ANATOMÍA DEL LABERINTO POSTERIOR MEMBRANOSO

     
 

Otorrinoweb.com

 
     
  Tema 02.3ª ANATOMÍA DEL SISTEMA DEL EQUILIBRIO
     
Dr. Jesús García Ruiz    
     
02.3ª.03   ANATOMÍA DESCRIPTIVA DEL LABERINTO POSTERIOR MEMBRANOSO

 

 
    Canales semicirculares.
    Vestíbulo: utrículo y sáculo.
    Espacio perilinfático.
    Sistema endolinfático.
    Vascularización.
    Inervación.
 
 
   El laberinto membranoso está formado por una serie de cavidades saciformes, globulosas, de paredes conjuntivo-epiteliales, llenas de endolinfa y conteniendo los órganos sensoriales del laberinto posterior o receptores vestibulares, que son las máculas acústicas y las crestas ampulares.
   Estas cavidades se encuentran comunicadas entre ellas y forman un sistema cerrado lleno de líquido endolinfático. El laberinto óseo protege al membranoso. El laberinto membranoso no ocupa más que una parte de la cavidad del óseo, estando separado del endosito del laberinto óseo por los espacios perilinfáticos (spatium perilymphaceum), los cuales a su vez están llenos de perilinfa (perilympha) bañando al membranoso. Ambas estructuras, membranosa y ósea, solamente están unidas íntimamente entre sí a nivel de la estría vascular del caracol y en los puntos donde existen terminaciones nerviosas.
   El interior del laberinto membranoso constituye el espacio endolinfático (spatium endolymphaceum) y el líquido que lo ocupa es la endolinfa.
   El laberinto posterior membranoso consta de los canales semicirculares, el utrículo y el sáculo, estando estos dos últimos alojados en la cavidad del vestíbulo óseo.
 
 
CANALES SEMICIRCULARES.
   Los canales semicirculares membranosos ocupan el interior de los canales óseos, teniendo la misma dirección, longitud y configuración.
   No ocupan completamente el volumen interior de los óseos pues su calibre es como la cuarta parte que el de los óseos. Con relación al canal óseo la situación del membranoso es excéntrica.
   Como los óseos tiene dos extremidades, la ampullar y la no ampullar, y como los óseos, el CSS y el CSP tienen una extremidad no ampullar común con un canal de desembocadura común para los dos. Todos los canales se abren y desembocan en el utrículo.
 
Crestas ampulares.
   La cresta ampular, situada en la ampolla de cada canal, es el órgano sensorial que contiene cada canal y que está constituida por cc epiteliales y sensoriales que se describen en el capitulo siguiente, histología del aparato vestibular. Serán los elementos encargados de transformar las fuerzas mecánicas relacionadas con los movimientos de la cabeza en impulsos nerviosos.
   Asientan sobre un repliegue óseo transversal de forma semilunar, situado de forma perpendicular al conducto. Se sitúan en la parte anterior de cada ampula, cerca de la entrada en el utrículo, haciendo un relieve de forma semilunar que forma con la pared de la ampula un ángulo recto. Están situadas perpendicularmente al eje del canal.
   Las crestas de los CS externos están situadas en planos paralelos. La posterior de un lado y la superior del otro lado están en planos paralelos.
   Sobre el neuroepitelio de la cresta ampular se encuentra una formación homogénea, de consistencia gelatinosa en forma de campana, con una extremidad fija a nivel del epitelio sensorial y el otro extremo describe movimientos angulares, estando en contacto con la pared opuesta de la ampulla. Se denomina cúpula ampular. La cúpula junto con la cresta, cierran herméticamente la luz de la ampolla del CS, dividiendo el conducto en dos sectores: uno canalicular y otro utricular.
 
 
   VESTÍBULO.
   Alojadas en el vestíbulo óseo se encuentran dos vesículas membranosas llenas de endolinfa, apoyadas en su pared ósea interna por unas expansiones fibrosas: son el utrículo y el sáculo.
 
