asociación, situadas en las proximidades del área estriada y en las circunvoluciones angular y supramarginal del lóbulo temporal, tienen actividad visual y oculomotora.
   El área paraestriada corresponde al área 18 de Brodmann, circunda el área estriada por las caras medial y lateral, tiene conexiones con el área 17 y 19 homolaterales y 18 y 19 heterolaterales a través del cuerpo calloso.
   El área periestriada corresponde al área 19 de Brodmann y está situada alrededor del área paraestriada. Se halla rodeada del área 19 de actividad supresora motora.
 
 
TERCER PAR CRANEAL: NERVIO MOTOR OCULAR COMÚN.
   También denominado nervio oculomotor.
   Es solamente motor e inerva todos los músculos de la cavidad orbitaria, excepto dos, el oblicuo mayor y el recto externo. A través de las fibras de este nervio el sistema vegetativo inerva, además, el músculo constrictor del iris y la porción anular del músculo ciliar.
 
   Origen.
   Nace en cada lado del núcleo situado a la altura del tubérculo cuadrigémino anterior, en la parte ántero-lateral de la sustancia gris que roda el acueducto de Silvio. La parte anterior del núcleo proporciona las fibras destinadas a los músculos elevador del parpado superior y recto superior. La parte media del núcleo proporciona las fibras del recto interno. La parte superior las destinadas al oblicuo menor y recto inferior. El lugar de origen de las fibras vegetativas iridoconstrictoras es aún desconocido. Todas estas fibras se reúnen en delgados filetes radiculares que atraviesan la calota del pedúnculo cerebral y salen del neuroeje, siguiendo dos líneas de emergencia: una interna, que se extiende a lo largo del surco que separa el pedúnculo cerebral del espacio perforado posterior. Otra externa, que corresponde a la parte interna del pedúnculo y forma con la interna una V abierta hacia delante y hacia fuera. Los filetes radiculares se reúnen poco después en un tronco común formando el nervio.
 
   Trayecto.
   El nervio, desde el pedúnculo, se dirige primeramente hacia adelante, hacia fuera y un poco hacia arriba, pasa por fuera de la apófisis clinoides posterior, por encima de la lámina cuadrilátera del esfenoides, y penetra en la pared superior, triangular, del seno cavernoso. Se dirige enseguida de atrás a adelante, en el espesor de la pared externa del seno, hasta la parte interna de la hendidura esfenoidal, donde se divide en dos ramas terminales.
 
   Relaciones.
   Desde su origen hasta la pared del seno lateral, está envuelto por una prolongación de la píamadre, atraviesa el tejido subaracnoideo, la aracnoides y el espacio supraaracnoideo. En el espesor del tejido subaracnoideo, el nervio pasa entre la arteria cerebelosa superior, que está por debajo, y la arteria cerebral posterior, que está por encima de él.
   En la pared externa del seno cavernoso, este nervio, lo mismo que los demás nervios incluidos en esta pared, está situado en el espesor de la lámina fibrosa profunda que separa las porciones superficial y profunda del seno cavernoso. El nervio está primero situado por encima del patético y del oftálmico, pero hacia la extremidad anterior del seno, el patético, así como las ramas frontal y lagrimal del oftálmico, le cruzan y pasan por fuera de él.
 
Ramas.
   Tras atravesar la extremidad ancha de la hendidura esfenoidal, el nervio se divide en dos ramas terminales que penetran en la cavidad orbitaria, pasando por el anillo de Zinn: rama superior e inferior.
-    La rama superior se dirige hacia arriba, cruza la cara externa del nervio óptico y se divide en dos ramos: uno que penetra en la parte posterior de la cara profunda del recto superior y otro que cruza el borde interno de este músculo y se pierde en el elevador.
-    La rama inferior, voluminosa, pero corta, se divide muy pronto en tres ramas: el ramo del recto inferior, que se pierde en este músculo cerca de su extremidad posterior; el ramo del recto interno, que termina en el recto interno; el ramo del oblicuo menor, que alcanza el borde posterior de este músculo, debajo del globo ocular. De este último ramo se desprende por detrás un filete anastomótico corto y delgado, que termina en el ganglio oftálmico e inerva la porción anular del músculo ciliar y el esfínter del iris por medio de los nervios ciliares cortos.
 