   El utrículo.
   Es la mayor de las dos vesículas. Ocupa la parte superior y posterior del vestíbulo óseo. Se encuentra rodeada por el espacio perilinfático en toda su extensión, a excepción de la zona de entrada de la porción utricular del nervio utrículo-ampular, por la cual se adhiere íntimamente a la pared ósea vestibular. Tienen una forma discretamente bilobulada y ovoide, diferenciándose en él dos segmentos, uno anterior y otro posterior.
-          El segmento anterior, o porción principal, es el más importante pues alberga el órgano sensorial que es la mácula (macula utriculi). Está en contacto con la fosita ósea semiovoide por dentro. Las desembocaduras ampullares del CSS y CSE se implantan directamente en este segmento.
-          El segmento posterior está situado hacia atrás y hacia adentro y está constituido por la desembocadura del canal común, la desembocadura de la extremidad no ampullar del CSE, la desembocadura de la extremidad ampullar del CSP y la desembocadura utricular del conducto endolinfático.
 
   El sáculo.
   Es más pequeño que el utrículo, tiene forma esférica-redondeada, y está aplanado y alargado transversalmente.
   Su situación en el interior del vestíbulo es hacia abajo, hacía adelante y por dentro, estando apoyado en la fosita hemisférica. Está rodeado por el espacio perilinfático, a excepción del punto de penetración del nervio sacular, donde haces conjuntivos y los propios filetes nerviosos lo fijan a la pared ósea vestibular.
   Por dentro está colocado contra la fosita hemisférica. Está situado sobre el techo del vestíbulo y más concretamente sobre la porción inicial de la lámina espiral. Se sitúa por debajo de la  extremidad anterior del utrículo, a la cual se adhiere.
   Por detrás da lugar al conducto sacular, que desemboca en el conducto endolinfático. Hacia abajo, en su extremidad inferior, presenta un ensanchamiento, llamado cavidad globulosa del sáculo, de donde parte un fino conducto, ductus reuniens, o canal de Hansen, que es una continuidad o unión del sáculo con el canal coclear membranoso, punto de unión de ambos laberintos membranosos, anterior y posterior.
 
   Los órganos sensoriales que albergan el utrículo y el sáculo se denominan órganos otolíticos. Cada uno contiene como receptor una mácula formada por cc ciliadas sensoriales. Estas, al igual que las crestas, transformarán fuerzas mecánicas en impulsos nerviosos.
 
   La mácula utricular o lapillus, tiene forma oval, se dispone en forma de cuchara, está situada en un plano horizontal sobre el suelo y la pared anterior, en el segmento anterior del utrículo. Se sitúa en un plano paralelo al CSE, muy próxima a la horizontal. Su espesor no es uniforme, de tal forma que es posible diferenciar en ella una porción principal y otra secundaria. La parte principal de la mácula es anterior, más gruesa que el resto por lo que se eleva incurvándose ligeramente a modo de un ski. La parte secundaria está situada detrás de la anterior y separada de aquella por una zona menos desarrollada. A la parte anterior se la denomina también parte dominante, por ser jerárquicamente superior desde el punto de vista fisiológico a la posterior. Su superficie epitelial mira hacia arriba, afuera y atrás.
 
   La mácula sacular o sagitta, tiene forma reniforme y está situada sobre la cara profunda del sáculo en un plano sagital próximo a la vertical. Este plano forma prácticamente un ángulo recto con respecto al plano de la mácula utricular. Su superficie epitelial mira fundamentalmente hacia fuera.
 
 
ESPACIO PERILINFÁTICO.
   Es el espacio que rodea al laberinto membranoso, entre éste y la cápsula ósea laberíntica.
   A nivel del vestíbulo, en la cara interna, esta cavidad es virtual. Es más voluminoso en la zona que mira hacia la ventana oval, donde constituye la cisterna periótica vestibular, que es un reservorio de perilinfa.
   Los CS membranosos se encuentran fijados a las paredes óseas por una serie de filamentos y membranas, lo que hace que el espacio perilaberíntico de los canales tenga un aspecto de tejido areolar entretejido por finos tractos.
   A nivel del vestíbulo existe un tejido conjuntivo vascular perilinfático que amarra el utrículo y el sáculo al endosito mediante mesos o pedículos vasculares. La única zona que no tiene tejido conjuntivo perilinfático es la cisterna periódica vestibular.
 
Relaciones del vestíbulo membranoso con la ventana oval.
   Estas relaciones son de gran interés para la cirugía del estribo y en el capítulo 16.10, sobre la estapedectomía, volvemos a exponerlo.
   El utrículo es el órgano principal en esta relación, en su región macular, encontrándose a 0´5 mm. del borde platinar anterior. Luego desciende oblicuo hacia abajo y hacia adentro, alejándose de la platina, situándose a 1´5 mmm del borde posteroinferior de ésta.
   El sáculo se corresponde con la parte antero-inferior de la platina, estando a una distancia de ésta de 1 mm.
   Por tanto las relaciones entre la ventana oval y el vestíbulo membranosos son muy próximas, en la parte superior de la ventana con el utrículo y en la parte anterior con el sáculo. La parte media de la platina es la que se encuentra más alejada del laberinto membranoso, pues es la zona que corresponde al espacio que hay entre utrículo y sáculo.
 
 
   SISTEMA ENDOLINFÁTICO.
   El espacio que encierra el laberinto membranoso comprende:
   Los canales utricular y sacular.
   El canal endolinfático.
   El saco endolinfático.
 
   Conductos utricular y sacular.
   Son dos prolongaciones tubulares que nacen respectivamente de la cara posterior del sáculo y de la cara interna del utrículo.
   Ambos, desde su origen, discurren hacia arriba y hacia atrás, fusionándose en una Y para formar el conducto endolinfático. Más que una fusión de dos conductos, anatómicamente, el conducto endolinfático es una prolongación directa del conducto sacular, en el que emboca el conducto utricular.
   El conducto utricular nace de la pared interna del utrículo por una hendidura muy delgada, después discurre pegado a esta misma pared interna del utrículo, luego ya en su segmento terminal se separa de la pared utricular formando una especie de lengüeta que se denomina válvula utrículo-endolinfática de Bast. Esta válvula no es constante, faltando en el 20-30% de los casos, su apertura está condicionada a la existencia de diferencias de presión entre utrículo y conducto endolinfático y adquiere una especial relevancia en la fisiopatología de la enfermedad de Ménière.
 
Conducto endolinfático.
   Nace del espacio endolinfático por la reunión de los conductos utricular y sacular y termina ciegamente por un ensanchamiento, el saco endolinfático (saccus endolymphaceus). Discurre alojado en el interior del acueducto del vestíbulo intraóseo y rodeado por el conducto perilinfático. Su longitud es de 3´5 mm. y su diámetro es muy estrecho de 0´05 mm. En su trayecto describe una concavidad inferior y externa, hasta alcanzar en la cara cerebelosa del peñasco temporal la fosita ungueal, donde se ensancha para formar el saco que queda incluido en un desdoblamiento de la duramadre.
 