Anastomosis.
   Se anastomosa en la pared del seno con el oftálmico y con el plexo simpático pericarotídeo.
 
 
   CUARTO PAR CRANEAL: NERVIO PATETICO.
   También conocido como nervio troclear.
   El nervio patético es exclusivamente motor e inerva únicamente al músculo oblicuo mayor del ojo.
 
   Orígenes real y aparente.
   El nervio tiene su origen en un núcleo situado en la prolongación del núcleo del motor ocular común y situado por debajo de él. Se entrecruza en la línea media con el del lado opuesto y sale del neuroeje a cada lado del frenillo de la válvula de Vieussens.
 
Trayecto.
   Se dirige hacia fuera y hacia delante, contorneando los pedúnculos cerebelosos superiores y el pedúnculo cerebral. Este nervio llega así a la base del cráneo y penetra en la pared del seno cavernoso por detrás y por fuera del motor ocular común, a nivel del ángulo formado por el entrecruzamiento de las dos circunferencias de la tienda del cerebelo. Circula de atrás a delante en la pared externa del seno cavernoso, atraviesa la hendidura esfenoidal y penetra en la órbita.
 
Relaciones y distribución.
   En su trayecto circumpeduncular, el patético camina en el espesor del tejido subaracnoideo y adopta con las meninges las mismas relaciones que el motor ocular común.
   En la pared externa del seno cavernoso, el nervio está situado primero por debajo del motor ocular común y por encima del oftálmico. Cerca de la extremidad anterior del seno, el patético cruza el motor ocular común y se sitúa por encima y por fuera de él
   En la hendidura esfenoidal, el nervio está en la porción interna, o ancha, de esta hendidura, por fuera del anillo de Zinn, por dentro del nervio frontal.
   En la órbita, el patético se dirige hacia delante y hacia dentro, bajo la bóveda orbitaria. Cruza la cara superior del elevador y se pierde en el borde superior del oblicuo mayor, cerca de la extremidad posterior de este músculo.
 
Anastomosis.
   El patético recibe dos anastomosis, una del plexo simpático pericarotídeo y otra del oftálmico. El patético recibe del oftálmico el nervio recurrente de Arnold, que después de cruzarle y atravesarle, se ramifica en la tienda del cerebelo.
 
 
SEXTO PAR: NERVIO MOTOR OCULAR EXTERNO.
   También conocido como nervio abducens.
   Es solamente motor e inerva un sólo músculo de los ojos que es el recto externo.
 
Origen real y aparente.
   Tiene su origen en un núcleo protuberancial situado en el suelo del cuarto ventrículo, a nivel de la eminencia redonda. Atraviesa el bulbo de atrás a delante y sale del neuroeje por el surco bulbo-protuberancial, por encima de la pirámide bulbar.
 
Trayecto.
   Desde su origen aparente se dirige hacia delante, hacia fuera y hacia arriba, penetra en el seno cavernoso, lo recorre de atrás a delante y se introduce en la órbita por la hendidura esfenoidal.
 
   Relaciones.
   Desde su origen hasta la pared del seno cavernoso, el nervio camina por el tejido subaracnoideo, entre la protuberancia y el canal basilar, envainado por una prolongación de la piamadre que forma su neurilema. Atraviesa la aracnoides, el espacio supraaracnoideo y la duramadre, un poco por debajo de la pared posterior del seno cavernoso, cerca de la sutura petro-basilar. En el espesor de esta membrana, el nervio, oblicuo hacia arriba y hacia fuera, cruza la cara posterior y después el borde superior del peñasco, cerca de su punta, pasando por dentro del seno petroso superior y por debajo del ligamento petro-esfenoidal. Este ligamento, también conocido como ligamento de Grüber, va desde el vértice del peñasco al borde lateral de la lámina cuadrilátera del esfenoides.
   El nervio penetra después en el seno cavernoso.
   En el seno cavernoso el nervio está con gran frecuencia libre en el conducto venoso, situándose entre la carótida interna y la pared externa del seno.
   Delante del seno cavernoso, el nervio atraviesa la porción ancha de la hendidura esfenoidal, pasa por el anillo de Zinn y termina en el músculo recto externo, cerca de su extremidad posterior.
 
Anastomosis.
   Se anastomosa con el plexo simpático pericarotídeo.
 

 

 

 

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