Saco endolinfático.
   Es la parte más distal del sistema endolinfático y es una prolongación intracraneal del laberinto membranoso en forma de saco. Consta de dos partes, una rugosa proximal, que es la más funcional, y otra lisa distal.
   Es una estructura de forma ovalada, su contenido es de 1´83 mm³ y sus dimensiones son muy variables, diámetro de 1 a 2 cm. y grosor de 0´5 a 2 mm.
   Se encuentra rodeado de un tejido conjuntivo muy vascularizado y todo él esta englobado en un desdoblamiento de la duramadre de la fosa cerebral posterior.
   Por delante reposa sobre la fosita ungueal o endolinfática, excavada en la cara póstero-superior del peñasco. Esta cara es fácilmente despegable excepto en la región del meato. Se corresponde con la concavidad del CSP. Una porción es intraósea y otra se encuentra fuera del hueso. El tamaño de la porción de SE que se encuentra intraósea varía entre individuos, pero por lo común es alrededor de un tercio. En torno a un 10% de casos el SE es completamente extraóseo. La parte rugosa se encuentra con frecuencia en la porción intraósea. La parte lisa está por lo común en situación extraósea.
    En su parte posterior se relaciona con el cerebelo, estando separado de él por la dura madre a la cual está firmemente adherida.
   Hacía afuera está muy próximo al seno lateral que es su principal referencia quirúrgica.
   Hacía arriba y hacía adentro está la zona del meato óseo.
   Hacia abajo está la fosita yugular.
   Quirúrgicamente puede ser abordado por vía transmastoidea abriendo la pared endocraneal. Se encuentra a este nivel entre el seno lateral por detrás y el CSP por delante, por debajo de una línea que prolongase el CSE. Una vez abordado el saco, el aspecto de su superficie varía mucho de un caso a otro.
   En su interior es difícil identificar luz libre, pues está relleno por una serie de túbulos transversales respecto al conducto. Dentro de estos túbulos, su estructura celular sugiere actividad secretora y de reabsorción. Hay además pruebas de la existencia de actividad fagocítica de desechos por parte de los macrófagos en el SE.
   Durante mucho tiempo se pensó que el SE era una estructura vestigial en el ser humano y relativamente afuncional, hoy por el contrario se sabe que es un órgano muy activo.
 
 
   VASCULARIZACIÓN DEL LABERINTO MEMBRANOSO.
   Posee una vascularización totalmente independiente de la cápsula ótica.
 
   Arterias.
   Toda la vascularización arterial depende de una sola arteria: la arteria auditiva interna, también conocida como arteria laberíntica. Esta disposición hace que la vascularización laberíntica sea terminal, no poseyendo red anastomótica, con las consecuencias clínicas que de ello se derivan.
   Lo más frecuente es que la arteria auditiva interna nazca de un bucle de la arteria cerebelosa antero-inferior (AICA), también denominada arteria cerebelosa media, que es rama de la arteria basilar, pero también puede nacer de forma directa de la arteria basilar. Penetra por el CAI  irrigando los nervios, la duramadre y el hueso adyacente. En el mismo conducto se divide en dos ramas: arteria vestibular anterior y la coclear común.
   La arteria vestibular anterior se divide en ramas para el utrículo, la mayor parte de los canales semicirculares (CSS y CSE) y una pequeña parte del sáculo.
   La arteria coclear común se divide a su vez en dos ramas: la arteria coclear principal y la arteria coleo-vestibular.
   La arteria coclear principal se distribuye por el laberinto anterior.
   La arteria cócleo-vestibular se divide en una pequeña arteria para la cóclea, que irriga el cuarto basal de la cóclea y del modiolo, y otra vestibular posterior que irriga casi todo el sáculo y la ampolla del CSP.
   La mayor parte de la irrigación arterial del laberinto membranoso posterior está destinada a las máculas y a las crestas ampullares. El laberinto posterior soporta mejor el déficit de irrigación que el anterior.
 
Venas.
   El sistema venoso del laberinto está formado por tres colectores: la vena auditiva interna, la vena del acueducto del caracol y la vena del acueducto del vestíbulo.
   La vena del acueducto coclear nace por la reunión de pequeñas vénulas de la espira basal del sáculo y de una parte del utrículo, circula por un canal paralelo al acueducto y desemboca en el seno petroso inferior.
   La vena del acueducto del vestíbulo es una vena principal, que nace de la parte posterior del vestíbulo y recibe luego el rico plexo que rodea el saco endolinfático, para terminar en el seno petroso superior.
 
 
INERVACIÓN DEL LABERINTO MEMBRANOSO.
   La inervación vasomotriz del laberinto posterior proviene de dos plexos distintos: uno posterior, el plexo arterial perivertebral, de naturaleza simpática, y otro anterior, que camina a lo largo de los nervios petrosos y del ganglio geniculado para alcanzar la estría vascular, de naturaleza parasimpática.
 

 

 

 

Índice del tema

Abreviaturas

 

 


Copyright © 2001- 2008 Otorrinoweb           Revisado:21 de abril de 2008  | Visitante Hit Counter